UMAMI
AtrásUMAMI no es simplemente un restaurante japonés en Oviedo; es una propuesta culinaria íntima y personal liderada por los hermanos Beatriz y Daniel Corgo. Este establecimiento ha logrado destacar notablemente en la escena gastronómica local gracias a un concepto muy definido: ofrecer una experiencia gastronómica exclusiva centrada en un teppanyaki, donde un número muy limitado de comensales presencia la elaboración en directo de cada plato. Con una valoración casi perfecta por parte de cientos de clientes, su fama está más que justificada, pero es importante conocer tanto sus fortalezas como sus particularidades antes de decidirse a visitarlo.
La Esencia de UMAMI: El Menú Omakase en Teppanyaki
El corazón de la oferta de UMAMI es su formato de menú degustación, conocido en la cultura japonesa como "Omakase", que se traduce como "lo dejo en tus manos". Aquí no existe una carta tradicional de la que elegir; los comensales se sientan alrededor de una gran plancha —el teppanyaki— y se entregan a la creatividad de la chef Beatriz Corgo. El menú consta de varias elaboraciones (habitualmente seis platos y un postre) que cambian semanalmente, garantizando que cada visita sea una nueva vivencia. Esta dinámica asegura el uso de productos frescos y de temporada, permitiendo una creatividad constante que sorprende incluso a los clientes habituales.
La cocina se describe como comida japonesa de autor con toques innovadores. Los platos van más allá del sushi convencional, explorando guisos, carnes y pescados cocinados al momento frente al comensal. Las reseñas destacan la calidad excepcional de las materias primas y la sofisticación en cada elaboración, desde piezas de sushi perfectamente ejecutadas hasta platos más complejos como hamburguesas de Wagyu o brochetas de bonito. La experiencia se enriquece con la explicación detallada que ofrecen los hermanos sobre cada plato, su origen y su proceso de creación, transmitiendo una pasión que convierte la cena en un acto didáctico y cercano.
Un Servicio que Marca la Diferencia
Uno de los puntos más elogiados de forma unánime es el trato personal y cercano. Daniel Corgo, al frente de la sala, complementa a la perfección el trabajo de su hermana en la cocina. Los clientes describen el servicio como impecable, atento y familiar, haciendo que uno se sienta "como en casa". Esta atención personalizada es posible gracias al formato del restaurante: un aforo máximo de tan solo ocho personas por servicio. Este modelo permite una interacción directa con los chefs, resolver dudas y entender a fondo la filosofía detrás de cada bocado, algo impensable en restaurantes de mayor tamaño. La dedicación es tal que muchos consideran la atención recibida tan memorable como la propia comida.
Aspectos a Considerar Antes de Reservar
Si bien la propuesta de UMAMI es excepcional, su formato tan específico presenta ciertos aspectos que los potenciales clientes deben tener en cuenta. No se trata de puntos negativos per se, sino de características inherentes al modelo de negocio que pueden no ajustarse a todas las expectativas.
- La reserva es imprescindible y debe hacerse con mucha antelación: Con un aforo tan limitado (solo ocho asientos), conseguir mesa, especialmente en fin de semana, requiere una planificación considerable. Las reservas se agotan con semanas o incluso meses de antelación, por lo que la espontaneidad no es una opción.
- Formato de menú cerrado: Al operar exclusivamente con un menú degustación que cambia cada semana, no hay posibilidad de elegir platos a la carta. Esto puede ser un inconveniente para comensales con gustos muy específicos, dietas restrictivas no comunicadas previamente o para quienes simplemente prefieren tener control sobre su elección.
- Horarios y días de apertura limitados: El restaurante cierra los martes y miércoles, y sus horarios de servicio para comidas y cenas son fijos. Es fundamental consultar sus horarios antes de planificar una visita.
- Una experiencia, no una comida rápida: El servicio, que dura cerca de dos horas, está diseñado para ser disfrutado con calma. No es el lugar adecuado para una cena rápida antes de otro evento, sino que es el evento principal en sí mismo.
¿Vale la pena la visita?
La respuesta es un rotundo sí para un perfil de cliente muy concreto: aquel que busca más que una simple cena. UMAMI es ideal para los amantes de la cocina japonesa que desean ser sorprendidos, para aquellos que valoran la alta cocina, el trato personalizado y las experiencias culinarias únicas. El precio, que se sitúa en un nivel medio-alto (alrededor de 39-50€ por persona sin maridaje), es considerado por la mayoría de los visitantes como muy razonable y justificado dada la altísima calidad del producto, la elaboración y el servicio excepcional recibido. La opción de maridaje, que incluye una selección de bebidas para acompañar los platos, eleva aún más la experiencia.
En definitiva, UMAMI no es solo un lugar dónde comer en Oviedo, sino un destino gastronómico en sí mismo. Es un proyecto valiente y personal que prioriza la calidad sobre la cantidad, ofreciendo una velada memorable que va mucho más allá de la comida. La clave es entender su propuesta: si buscas una experiencia íntima, interactiva y de alta calidad, y no te importa ceder el control al chef, es muy probable que salgas de allí pensando, como muchos otros, que ha sido una de tus mejores experiencias en un restaurante.