Sidrería Restaurante Llagar La Morena
AtrásUbicado en el Alto de Viella, en el concejo de Siero, la Sidrería Restaurante Llagar La Morena se presenta como uno de los establecimientos con más historia documentada de la región, con orígenes que se remontan al siglo XIX. Este restaurante no es simplemente un lugar para comer, sino una inmersión en la cultura sidrera asturiana. El edificio, una construcción tradicional de piedra y castaño, alberga en su interior el alma de un auténtico llagar, con prensas antiguas y enormes toneles de madera que flanquean el comedor principal, creando una atmósfera que transporta a otra época. Esta autenticidad es, sin duda, uno de sus mayores atractivos para quienes buscan una experiencia gastronómica genuina.
La Propuesta Gastronómica: Entre la Excelencia y la Irregularidad
La carta de La Morena se fundamenta en los dos pilares de la comida asturiana: calidad y cantidad. La oferta es un recorrido por los platos típicos de la región, donde algunas elaboraciones alcanzan un nivel notable y son consistentemente elogiadas por los comensales. Platos como el Pote Asturiano, que ha sido reconocido con premios, o el cabrito guisado, descrito como tierno y sabroso, son apuestas seguras. Lo mismo ocurre con los fritos de pixín (rape) y el chorizo a la sidra, considerados por muchos visitantes como imprescindibles. La fabada asturiana también recibe buenas críticas por la ternura de la faba y su sabor correcto, aunque algunos clientes han señalado que el compango (los embutidos que la acompañan) puede resultar algo escaso.
Sin embargo, la experiencia culinaria puede ser irregular. Mientras algunos platos brillan, otros no logran convencer de la misma manera. El escalopín al cabrales y el chosco con provolone han recibido comentarios mixtos, y algunos pescados como el bonito al ajillo o el lomo de bacalao al horno han sido calificados de correctos pero no memorables, en ocasiones resultando algo secos. Esta variabilidad se extiende a los postres; el arroz con leche, un clásico asturiano, ha sido criticado en ocasiones por estar "pasado", y en general, las raciones de los dulces son más comedidas en comparación con la generosidad de los platos principales.
Las Estrellas de la Carta
Pese a las posibles inconsistencias, hay platos que han consolidado la reputación del restaurante. Además de los ya mencionados, destacan especialidades como las cebollas rellenas de bonito, el pastel de cabracho y las alcachofas confitadas. En el apartado de carnes a la brasa, el chuletón de vacuno mayor se posiciona como una opción robusta y sabrosa, que satisface a los paladares más exigentes. Esta selección de platos demuestra que, eligiendo bien, la visita a La Morena puede ser una experiencia culinaria de alto nivel.
El Ambiente: Un Llagar Auténtico con sus Pros y Contras
El entorno es uno de los puntos fuertes de La Morena. El local se divide en dos espacios: una zona delantera que evoca una sidrería tradicional y clásica, y otra trasera, más amplia y moderna, ideal para grupos y celebraciones como las típicas espichas. La decoración, con suelos de cemento, paredes de piedra y la presencia imponente de las barricas, ofrece un encanto innegable. Este ambiente rústico y animado es perfecto para disfrutar de la sidra, que es de producción propia y ha sido galardonada en diversas ocasiones. Ofrecen dos variedades: La Morena y Prado y Pedregal, esta última con Denominación de Origen Protegida.
No obstante, esta autenticidad tiene una contrapartida: el ruido. Como es habitual en los llagares y sidrerías concurridas, el nivel de sonido puede ser elevado, lo que podría no ser del agrado de quienes buscan una velada tranquila. Es un lugar para socializar y disfrutar del bullicio característico de estos establecimientos.
Servicio y Precios: Una Experiencia Variable
El trato al cliente es uno de los aspectos más polarizantes de Llagar La Morena. Las opiniones varían drásticamente. Algunos comensales describen un servicio fantástico, con camareros atentos que escancian la sidra de manera constante y profesional, haciendo que el cliente se sienta muy bien atendido. Otros, en cambio, han reportado una atención seria, poco colaboradora y hasta poco amable, lo que desentona con la hospitalidad que se espera en la región. Esta falta de consistencia en el servicio es un factor a tener en cuenta, ya que puede influir significativamente en la experiencia global.
En cuanto a los precios, se sitúan en un rango medio, considerado "normal para la zona" por la mayoría de visitantes. Una comida para varias personas puede rondar los 30-40 euros por cabeza. Sin embargo, el valor percibido depende en gran medida de la satisfacción con la comida y el servicio. Si la elección de platos es acertada y el trato es bueno, la relación calidad-precio se considera justa. Por el contrario, si la experiencia es irregular, el coste puede parecer elevado. Un detalle a mencionar es el precio de los chupitos, que algunos clientes han calificado de excesivo.
Recomendaciones
Sidrería Restaurante Llagar La Morena es una opción sólida para quienes buscan dónde comer y sumergirse en la cultura de la sidrería asturiana. Su ambiente de llagar tradicional es su gran baza, ofreciendo un marco incomparable para degustar comida asturiana casera y de calidad. Para asegurar una visita exitosa, es recomendable centrarse en sus platos más aclamados, como el pote, el cabrito, los fritos de pixín o las cebollas rellenas. Es importante ir con la mentalidad de disfrutar de un ambiente animado y potencialmente ruidoso. Dado que el local suele llenarse, especialmente los fines de semana, reservar con antelación es prácticamente imprescindible. A pesar de la posible lotería con el servicio y la irregularidad en algunos platos de la carta, la experiencia general suele ser positiva, convirtiéndolo en un destino que vale la pena conocer para los amantes de la gastronomía del Principado.