Trull d’en Francesc restaurant
AtrásEl Trull d'en Francesc, situado en la Placeta de l'Oli en Boadella i les Escaules, ha sido durante más de tres décadas un auténtico emblema de la cocina catalana en la comarca del Alt Empordà. Inaugurado en 1990 por Francesc Xambó y Josi Salguero, este establecimiento no era solo un lugar dónde comer, sino una completa experiencia gastronómica que fusionaba historia, naturaleza y un profundo respeto por el producto local. Sin embargo, para cualquier comensal que planee una visita, es crucial conocer la realidad actual del negocio: a pesar de que algunas guías lo listen como 'cerrado temporalmente', la información disponible confirma su cierre definitivo, marcando el fin de una era para este querido restaurante.
Un Escenario con Historia y Encanto Natural
El principal atractivo del Trull d'en Francesc residía en su extraordinaria ubicación. El restaurante fue meticulosamente restaurado a partir de un antiguo molino de aceite del siglo XVII. Los propietarios conservaron elementos originales como las robustas paredes de piedra, la muela para moler aceitunas del siglo XIX y una prensa de 1870, que presidía el comedor principal, dotando al espacio de un carácter rústico y auténtico. Este ambiente se complementaba con una chimenea en invierno, creando una atmósfera acogedora y cálida.
Sin duda, uno de los puntos más elogiados por los visitantes era su espectacular terraza. Colgada sobre el río Muga, ofrecía unas vistas privilegiadas del cauce y la naturaleza circundante, un marco idílico que convertía cualquier comida en un momento especial. Comer al aire libre, escuchando el murmullo del agua y observando la fauna local, era una de las razones por las que muchos clientes repetían visita año tras año, convirtiendo la necesidad de reservar mesa con antelación en casi una obligación, especialmente durante el buen tiempo.
La Propuesta Gastronómica: Tradición y Producto de Proximidad
La filosofía culinaria del Trull d'en Francesc se centraba en la comida tradicional ampurdanesa, ejecutada con esmero y con un respeto absoluto por la materia prima. El equipo de cocina apostaba firmemente por los productos de temporada y de kilómetro cero, colaborando con productores locales para garantizar la frescura y calidad de cada plato. Esta devoción por lo local se reflejaba en una carta de restaurante variada y honesta, donde los sabores de la tierra eran los verdaderos protagonistas.
Los comensales podían elegir entre varios menús diseñados para diferentes gustos y presupuestos, como el 'Menú Tradició', el 'Menú Trull' o menús de degustación estacionales que cambiaban según los productos disponibles, como el aclamado menú de higos. Platos como los caracoles a la 'llauna', los canelones caseros gratinados, el pop a la gallega sobre cremoso de patata o el excepcional muslo de pato confitado recibían elogios constantes por su sabor y generosidad en las raciones. El servicio, descrito como profesional y atento al detalle, contribuía a redondear la experiencia, con gestos como aperitivos de bienvenida o un chupito final servido en un vasito de chocolate que demostraban un cuidado especial por el cliente.
Una Bodega a la Altura: El Reflejo del Empordà
Un capítulo aparte merece su bodega. El restaurante contaba con una extensa y cuidada carta de vinos, con una representación especialmente destacada de la D.O. Empordà. Con más de cien referencias distintas solo de esta denominación, Francesc Xambó, que actuaba también como sumiller, demostraba su pasión por los vinos de la región. Esta selección permitía un maridaje perfecto con los platos de la carta, ofreciendo a los amantes del vino la oportunidad de descubrir bodegas locales y caldos con alma, desde los más clásicos hasta propuestas más innovadoras.
Lo Malo: El Cierre Definitivo de un Referente
A pesar de todas sus virtudes, el punto más negativo y definitivo es la situación actual del restaurante. El Trull d'en Francesc ha cerrado sus puertas de forma permanente. La información proporcionada en diversas fuentes es contradictoria, pero la realidad es que la jubilación de sus fundadores puso fin a su actividad a finales de 2023. Esto representa una pérdida significativa para el panorama gastronómico de Girona y deja un vacío para su fiel clientela, tanto local como francesa, que acudía atraída por su reputación.
Otro aspecto que, en su día, podía considerarse un inconveniente menor era su ubicación. Si bien el entorno de Boadella i les Escaules es encantador, para quienes no residen en la zona implicaba un desplazamiento específico, lo que lo convertía más en un restaurante de destino que en una opción casual. Su gran popularidad también significaba que, sin una reserva previa, encontrar mesa, sobre todo en la codiciada terraza, era prácticamente imposible.
de una Trayectoria Exitosa
el Trull d'en Francesc fue durante más de 30 años uno de los restaurantes más sólidos y recomendables del Alt Empordà. Su éxito se cimentó en tres pilares: un edificio histórico con un entorno natural inigualable, una cocina tradicional basada en el excelente producto local y un servicio familiar y profesional. Aunque ya no es posible disfrutar de su propuesta, su legado perdura en el recuerdo de miles de comensales que encontraron en este molino a orillas del Muga un refugio de la buena mesa y la hospitalidad catalana. Para los viajeros y amantes de la gastronomía, la historia del Trull d'en Francesc sirve como recordatorio de la importancia de los proyectos familiares que se convierten en referentes de toda una comarca.