Restaurante Los Blasones | Restaurante en Santillana del Mar
AtrásEl Restaurante Los Blasones se presenta como una opción gastronómica en la Plaza Gándara de Santillana del Mar, un enclave que de por sí atrae a numerosos visitantes. Su propuesta se basa en la cocina tradicional cántabra, operando desde 1970 en un edificio de piedra con una terraza exterior que constituye uno de sus principales atractivos. Sin embargo, este establecimiento es un claro ejemplo de cómo la experiencia del cliente puede variar drásticamente, generando un abanico de opiniones que van desde la máxima satisfacción hasta la decepción más absoluta, lo que se refleja en una puntuación general notablemente baja.
El Atractivo de su Ubicación y Ambiente
Uno de los puntos consistentemente valorados de forma positiva es su emplazamiento. La terraza de Los Blasones ofrece un espacio tranquilo para comer en Santillana del Mar, permitiendo a los comensales disfrutar del entorno histórico lejos del bullicio principal. Para quienes buscan una pausa relajada durante su visita, este espacio al aire libre es, sin duda, un factor a favor. El interior del restaurante mantiene una estética rústica, acorde con la arquitectura de la villa, lo que contribuye a una atmósfera potencialmente agradable para una comida o cena.
Una Oferta Culinaria con Luces y Sombras
Al analizar la carta y las opiniones sobre la comida, se dibuja un panorama de contrastes. El restaurante se enorgullece de ofrecer platos arraigados en la gastronomía local, con especialidades como el chuletón de vaca Tudanca (55€/Kg), el cabrito lechal asado (26€) o la merluza del Cantábrico (25€). Ciertos clientes han tenido experiencias culinarias satisfactorias, destacando la calidad de platos como el solomillo, el carpaccio de angus o las croquetas caseras, calificándolos como sabrosos y bien preparados. El postre, en algunas reseñas, es mencionado como el broche de oro de la comida.
No obstante, una crítica recurrente y significativa apunta directamente a la relación entre la cantidad, la calidad y el precio. Varios comensales han expresado su descontento con el tamaño de las raciones, considerándolas escasas para su coste. Un ejemplo citado es una ración de chorizo a la sidra por 12€ que consistía en apenas once trozos pequeños. Esta percepción de "sablazo" o de precios elevados para lo que se sirve es un sentimiento compartido que ensombrece la calidad que otros platos puedan tener. Los precios de la carta, con entrantes que rondan los 15-24€, carnes principales entre 23-30€ y pescados sobre los 25€, lo sitúan en una gama media-alta que, según múltiples testimonios, no siempre se justifica en el plato.
Análisis del Servicio: Una Experiencia Inconsistente
El servicio es, quizás, el aspecto más polarizante de Los Blasones y el principal responsable de su controvertida reputación. La atención recibida por los clientes parece ser una lotería. Por un lado, existen relatos de un trato excelente, como el de un camarero "señor" elogiado por su honestidad y profesionalidad a la hora de recomendar platos, convirtiendo la cena en un acierto total. Este tipo de servicio atento y genuino es lo que muchos esperan de los restaurantes con solera.
En el extremo opuesto, abundan las quejas sobre un servicio deficiente. Se mencionan camareros inexpertos que olvidan los pedidos, lentitud exasperante con esperas de hasta una hora y media para recibir bebidas y raciones, y una falta de atención generalizada. Incluso se ha reportado un comportamiento poco profesional, como una camarera fumando y hablando por teléfono durante su turno. Otro comentario curioso y negativo señala una aparente política de servir "pinchos" únicamente a clientes considerados VIP o residentes, creando una sensación de trato desigual. Esta marcada inconsistencia en el servicio es un riesgo considerable para cualquier cliente potencial, ya que la experiencia puede pasar de memorable a lamentable dependiendo del personal que esté trabajando ese día.
¿Vale la pena visitar Los Blasones?
Decidir si comer en Los Blasones es una buena idea depende en gran medida del perfil del cliente y de su tolerancia al riesgo. Es un establecimiento que, claramente, tiene el potencial de ofrecer una experiencia agradable, pero que falla en mantener un estándar de calidad y servicio consistente.
Puntos a Favor:
- Ubicación privilegiada: Su terraza en la Plaza Gándara es un lugar tranquilo y atractivo.
- Platos destacables: Algunos comensales han disfrutado de carnes y entrantes bien ejecutados.
- Servicio excelente (ocasional): Existe la posibilidad de ser atendido por personal muy profesional y amable.
Puntos en Contra:
- Servicio muy irregular: El riesgo de encontrar personal inexperto, lento o poco profesional es alto.
- Relación cantidad-precio cuestionable: Múltiples quejas sobre raciones pequeñas a precios elevados.
- Inconsistencia general: La enorme disparidad en las opiniones refleja una falta de fiabilidad en la experiencia global.
el Restaurante Los Blasones es una opción con un potencial visible pero mermado por una ejecución irregular. Aquellos que prioricen una bonita terraza y estén dispuestos a arriesgarse con el servicio y la relación calidad-precio podrían tener una velada afortunada. Sin embargo, para los que buscan una apuesta segura entre los restaurantes en Santillana del Mar, la baja calificación general y las numerosas críticas negativas sobre aspectos fundamentales como el servicio y el coste de los platos sugieren que podría ser prudente considerar otras alternativas en la zona. La decisión final recae en el comensal, pero es fundamental llegar con las expectativas ajustadas a la realidad de un negocio con dos caras muy diferentes.