Sidrería La Rasa onde Vidal
AtrásEn el concejo de Illas, alejada de los circuitos turísticos más transitados, se encuentra la Sidrería La Rasa onde Vidal, un establecimiento que ha consolidado su reputación a base de buena mano en la cocina, un trato cercano y una apuesta firme por la cocina tradicional asturiana. Con una valoración general muy elevada por parte de quienes la visitan, este lugar se presenta como una parada casi obligatoria para los que buscan una experiencia gastronómica auténtica, con raciones generosas y precios ajustados.
El éxito de este restaurante no es casual. Se fundamenta en una oferta culinaria honesta y contundente, donde la calidad del producto y las recetas de siempre son las protagonistas. La gestión, a cargo de una pareja que se gana el aprecio de los comensales por su amabilidad y profesionalidad, contribuye a crear un ambiente familiar y acogedor que invita a volver.
Una oferta gastronómica basada en la tradición y la abundancia
La propuesta de La Rasa onde Vidal se articula en torno a los pilares de la gastronomía asturiana. Por un lado, ofrece un competitivo menú del día entre semana, con un precio de aproximadamente 12 euros, que lo convierte en una opción ideal para un almuerzo o comida de calidad sin que el bolsillo se resienta. Los platos de cuchara, como los garbanzos con callos, reciben elogios constantes, demostrando que la comida casera bien ejecutada siempre triunfa.
Por otro lado, su carta está repleta de tentaciones para quienes desean compartir o darse un homenaje. Las raciones son conocidas por su tamaño considerable, destacando especialmente las croquetas caseras de jamón, a menudo descritas como "croquetones" por sus dimensiones, y unos calamares frescos que confirman el buen hacer de la cocina.
El cachopo, el rey indiscutible de la carta
Si hay un plato que define a esta sidrería y atrae a comensales de todas partes, ese es el cachopo asturiano. En La Rasa onde Vidal, este emblema de la región se trata con el respeto que merece, ofreciendo varias versiones para satisfacer a todos los paladares. El cachopo de la casa, con su receta tradicional, destaca por la terneza de la carne y su equilibrio de sabores. Para los más atrevidos, existen opciones innovadoras como el cachopo relleno de picadillo de jabalí y queso de La Peral, una combinación potente y sabrosa. También se menciona una versión con un relleno cremoso de queso azul y otra a la plancha, más ligera pero igualmente jugosa. La calidad de sus cachopos es tal que muchos clientes lo califican como uno de los mejores de la zona, un gran elogio en una tierra donde la competencia es feroz.
Postres caseros y buena sidra
Ninguna comida en una buena sidrería asturiana estaría completa sin dos elementos: un buen postre y, por supuesto, sidra. Aquí, los postres caseros son el broche de oro perfecto. La tarta de queso, cremosa y con un sabor auténtico, es una de las favoritas, pero también se aplauden otras creaciones como la tarta de la abuela o un original mousse de chocolate blanco con avellanas. Para acompañar, el establecimiento ofrece una cuidada selección de sidras, servidas a la temperatura perfecta para disfrutar de unos buenos "culines", un ritual indispensable en cualquier restaurante de este tipo.
Aspectos a tener en cuenta antes de la visita
A pesar de sus numerosas virtudes, hay ciertos factores que los potenciales clientes deben considerar para que su experiencia sea óptima. El primero es su ubicación. Al estar en una zona rural y apartada, llegar a La Rasa onde Vidal requiere un desplazamiento específico, por lo que es más accesible para quienes viajan en coche. Este aislamiento es parte de su encanto, pero también un punto logístico a planificar. Además, el aparcamiento en las inmediaciones puede ser limitado en momentos de alta afluencia.
Otro punto importante son sus horarios de apertura. El restaurante cierra los jueves y, durante la semana, su servicio se limita principalmente a los almuerzos, no ofreciendo cenas de domingo a miércoles. Los viernes y sábados sí extienden su horario hasta la noche, pero es fundamental consultarlo antes de ir. Dada su popularidad y las excelentes críticas, el local suele estar muy concurrido, especialmente los fines de semana. Por ello, es altamente recomendable reservar mesa con antelación para evitar decepciones.
Finalmente, la oferta se centra exclusivamente en la cocina tradicional asturiana, lo cual es su gran fortaleza. Sin embargo, aquellos que busquen opciones vegetarianas, veganas o platos de cocina internacional no encontrarán aquí lo que buscan. Es un lugar para disfrutar sin complejos de la gastronomía local más contundente y sabrosa.