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Taste 1973 Restaurant

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Hotel Villa Cortés*****, Av. Rafael Puig Lluvina, 38, 38650 Playa de las Américas, Santa Cruz de Tenerife, España
Restaurante Restaurante de alta cocina
9.8 (127 reseñas)

Ubicado dentro de la estructura del Hotel Villa Cortés en Playa de las Américas, Taste 1973 se presenta como una propuesta de alta cocina que va más allá del simple acto de comer. Bajo la dirección del chef Diego Schattenhofer, este establecimiento ha logrado posicionarse como un referente culinario en Tenerife, obteniendo reconocimientos tan importantes como una estrella Michelin y un Sol Repsol. Su filosofía se resume en la frase "no creamos recetas, creamos emociones", una declaración de intenciones que se materializa en cada detalle de la experiencia.

Una Inmersión Profunda en la Gastronomía Canaria

El núcleo de la propuesta de Taste 1973 es un homenaje a la historia y al producto local de Canarias. Lejos de ser un mero espectador, el comensal se embarca en un viaje sensorial y educativo a través de dos posibles menús degustación: "Roque Guincho" y "Roque de Arona Hío". Estos menús están diseñados para contar una historia, la de las islas, sus productos y sus raíces, llegando a explorar el legado gastronómico de los guanches con técnicas de vanguardia. El chef Schattenhofer, de origen argentino pero afincado en las islas desde hace dos décadas, lidera un equipo multidisciplinar que incluye historiadores y biólogos marinos para asegurar la autenticidad y profundidad de cada plato.

La calidad del producto es uno de los pilares fundamentales. Se priorizan los ingredientes de kilómetro cero, destacando joyas autóctonas como la gamba canaria, los carabineros y el cochino negro. Sin embargo, uno de los elementos más distintivos y comentados es el trabajo con los pescados. El restaurante cuenta con cámaras especiales de maduración donde se curan pescados a cero grados, una técnica que hoy es tendencia pero que Schattenhofer lleva tiempo perfeccionando para lograr texturas y sabores únicos en especies como la palometa roja o la vieja.

La Experiencia en Sala: Un Teatro Culinario

La vivencia en Taste 1973 está meticulosamente orquestada. El comedor, con un número reducido de mesas, garantiza un ambiente íntimo y una atención personalizada. Un elemento central es la cocina abierta, que permite a los clientes observar la sincronización y la calma con la que el equipo de cocina elabora cada pase del menú. Esta transparencia convierte la cena en un espectáculo culinario.

El servicio de sala es descrito por la mayoría de los visitantes como impecable, cercano y altamente profesional. Un detalle original y muy apreciado son las tarjetas ilustradas con acuarelas que acompañan a ciertos platos, explicando su historia, el origen del producto y el porqué de su creación. Este recurso narrativo enriquece la experiencia gastronómica, añadiendo una capa de contexto que eleva cada bocado. Al finalizar la velada, no es raro que se invite a los comensales a un recorrido por la cocina y la "trastienda", donde el equipo investiga y desarrolla nuevas creaciones, mostrando con orgullo sus cámaras de maduración y otros equipos.

Aspectos a Considerar: El Servicio de Vinos y el Ritmo de la Cena

A pesar de las abrumadoras críticas positivas, es importante señalar algunos puntos que han generado opiniones encontradas. El maridaje de vinos es, para muchos, una parte excepcional de la experiencia, con sumilleres que presentan vinos canarios sorprendentes y difíciles de encontrar, realzando a la perfección el menú. No obstante, ha habido casos aislados donde el servicio de vinos no ha estado a la altura del resto de la oferta. Una reseña específica menciona una experiencia decepcionante con el sumiller, donde se sintieron presionados a pagar por copas de vino que no fueron de su agrado ni solicitadas, una situación que, según el cliente, empañó el resultado final. Este tipo de inconsistencia, aunque parezca puntual, es un factor a tener en cuenta para un restaurante de esta categoría.

Otro punto a considerar es la duración de la cena. Una visita a Taste 1973 no es una comida rápida; es una experiencia que se extiende, como mínimo, durante tres horas. Es un ritmo pausado y deliberado, diseñado para saborear y comprender cada plato. Aquellos que busquen una cena ágil deben ser conscientes de este formato. El restaurante opera con un horario restringido, abriendo únicamente para el servicio de cena de miércoles a sábado, por lo que la reserva previa es absolutamente imprescindible.

Evaluación Final: ¿Merece la Pena la Visita?

Taste 1973 se consolida como uno de los restaurantes más interesantes y ambiciosos de Tenerife. Su propuesta de alta cocina, firmemente anclada en la identidad canaria pero ejecutada con técnicas innovadoras y un enfoque casi científico, es digna de su estrella Michelin. La dedicación al producto, la cuidada puesta en escena y los detalles narrativos crean una experiencia gastronómica memorable y completa.

Los puntos fuertes son claros: una cocina creativa y con un profundo sentido de pertenencia, un servicio de sala generalmente excelente y un ambiente exclusivo. Sin embargo, los potenciales clientes deben estar preparados para una velada larga y considerar las opiniones mixtas sobre la consistencia del servicio de sumillería. Para los amantes de la gastronomía que deseen explorar los sabores auténticos de Canarias llevados a su máxima expresión, Taste 1973 es, sin duda, una parada obligatoria.

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