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Restaurante Son Tomàs

Restaurante Son Tomàs

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Carrer Baronia, 17, 07191 Banyalbufar, Illes Balears, España
Restaurante Restaurante mediterráneo
9 (1821 reseñas)

Ubicado en el pintoresco entorno de Banyalbufar, el Restaurante Son Tomàs fue durante décadas un referente culinario en la Serra de Tramuntana. Con una trayectoria que comenzó en 1983, este negocio familiar se ganó a pulso una reputación formidable, cimentada en una propuesta de cocina mediterránea auténtica y, sobre todo, en un emplazamiento absolutamente privilegiado. Sin embargo, es fundamental que quienes busquen hoy esta experiencia sepan que, lamentablemente, el Restaurante Son Tomàs se encuentra permanentemente cerrado, marcando el fin de una era para la gastronomía local.

La historia de Son Tomàs es la de la familia Picornell-Funke, quienes durante casi cuarenta años ofrecieron una cocina honesta y de mercado. Este compromiso con la calidad les valió reconocimientos importantes, como el galardón Bib Gourmand de la Guía Michelin, que destaca a los establecimientos con una excelente relación calidad-precio. Este premio, mantenido durante años, no era casualidad, sino el resultado de un trabajo constante y una dedicación que los comensales percibían en cada visita.

El Atractivo Principal: Una Terraza Inolvidable

Si algo definía la esencia de Son Tomàs era su espectacular terraza. Las reseñas de antiguos clientes coinciden de forma unánime: las vistas desde allí eran espléndidas. Comer o cenar al atardecer con una panorámica completa del mar Mediterráneo y los famosos bancales de Banyalbufar era el principal reclamo y el escenario perfecto para una experiencia gastronómica memorable. Muchos buscaban este restaurante con vistas no solo por su comida, sino por la atmósfera única que ofrecía, un rincón de paz donde el tiempo parecía detenerse frente a la inmensidad del mar.

La Especialidad de la Casa: Arroces y Paellas

En el corazón de la propuesta culinaria de Son Tomàs se encontraban sus arroces, considerados por muchos entre los mejores de la isla. La pregunta sobre dónde comer paella en Mallorca encontraba a menudo su respuesta en este establecimiento. Los comentarios destacan platos específicos que se convirtieron en insignia del lugar:

  • Arroz negro con sepia: Descrito como increíble, era una de las opciones más solicitadas por su sabor intenso y su perfecta ejecución.
  • Arroz con bogavante: Calificado como espectacular, el punto de cocción del arroz y la calidad del marisco eran consistentemente elogiados. Los comensales destacaban que el bogavante estaba cocinado a la perfección, jugoso y lleno de sabor.
  • Paellas tradicionales: Recomendadas incluso por los propios vecinos del pueblo, las paellas de Son Tomàs eran una apuesta segura, elaboradas con un buen caldo base y mariscos frescos.

El secreto, según confesó en una ocasión el fundador, Sebastià Picornell, residía en usar siempre buen producto, un sofrito cuidado y una receta perfeccionada a lo largo de los años. Esta maestría en los arroces consolidó a Son Tomàs como un destino imprescindible para los amantes de la buena comida española.

Aspectos Positivos y Negativos de su Legado

Más allá de los arroces y las vistas, Son Tomàs ofrecía un conjunto de cualidades que explican su alta valoración general de 4.5 estrellas sobre 5, basada en más de mil opiniones. El servicio era frecuentemente descrito como amable y atento, con un trato cercano y profesional que hacía sentir bienvenidos a los clientes. La relación calidad-precio era otro de sus puntos fuertes; los precios se consideraban justos y acordes con la calidad del producto y la generosidad de las raciones, algo que el Bib Gourmand de Michelin corroboraba.

No obstante, no todos los aspectos de la carta recibían el mismo nivel de alabanza. Un punto débil señalado por algunos visitantes eran los postres. Varios comentarios sugieren que no parecían caseros o que, simplemente, no estaban a la altura de los excelentes platos principales. Si bien esto no solía empañar la satisfacción general, sí representaba un área de mejora en una oferta gastronómica por lo demás muy sólida.

Un Cierre que Deja un Vacío

La noticia de su cierre permanente ha sido una decepción para muchos clientes habituales y turistas que planeaban visitarlo. Aunque los motivos no han trascendido públicamente, la ausencia de actividad en sus redes sociales desde 2022 y la confirmación en diversas plataformas marcan el final de su actividad. Son Tomàs no era solo un negocio; era una institución familiar que utilizaba productos de su propia tierra y ofrecía vinos locales, como los de la uva Malvasía de Banyalbufar. Su cierre supone una pérdida significativa para el tejido gastronómico de la zona, dejando el recuerdo de innumerables comidas frente al mar y el sabor de una de las mejores paellas de la isla.

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