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Smoked Room Madrid. Fire Omakase by Dani García

Smoked Room Madrid. Fire Omakase by Dani García

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Hotel Hyatt Regency Hesperia, P.º de la Castellana, 57, Chamberí, 28046 Madrid, España
Restaurante Restaurante de alta cocina
9.4 (484 reseñas)

Una Propuesta Exclusiva y Controvertida: Análisis de Smoked Room Madrid

Ubicado dentro del Hotel Hyatt Regency Hesperia, Smoked Room se presenta como uno de los conceptos más audaces del chef Dani García. No es simplemente un restaurante, sino una declaración de intenciones. Su logro histórico de obtener dos estrellas Michelin a los seis meses de su apertura lo catapultó a la fama, generando expectativas altísimas. La propuesta se centra en el "Fire Omakase", un menú degustación donde el comensal se pone en manos del chef y cada plato tiene como hilo conductor el humo y las brasas, fusionando la cocina de autor andaluza con técnicas japonesas. Sin embargo, detrás del brillo de los galardones y la exclusividad, se esconde una experiencia con matices que genera tanto devoción incondicional como críticas severas.

La Experiencia Teatral y la Excelencia Culinaria

El principal atractivo de Smoked Room es su formato íntimo y teatral. Con capacidad para apenas 14 comensales por servicio, distribuidos entre una barra para seis personas y dos mesas, el espacio está diseñado para ser un espectáculo. Los clientes se sientan frente a la cocina abierta, observando directamente al equipo, liderado por el chef Massimiliano Delle Vedove, mientras ejecutan cada paso con precisión. Esta cercanía convierte la cena en una experiencia gastronómica inmersiva, donde el aroma a brasa y el crepitar del fuego son parte fundamental del ambiente.

La calidad del producto y la técnica son, según la mayoría de las opiniones, incuestionables. Platos como la gamba de Motril con mantequilla noisette o el tomate nitro con anguila ahumada son descritos como memorables y sublimes, demostrando una maestría en el equilibrio de sabores y texturas. El humo no es un invasor, sino un aderezo más, un velo que potencia la materia prima sin enmascararla. Para muchos, esta es la cúspide de la comida gourmet en Madrid, una propuesta que justifica su reconocimiento y que, en palabras de algunos comensales, roza la perfección de una tercera estrella Michelin.

El servicio, en sus mejores momentos, eleva aún más la experiencia. Hay relatos de un trato cercano, profesional y sumamente atento, capaz de orquestar momentos inolvidables como una pedida de mano, cuidando cada detalle con discreción y calidez. El equipo, con figuras destacadas como el sumiller y jefe de sala Luis Baselga, ha sido elogiado por su conocimiento y su capacidad para guiar al cliente, haciendo que la velada sea fluida y especial.

Los Puntos de Fricción: Cuando el Lujo No Cumple las Expectativas

A pesar de sus notables fortalezas, Smoked Room no está exento de críticas significativas que cuestionan si la realidad siempre está a la altura del precio, que ronda los 250€ por persona sin incluir bebidas. El punto más controvertido es, sin duda, la carta de vinos. Varios clientes la describen como "desorbitada", con precios que multiplican por cuatro o cinco el coste de mercado. Esta política de precios puede generar una sensación de abuso, especialmente cuando se reportan incidentes como la falta de un vino solicitado y el ofrecimiento de una alternativa considerablemente más cara. Para los aficionados al vino, este puede ser un factor decisivo y una fuente de gran decepción.

El servicio, aunque a menudo alabado, también ha mostrado inconsistencias graves para un restaurante con estrellas Michelin. Algunos comensales han reportado fallos básicos, como tener que solicitar servilletas, o un servicio que se percibe como robótico y poco flexible, recitando un guion sin adaptarse al cliente. La ausencia de Dani García en el día a día del restaurante es otro punto de debate. Mientras que el chef ha declarado que su intención era crear un concepto que no requiriera su presencia constante, algunos clientes sienten que esta ausencia se traduce en una falta de alma o de supervisión final, algo que no ocurre en otros grandes restaurantes de España donde los chefs principales suelen estar presentes.

Finalmente, existen detalles logísticos que pueden romper la burbuja de exclusividad. El espacio, aunque íntimo, ha sido descrito por algunos como demasiado justo o con una iluminación deficiente en ciertas mesas. Un detalle práctico, pero relevante, es que los baños son compartidos con Leña, el steakhouse adyacente del mismo grupo, un local mucho más grande y concurrido. Este hecho, mencionado por varios clientes, puede resultar en una experiencia poco agradable y discordante con el lujo y la intimidad que se paga en Smoked Room.

¿Para Quién es Smoked Room?

Smoked Room es, sin duda, una opción para aquellos que buscan una experiencia gastronómica única, teatral y centrada en un concepto culinario muy específico y bien ejecutado. Es ideal para celebraciones especiales donde el espectáculo de ver la cocina en acción y la intimidad del espacio son una prioridad. Aquellos que deseen probar una de las propuestas más comentadas de la alta cocina madrileña y no tengan un presupuesto ajustado, especialmente en lo que respecta a las bebidas, probablemente disfrutarán de la visita.

Sin embargo, no es el lugar para quien busca una relación calidad-precio equilibrada en todos los aspectos, sobre todo en la bodega. Tampoco es recomendable para quienes esperan la infalibilidad y los estándares de servicio más clásicos de un dos estrellas Michelin, ya que las experiencias reportadas indican una posible variabilidad. Para reservar en este restaurante, el potencial cliente debe sopesar qué valora más: una propuesta culinaria innovadora y un formato espectacular, o la garantía de una experiencia impecable y coherente en cada uno de sus componentes, desde la comida hasta el vino y las instalaciones.

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