Inicio / Restaurantes / Tasca La Marillanos

Tasca La Marillanos

Atrás
C. los Martínez de Escobar, 26, 35007 Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, España
Restaurante
9 (325 reseñas)

Ubicada en la calle Martínez de Escobar, la Tasca La Marillanos se ha consolidado como una parada relevante para quienes buscan una experiencia gastronómica centrada en el sabor y la calidad del producto, con un ambiente cercano y acogedor. Este establecimiento, cuyo nombre rinde homenaje a las madres de sus propietarios, José Sánchez y Arístides Santana, deja clara su intención desde el principio: ofrecer una comida casera bien ejecutada, con platos pensados para disfrutar y compartir. La gestión corre a cargo de ambos socios, con José al frente de la sala y Arístides liderando la cocina, una dupla con experiencia previa en proyectos hosteleros de éxito en la ciudad.

La Propuesta Gastronómica: Sabor y Tradición con Toques Modernos

La carta de La Marillanos no es excesivamente larga, pero cada opción parece cuidadosamente seleccionada para ofrecer una variedad interesante. Su cocina se enmarca dentro de la cocina española y canaria, presentando platos reconocibles que a menudo incorporan un giro distintivo. Entre los más celebrados por su clientela se encuentra la ropa vieja, descrita como especialmente jugosa y sabrosa, a menudo elaborada con codillo. Otro de los platos estrella son las albóndigas de ternera, muy elogiadas por su textura casera y su potente salsa de queso, en ocasiones preparada con queso de flor o media flor de Guía, un guiño a los productos locales de calidad.

El apartado de tapas y raciones para picar es uno de sus puntos fuertes. Destacan la tortilla con chorizo de Teror, que se puede pedir al punto deseado por el comensal, el wangtoon crujiente relleno de morcilla de Teror, o una sorprendente ensaladilla rusa que incorpora salsa kimchi, aportando un toque picante e inesperado al clásico aperitivo. También se menciona una ensaladilla de batata con huevo frito, que juega con el dulzor característico de este tubérculo. Las croquetas de jamón ibérico son otra de las opciones seguras que figuran entre las favoritas de los asiduos.

Un Paraíso para los Amantes del Vermut

Si hay algo que define a Tasca La Marillanos más allá de su comida, es su decidida apuesta por el vermut. El local se ha convertido en una auténtica vermutería de referencia en Las Palmas de Gran Canaria, con una selección que, según algunas fuentes, supera las 50 o 70 referencias distintas, incluyendo opciones sin alcohol. Esta especialización permite a los clientes disfrutar de un aperitivo clásico con una profundidad y variedad difíciles de encontrar en otros restaurantes. El personal, con José a la cabeza, demuestra un gran conocimiento en la materia, ofreciendo recomendaciones acertadas para maridar la bebida con los platos de la carta.

El Ambiente y el Servicio: La Clave de la Experiencia

La Marillanos es un local de dimensiones reducidas, lo que contribuye a crear una atmósfera íntima y acogedora. La decoración es agradable y, a pesar del espacio limitado, la distribución de las mesas altas con taburetes (algunos con respaldo para mayor comodidad) permite una buena separación. Para quienes prefieren disfrutar del aire libre, el restaurante con terraza ofrece mesas en una calle peatonal tranquila, ideal para una cena o un almuerzo relajado sin el ruido del tráfico.

El trato al cliente es, sin duda, uno de los aspectos más valorados. Las reseñas destacan de forma recurrente la profesionalidad, amabilidad y cercanía del personal. Los comensales se sienten bien atendidos y asesorados, lo que enriquece notablemente la experiencia. La recomendación de dejarse guiar por el equipo a la hora de pedir es un consejo común entre quienes han visitado el lugar.

Aspectos a Considerar: Una Visión Equilibrada

A pesar de la abrumadora mayoría de opiniones positivas, existen algunas críticas constructivas que ofrecen una visión más completa del establecimiento. Algunos clientes han señalado inconsistencias en la presentación de ciertos platos, como una "Gilda especial" que fue servida deconstruida, algo que no cumplió con las expectativas. Otro punto de mejora mencionado se refiere al tamaño de algunos productos, como los berberechos, que en una ocasión fueron considerados demasiado pequeños y con algo de tierra, aunque se sirvieran acompañados de patatas fritas caseras. Estas observaciones, aunque puntuales, sugieren que, si bien la calidad general es alta, algunos detalles en platos específicos podrían ser revisados para garantizar una experiencia uniformemente excelente.

La disponibilidad de todos los platos de la carta también puede variar, como ocurrió a un cliente que no pudo probar los torreznos. Es un detalle menor y común en restaurantes que trabajan con producto fresco, pero es un factor a tener en cuenta.

Postres y Precios: El Broche Final

El final de la comida en La Marillanos tiene un nombre propio: la tarta de queso. Es, posiblemente, el postre más aclamado del local. Los clientes hablan de una cremosidad y un sabor excepcionales, comparándola con algunas de las mejores que han probado. Se ofrecen diferentes variedades, como la de chocolate, avellana o Lotus, convirtiéndose en un motivo de peso para volver.

En cuanto a la relación calidad-precio, la percepción general es muy positiva. Se considera un sitio con precios correctos y justos para la calidad ofrecida, con un ticket medio que puede rondar los 20-30 euros por persona, lo que lo convierte en una opción muy atractiva tanto para una comida completa como para picar algo. Dada su popularidad y su tamaño reducido, es muy importante y recomendable reservar mesa con antelación para asegurar un sitio.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos