Restaurante L’Antic Molí
AtrásL'Antic Molí, ubicado en un antiguo molino harinero restaurado en Ulldecona, se consolidó durante años como un referente de la alta cocina bajo la batuta del chef Vicent Guimerà. Este establecimiento no solo ofrecía platos, sino que proponía una completa experiencia culinaria que le valió numerosos reconocimientos, incluyendo una prestigiosa Estrella Michelin y una Estrella Verde por su sostenibilidad. Sin embargo, es fundamental que los comensales interesados sepan que, a pesar de su aclamada trayectoria, el restaurante cerró sus puertas de forma permanente a principios de 2024, con el chef anunciando el inicio de nuevos proyectos personales. Por lo tanto, este análisis sirve como una retrospectiva de lo que fue uno de los restaurantes más emblemáticos de las Tierras del Ebro.
La propuesta gastronómica: Creatividad y territorio
El pilar fundamental de L'Antic Molí era su cocina de autor, profundamente arraigada en el territorio y en la filosofía Slow Food. El chef Vicent Guimerà, conocido como 'El Chef de la Galera' por su maestría con este crustáceo, basaba su propuesta en el producto de proximidad, nutriéndose de un huerto propio de 7.000 m² cultivado con técnicas de agricultura regenerativa. Esta conexión directa con la tierra se traducía en platos creativos, sinceros y llenos de sabor, donde la técnica contemporánea servía para realzar la esencia del ingrediente.
Los comensales podían elegir entre diferentes propuestas, destacando sus aclamados menú degustación como el “Tast del Xef”, el “NU” o el menú “desnudo”. Las reseñas de quienes lo visitaron reflejan una satisfacción casi unánime. Se elogiaba constantemente la espectacular relación calidad-precio, un factor sorprendente para un restaurante de esta categoría. De hecho, fue reconocido como uno de los restaurantes con Estrella Michelin más asequibles de Europa, con menús de mediodía a precios muy competitivos y menús degustación completos por cifras que en grandes capitales serían impensables. Los clientes describían los platos como sabrosos, delicados y con presentaciones impecables, destacando la fantasía y el equilibrio en cada creación, desde los aperitivos hasta los postres.
Servicio, ambiente y otros puntos fuertes
- Servicio profesional y cercano: Un tema recurrente en las valoraciones es la excelencia del servicio. El equipo de sala era descrito como amable, atento a cada detalle y siempre profesional. Una cualidad muy apreciada era la explicación clara y cuidada de cada plato, lo que permitía al comensal comprender y disfrutar aún más del trabajo del chef.
- Entorno y atmósfera: Ubicado a orillas del río Sénia, el restaurante combinaba una arquitectura contemporánea con el encanto del antiguo molino. Contaba con diferentes espacios, incluyendo salones modernos y elegantes para banquetes y jardines, lo que lo convertía en un lugar ideal para restaurantes para celebraciones. El ambiente agradable y la buena acústica, incluso en días de mucha afluencia, eran también puntos destacados por los visitantes.
- Maridaje de vinos: La experiencia se completaba con un excelente maridaje de vinos, calificado por algunos clientes como uno de los mejores que habían disfrutado, con elecciones muy acertadas que complementaban a la perfección la propuesta gastronómica.
Aspectos a considerar: Las críticas constructivas
A pesar de una valoración media sobresaliente de 4.6 sobre 5 con más de 2500 opiniones, un análisis objetivo debe incluir también las áreas que algunos clientes señalaron como mejorables. Es importante subrayar que estas críticas fueron minoritarias, pero ofrecen una visión más completa. Un comensal, si bien otorgó una alta puntuación, mencionó que un par de platos del menú degustación no fueron de su agrado en cuanto a la combinación de ingredientes. En esa misma visita, apuntó que un plato de carne fue servido tibio, un detalle que desmerecía la calidad general del plato. Otro aspecto mencionado fue la decoración de la sala específica para los menús de degustación, descrita como simple o escasa, aunque con agradables vistas a una arboleda. Estos comentarios, aunque aislados, muestran que, como en cualquier establecimiento de alta exigencia, la perfección absoluta es un objetivo difícil de mantener en cada servicio.
Un legado que perdura
Restaurante L'Antic Molí no era solo un lugar para comer, sino un destino gastronómico que merecía el viaje. Su éxito se basó en una combinación de cocina de autor excepcional, un compromiso real con la sostenibilidad y el producto local, un servicio impecable y una relación calidad-precio casi inaudita para su nivel. Aunque ya no es posible reservar una mesa, el legado de Vicent Guimerà y su equipo perdura como un ejemplo de cómo la alta cocina puede ser a la vez innovadora, auténtica y accesible, dejando una huella imborrable en el panorama gastronómico de la región.