Ultramarinos El Calvo
AtrásUltramarinos El Calvo se ha consolidado como una propuesta gastronómica de referencia en Puerto Real, ocupando un local histórico frente al ayuntamiento, en la peatonal Calle de la Plaza. Bajo la dirección del chef Borja García Prieto, un cocinero con experiencia en cocinas galardonadas con estrella Michelin que ha regresado a su tierra natal, el establecimiento busca un equilibrio entre el bar de toda la vida y un restaurante con aspiraciones modernas. Esta dualidad define tanto su espacio como su oferta culinaria, atrayendo a una clientela diversa que busca desde un tapeo informal hasta una cena más elaborada.
El local se divide en dos ambientes bien diferenciados. Al entrar, uno se encuentra con una zona de barra y mesas altas, ideal para el "barreo", un concepto que invita a disfrutar de conservas, salazones y chacinas de alta calidad. Más al fondo, un salón comedor con unas ocho mesas bajas ofrece un entorno más pausado para disfrutar de la carta principal. La decoración es sencilla, con paredes de empedrado a media altura, lo que cede todo el protagonismo a la comida. No obstante, algunos clientes señalan que, debido a las características del espacio, el ambiente puede volverse ruidoso, un factor a tener en cuenta para quienes buscan una velada tranquila.
Una carta doble: del "Barreo" a la "Mesa"
La oferta gastronómica es uno de sus puntos fuertes, estructurada en dos cartas distintas pero complementarias. La carta de "Barreo" se centra en productos de calidad y elaboraciones sencillas pero sabrosas. Aquí destacan los molletes, con combinaciones como chicharrones con queso payoyo y lima o la clásica "pringá de berza gitana". También se ofrecen conservas selectas, salazones y chacinas, como el jamón de Joselito, disponible también en sus famosas croquetas.
Por otro lado, la carta de "Mesa" presenta una selección de raciones y platos más complejos que fusionan la cocina tradicional andaluza con técnicas actuales. Los guisos son protagonistas, con elaboraciones que denotan horas de cocción lenta y sabores profundos. Platos como la carrillada al Pedro Ximénez o al amontillado, las albóndigas de vaca retinta con setas o el menudo con chorizo picantito reciben elogios constantes por su sabor y textura. La ensaladilla con camarones fritos y un sutil toque picante es otro de los entrantes aclamados, al igual que los alcauciles con crema de yema y queso payoyo.
Lo que brilla: Calidad, servicio y tradición renovada
La mayoría de las opiniones coinciden en varios puntos positivos clave. En primer lugar, la calidad del producto es incuestionable. Se percibe un esfuerzo por seleccionar ingredientes de primera y tratarlos con respeto, algo que se refleja en el sabor final de los platos. El pan, de gran calidad, es el acompañante perfecto para las abundantes y sabrosas salsas de los guisos.
El servicio es otro de los pilares del éxito de Ultramarinos El Calvo. El personal es descrito de forma recurrente como atento, amable, rápido y profesional, siempre pendiente de las necesidades del comensal. Este trato cercano y eficiente contribuye a una experiencia muy positiva. Finalmente, el concepto de renovar la gastronomía local sin perder la esencia es muy valorado. El chef Borja García ha sabido aplicar lo aprendido en la alta cocina para refinar recetas de siempre, ofreciendo una propuesta que resulta familiar y novedosa al mismo tiempo.
Puntos a considerar: Inconsistencias y expectativas
A pesar de la abrumadora cantidad de reseñas positivas, existen algunas experiencias discordantes que merecen ser mencionadas. Ciertos comensales, quizás con expectativas influenciadas por las redes sociales, han encontrado algunos platos por debajo de lo esperado. Por ejemplo, una crítica señala que el mollete de carne al toro carecía de sabor y que el toque cítrico en el de chicharrones resultaba excesivo. La aclamada ensaladilla fue descrita en un caso como un "puré de patatas", y los calamares, servidos con una cantidad mínima de alioli.
Una de las críticas más específicas apunta a las croquetas, descritas como muy cremosas y ricas en su interior, pero coronadas con un trozo de lomo de calidad cuestionable que desmerecía el conjunto. Estos comentarios, aunque minoritarios, sugieren que puede haber ciertas inconsistencias o que algunos platos pueden no conectar con todos los paladares de la misma forma. Además, la carta de vinos ha sido calificada por algún visitante como corta y con referencias demasiado comerciales.
Información práctica y conclusión
Ultramarinos El Calvo es, sin duda, uno de los restaurantes más interesantes para comer en Puerto Real. Su propuesta de valor, basada en una excelente materia prima, una ejecución cuidada de recetas tradicionales y un servicio notable, justifica su popularidad. Los precios son considerados razonables y acordes a la calidad ofrecida, haciendo accesible una cocina de alto nivel.
Dada su popularidad, es muy recomendable reservar con antelación, especialmente durante los fines de semana. El establecimiento abre de martes a sábado para almuerzo (12:00-16:00) y cena (21:00-23:30), permaneciendo cerrado domingos y lunes. Es una opción versátil, válida tanto para quienes buscan unas tapas rápidas y de calidad en la barra como para aquellos que desean una comida o cena completa y memorable en su salón.