Inicio / Restaurantes / Taberna ACurva Bar de viños
Taberna ACurva Bar de viños

Taberna ACurva Bar de viños

Atrás
R, Rua Rafael Pico, 56, 36970 Portonovo, Pontevedra, España
Restaurante Taberna
8.6 (1342 reseñas)

En el panorama gastronómico de Portonovo, pocos nombres resuenan con la misma fuerza y nostalgia que Taberna ACurva. Aunque actualmente el establecimiento se encuentra permanentemente cerrado, su legado perdura como un referente de lo que un bar de vinos puede y debe ser. No era simplemente un lugar para comer, sino un destino para vivir una completa experiencia gastronómica, donde el vino no era un acompañante, sino el protagonista absoluto de una historia contada con pasión y conocimiento.

El Alma del Vino: Un Sumiller y su Bodega

El corazón y el alma de ACurva era, sin lugar a dudas, su propietario, Miguel Anxo Besada. Reconocido como Mejor Sumiller en los International Wine Challenge Merchant Awards Spain de 2020, Miguel no era un simple hostelero; era un curador, un maestro de ceremonias que guiaba a cada cliente a través de un viaje sensorial. Los comensales no elegían un vino de una lista, sino que confiaban en la pasión de Miguel, quien, copa en copa, descorchaba botellas según su criterio y el gusto del visitante, ofreciendo una auténtica clase magistral sin pretensiones. Esta filosofía convertía a la taberna en un lugar de culto para bodegueros y aficionados, un "oasis gastronómico" en una zona a menudo saturada de ofertas más convencionales.

La carta de vinos, con más de 400 referencias nacionales e internacionales, era su herramienta. En ella convivían joyas de pequeños productores gallegos, difíciles de encontrar en otros lugares, con selectos Borgoñas, champagnes o rieslings alemanes. Esta cuidada selección era el resultado de un profundo conocimiento y un deseo de romper con la idea tradicional del vino local, demostrando la riqueza y diversidad del panorama vinícola mundial y gallego. Era, como muchos lo describieron, la taberna de los que saben de vino.

Una Cocina Honesta al Servicio del Producto

Si bien el vino era el rey, la cocina de ACurva era la reina consorte, una aliada indispensable que elevaba la experiencia. Lejos de menús extensos y complicados, la apuesta era por una carta corta, directa y basada en la excelencia del producto de mercado. La cocina de mercado se manifestaba en cada plato, donde la frescura del pescado fresco y el marisco gallego era innegociable. Se trataba de una cocina honesta, donde la materia prima de primera calidad brillaba con elaboraciones precisas que realzaban su sabor sin enmascararlo.

Entre sus platos más celebrados, las reseñas de quienes tuvieron la suerte de visitarlo destacan varios imprescindibles:

  • Las volandeiras: Consideradas por muchos como las mejores de la zona, un bocado de mar puro y delicado.
  • La tortilla: Presentada en versiones memorables como la trufada o con bacalao, siempre jugosa y llena de sabor.
  • Platos de temporada: Creaciones como la sardina ahumada con alga wakame frita, las xoubas, el tomate negro de Santiago o el salpicón de mejillones y gambas demostraban una creatividad anclada en la tradición y el producto local.
  • Postres caseros: El broche final lo ponían postres como el falso milhojas con dulce de leche o una tarta de queso que dejaban una impresión duradera.

Esta propuesta de tapas y raciones de alta calidad, a un precio que muchos consideraban casi simbólico para la calidad ofrecida, era la prueba de que la excelencia no siempre va ligada a precios desorbitados.

El Ambiente y el Punto Débil

Taberna ACurva no era un restaurante de grandes dimensiones. Su espacio era reducido, con pocas mesas, lo que contribuía a crear una atmósfera íntima y personal. Esta característica, que formaba parte de su encanto, era también su principal punto débil: conseguir una mesa sin reserva previa era una tarea casi imposible. Este factor, más que un defecto, era una consecuencia directa de su éxito y de la dedicación de su equipo, que prefería atender a menos gente pero hacerlo con una atención impecable. Los camareros, descritos como muy amables, completaban una experiencia donde el cliente se sentía verdaderamente acogido.

Un Legado que Permanece

La noticia de su cierre permanente supone una pérdida significativa para quienes buscan dónde comer en Portonovo con autenticidad y pasión. ACurva no era solo uno de los mejores restaurantes de la zona; era un proyecto personal que demostró cómo la figura de un sumiller apasionado puede transformar un negocio. Dejó una huella imborrable, estableciendo un estándar de calidad en la cultura del vino y en el respeto por la comida gallega. Aunque ya no es posible sentarse en su terraza frente al puerto, su historia sirve de inspiración y recuerdo de que la verdadera esencia de la hostelería reside en el conocimiento, la pasión y un producto excepcional.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos