Cachivache l Restaurante Montecarmelo
AtrásCachivache, en su sede del barrio de Montecarmelo, se presenta como una taberna moderna que busca redefinir el concepto tradicional. Propiedad de los hermanos Javier y Paco Aparicio, quienes cuentan con una trayectoria consolidada en la escena madrileña con locales como La Raquetista y Salino, este restaurante en Madrid ofrece una propuesta basada en la cocina de mercado con toques viajeros y creativos. Sin embargo, la experiencia de los comensales revela una dualidad: un lugar de platos memorables y aciertos claros, pero también de inconsistencias que pueden marcar la visita.
Aciertos notables en la carta
Existen platos en Cachivache que generan un consenso casi unánime y se han convertido en la razón principal para volver de muchos de sus clientes. El pulpo a la brasa es uno de ellos, frecuentemente elogiado por su punto de cocción perfecto y el sutil toque ahumado que lo caracteriza. Varios clientes satisfechos lo señalan como un plato imprescindible. Otro de los grandes protagonistas es el postre, concretamente la torrija de sobao "El Macho", descrita como equilibrada, con el dulzor justo y perfectamente complementada con helado, capaz de cerrar la comida con una nota muy alta.
Dentro de las raciones para compartir, destacan varios clásicos que parecen ser una apuesta segura. Los torreznos CH son mencionados repetidamente por su textura ideal, crujientes por fuera y tiernos por dentro, un clásico bien ejecutado. Las croquetas de jamón, las bravas y las gambas cristal también reciben comentarios positivos, consolidándose como entrantes fiables para iniciar la experiencia gastronómica. La oferta se vuelve más interesante con propuestas como el Dim Sum de pato y setas shiitake, calificado por un comensal como un "bocado de pato pequinés", y la coca de gorgonzola con pera, una combinación de sabores que también cosecha éxitos.
Una propuesta viajera con platos destacados
La influencia internacional es evidente en platos como las carrilleras al curry massaman, consideradas un imprescindible por su cocción perfecta y un ligero toque picante. Los tacos, como el de pastor de lagarto ibérico, también forman parte de esta fusión, aunque algunas opiniones sugieren que ciertos acompañamientos, como la piña ahumada, no convencen a todos por igual. Esta vertiente de la carta demuestra una ambición por ir más allá de la taberna tradicional, ofreciendo una gastronomía española con guiños a otras culturas.
Las inconsistencias: el punto débil
A pesar de sus notables aciertos, el restaurante muestra una irregularidad que genera opiniones encontradas. El principal punto de fricción reside en la ejecución de algunos platos. Mientras unos comensales disfrutan de una comida excelente, otros se han sentido decepcionados por la falta de sabor. Un ejemplo claro es el arroz meloso de rabo y trompetas; algunos clientes lo han encontrado falto de la intensidad que prometen sus ingredientes. De manera similar, los rollitos de cordero, aunque conceptualmente interesantes, han sido criticados por un exceso de especias que enmascara el sabor de la carne principal.
Esta variabilidad en la calidad es un factor a tener en cuenta. Platos como el ceviche han sido descritos como correctos pero no memorables, y en general, algunos clientes han calificado la calidad de la comida como "muy normalita", sin ningún plato que lograra destacar especialmente. Esta falta de consistencia es lo que separa a Cachivache de ser una apuesta segura a ser una experiencia con ciertos riesgos, dependiendo de la elección de los platos y, quizás, del día.
Servicio, ambiente y otros detalles a considerar
Uno de los puntos fuertes y más consistentemente alabados de Cachivache Montecarmelo es su servicio. El personal es descrito como amable, profesional y acogedor. Varios clientes destacan el gesto de bienvenida de todos los camareros como un detalle de hospitalidad que mejora notablemente la percepción general del lugar. Este trato cercano y eficiente es, sin duda, un gran activo para el restaurante.
El local es amplio, luminoso y presenta una decoración colorida y desenfadada, con materiales reciclados que le dan un aire moderno. No obstante, se describe como una estética "variada" que puede gustar más o menos según el gusto personal. Es un espacio diseñado para ser flexible, apto tanto para comidas de trabajo como para reuniones informales con amigos.
Aspectos económicos y logísticos
En cuanto a los precios, se perciben como adecuados para la oferta y la zona de Madrid, con un ticket medio que ronda los 25-40 euros. Sin embargo, un punto negativo señalado de forma recurrente es el coste de las bebidas, considerado elevado por algunos clientes, con ejemplos como una cerveza tostada a 4,40€. Este detalle es importante para quienes planean su presupuesto.
Otro aspecto a tener en cuenta, especialmente para quienes organizan comidas de grupo, son las porciones en los menús para grupos. Una crítica específica a un menú de Navidad de 40€ apuntaba a que las raciones a compartir resultaron escasas para el número de comensales, a pesar de que la calidad de la comida era buena. Esto sugiere que, si bien el restaurante ofrece opciones para eventos, es recomendable clarificar bien las cantidades antes de confirmar una reserva.
Final
Cachivache l Restaurante Montecarmelo es un local con una propuesta atractiva y una identidad bien definida de bar de tapas moderno. Sus grandes fortalezas son un servicio excelente y una serie de platos estrella, como el pulpo, la torrija o los torreznos, que pueden ofrecer una experiencia culinaria muy satisfactoria. Sin embargo, la inconsistencia en la ejecución de otras partes de la carta es su principal debilidad. Los comensales que acudan bien informados y se decanten por los platos más recomendados tienen una alta probabilidad de salir contentos. Es un lugar recomendable para quienes valoren un buen ambiente y un trato cercano, pero aquellos que busquen una perfección culinaria infalible en cada plato podrían encontrarse con una experiencia desigual.