Restaurante Sidrería El Polesu
AtrásFundado en 1929, el Restaurante Sidrería El Polesu, también conocido como 'Casa Pinín', se erige como una institución en Cangas de Onís, a punto de cumplir un siglo de historia. Este establecimiento familiar, que ya va por la tercera generación, ha sabido conservar la esencia de la comida típica asturiana en un entorno único: un antiguo llagar o molino de sidra. Su ambiente rústico, con grandes barricas de madera y paredes de piedra, transporta a los comensales a la Asturias más tradicional, convirtiéndolo en una parada casi obligatoria para quienes buscan dónde comer con autenticidad.
La popularidad del lugar es innegable, evidenciada por la constante afluencia de público. De hecho, uno de los aspectos más importantes a considerar antes de visitarlo es su política de no aceptar reservas. El sistema funciona por estricto orden de llegada, anotando a los clientes en una lista de espera si el local está completo. Aunque esto puede suponer un tiempo de espera, especialmente en temporada alta o fines de semana, muchos clientes señalan que la organización es eficiente y la espera se ameniza con el animado ambiente de la calle y una botella de sidra, haciendo que la experiencia comience incluso antes de sentarse a la mesa.
La experiencia gastronómica: un recorrido por los sabores de Asturias
La carta de El Polesu es un homenaje a la comida casera y a los productos de la región. Las raciones son generosas y están pensadas para compartir, siguiendo la costumbre de las sidrerías. Entre los platos más aclamados por los comensales se encuentran los clásicos de la cocina asturiana, donde la calidad de la materia prima es la protagonista.
Entrantes y platos estrella
La fabada asturiana es descrita por muchos como excelente, un plato contundente y sabroso que cumple con las expectativas. Otro de los puntos fuertes son los calamares, que reciben elogios por su textura tierna y su rebozado ligero y nada aceitoso. Platos como el pulpo o la carne con setas también figuran entre los favoritos. Una recomendación recurrente, a menudo susurrada por los propios vecinos de Cangas que frecuentan el local, son los callos, considerados por muchos un manjar de obligada degustación. Para quienes buscan tapas, los "Polesinos", unos tortos con cebolla caramelizada, queso azul y morcilla, son una creación de la casa muy popular, aunque algunos expertos en quesos de la zona echan en falta el uso de un Cabrales autóctono.
El Cachopo: un debate de opiniones
El cachopo es, sin duda, uno de los platos más icónicos de Asturias y una de las opciones más solicitadas en El Polesu. Su tamaño es considerable, ideal para dos personas, y la versión de la casa, rellena de cecina y queso de cabra, es una propuesta interesante. Sin embargo, es aquí donde las opiniones se dividen. Mientras que muchos disfrutan de su sabor y generosidad, otros comensales, quizás más puristas o con un paladar más exigente, consideran que no alcanza la excelencia de otros platos de la carta y que existen mejores versiones en la región. Esta divergencia de opiniones lo convierte en una elección que dependerá del gusto personal y de si se prioriza la cantidad o se busca una versión canónica de este plato.
Postres caseros y detalles a valorar
El broche de oro de la comida lo ponen los postres caseros. La tarta de manzana es, consistentemente, uno de los dulces más alabados, descrita como "riquísima" por numerosos clientes que incluso la piden para llevar. El arroz con leche, otro clásico asturiano, también goza de buena reputación. Un detalle destacable y que demuestra una atención al cliente es la disponibilidad de pan sin gluten, un gesto que se agradece y que hace la experiencia más inclusiva.
Servicio y ambiente: la autenticidad de una sidrería
El Polesu no es solo un restaurante, es una auténtica sidrería, y eso se nota en el servicio. El ritual de escanciar la sidra es una constante, con camareros atentos que se encargan de servir "culines" durante toda la comida para que la bebida esté siempre en su punto óptimo de oxigenación. El trato general es calificado por la mayoría como profesional y cercano, con menciones especiales al dueño, considerado "encantador" por varios visitantes. No obstante, la experiencia en el servicio puede ser inconsistente. Algunos clientes han reportado sentirse ignorados por ciertos camareros, un punto negativo que, aunque parece ser minoritario, contrasta con la tónica general de amabilidad. Esta variabilidad en el trato es un aspecto a tener en cuenta.
Puntos a mejorar: el suplemento en terraza
Un aspecto que genera críticas, incluso entre quienes valoran muy positivamente el local, es la aplicación de un suplemento del 10% por el servicio en la terraza. Varios clientes cuestionan esta política, especialmente durante los meses de invierno, argumentando que estar fuera con temperaturas más frías no debería suponer un coste adicional. Es un detalle importante para quienes prefieran comer al aire libre, ya que puede incrementar el coste final de una cuenta que, por lo demás, se considera de buen precio y con una excelente relación calidad-precio, gracias a su nivel de precios asequible y a la abundancia de las raciones.
final
El Restaurante Sidrería El Polesu es un establecimiento con una identidad muy marcada, anclada en casi un siglo de tradición familiar. Su mayor fortaleza reside en ofrecer una experiencia asturiana auténtica, con una comida casera sabrosa, porciones abundantes y un ambiente de llagar tradicional difícil de replicar. Es el lugar ideal para cenar en Cangas de Onís si se busca sumergirse en la cultura local, disfrutar de una buena fabada o unos calamares excepcionales. Sin embargo, los potenciales clientes deben estar preparados para una posible espera debido a su política de no reservas, ser conscientes de la variabilidad que puede existir en el servicio y tener en cuenta el suplemento de la terraza. A pesar de estos pequeños inconvenientes, la abrumadora mayoría de opiniones y su longevidad lo consolidan como una apuesta segura y una referencia gastronómica en la zona.