TXOKO by Martin Berasategui
AtrásLlevar la firma de Martín Berasategui, el chef español con más estrellas Michelin, genera unas expectativas monumentales. TXOKO, uno de los espacios gastronómicos que asesora en el resort The Ritz-Carlton, Abama, en Tenerife, no es ajeno a esta realidad. Se presenta como una reinterpretación de la cocina tradicional española, un lugar que evoca los "txokos" vascos donde la comida es un acto social para disfrutar entre amigos y familia. Sin embargo, la experiencia de los comensales revela una dualidad compleja, un lugar de contrastes donde la excelencia y la decepción pueden compartir la misma mesa.
La Propuesta Culinaria: Entre Aciertos Notables y Desaciertos Inesperados
El núcleo de la oferta de TXOKO gira en torno a una materia prima de alta calidad, con un énfasis especial en las restaurantes de carnes a la brasa. La carta presume de cortes selectos como la carne de vaca vieja y el wagyu, con precios que oscilan entre los 90 y 150 euros por kilo, un claro indicador del posicionamiento del local. Platos como la pluma ibérica son descritos como jugosos y perfectamente ejecutados, satisfaciendo a los paladares más exigentes. El tartar de tomate y las croquetas de cecina también reciben elogios, posicionándose como entrantes recomendables que demuestran la buena mano en cocina.
No obstante, no todo en la carta alcanza el mismo nivel. Las croquetas, a un precio de 6 euros la unidad, generan opiniones divididas. Mientras la de jamón es calificada como "buenísima", otras variantes como la de rabo de toro con cebolla encurtida o la de chipirón no convencen, dejando una sensación de que el precio no justifica el resultado. Similarmente, platos como las "Verduras en tierra volcánica" han sido descritos como carentes de sabor, y la sección de postres parece ser un punto débil recurrente. El "brownie de avellanas", por ejemplo, fue criticado por tener poco que ver con el postre original, y en general, los postres son calificados como "flojos", un final poco memorable para una comida de alto coste.
Servicio y Ambiente: La Inconsistencia como Norma
El ambiente elegante del restaurante es innegable. Ubicado dentro de un complejo de lujo, ofrece un comedor interior y una terraza muy agradable para las noches, equipada con calefactores. Su estética cuidada lo convierte en una opción atractiva para cenas románticas o restaurantes para ocasiones especiales. Sin embargo, el servicio es quizás el aspecto más polarizante de TXOKO.
Existen relatos de un servicio excepcional, donde camareros como Aaron, Jonathan o Mariano son mencionados por su nombre gracias a su atención, amabilidad y acertadas recomendaciones, elevando la experiencia gastronómica. Estos profesionales demuestran el potencial del restaurante para ofrecer una velada impecable. En el lado opuesto de la balanza, se encuentran testimonios de fallos graves en el servicio que deslucen por completo la visita. Un caso particularmente notorio fue el de unos clientes con reserva que, al llegar con un ligero retraso, fueron presionados para ordenar rápidamente y se les informó inicialmente que solo podían pedir un plato principal y postre. Aunque la situación se rectificó tras la queja, la gestión inicial denota una falta de criterio y hospitalidad impropia de un restaurante de autor con esta firma. Este tipo de inconsistencia es un riesgo que el cliente no debería asumir en este segmento de restauración.
El Precio de la Firma: Un Análisis de la Relación Calidad-Precio
TXOKO es, sin lugar a dudas, uno de los restaurantes caros de la isla. La factura final refleja no solo la calidad de ciertos productos, sino también la marca Berasategui y la ubicación en un hotel de cinco estrellas. El problema surge cuando la experiencia no está a la altura de las cifras. Pagar 4 euros por persona por un servicio de pan "muy normalito", 6 euros por una botella de agua o una caña, y 35 euros por una ración "muy justita" de secreto ibérico sin guarnición (que se cobra aparte a 5 euros) hace que muchos clientes cuestionen seriamente la relación calidad-precio.
Una cuenta que puede ascender fácilmente a 60 euros por persona por una comida relativamente sencilla (cuatro croquetas, un principal y bebidas básicas) o a 150 euros para dos personas con una mala experiencia de servicio, deja un sabor amargo. La sensación generalizada en las críticas menos favorables es que se está pagando un sobreprecio por la firma, sin que esta garantice una ejecución consistentemente excelente en todos los aspectos.
Veredicto Final
TXOKO by Martín Berasategui es un restaurante de dos caras. Por un lado, ofrece un entorno precioso y la posibilidad de degustar platos de cocina española moderna con productos de primera, especialmente en su oferta de carnes. Un buen servicio puede redondear una velada magnífica. Por otro lado, la irregularidad en la calidad de algunos platos, la debilidad en los postres y, sobre todo, la lotería de un servicio que puede ser magnífico o francamente deficiente, lo convierten en una apuesta arriesgada. Es una opción para quienes deseen vivir la experiencia de un restaurante asesorado por un chef de renombre y no les preocupe el desembolso, pero deben ser conscientes de que la excelencia, lamentablemente, no está garantizada en cada visita.