Restaurante La Reguerina
AtrásUbicado en la carretera N-632, el Restaurante La Reguerina se presenta como una casa de comidas que ha evolucionado desde un bar de carretera a un destino de culto para los amantes de la cocina asturiana más auténtica. Este establecimiento familiar, de apariencia modesta y con un comedor de pocas mesas, esconde una propuesta gastronómica centrada en el producto de cercanía, la temporalidad y un profundo respeto por las recetas tradicionales. No es un lugar para quienes buscan vanguardia, sino para aquellos que anhelan el sabor reconfortante de los guisos hechos sin prisa.
La experiencia en La Reguerina genera opiniones muy polarizadas, lo que indica que es un lugar con una fuerte personalidad que no deja indiferente a nadie. Los clientes que lo valoran positivamente lo elevan a la categoría de templo culinario, destacando una cocina honesta y de calidad excepcional. Se habla de "comida para el alma", preparada por Maite Llosa, quien, según los elogios, "cocina como los ángeles". Este enfoque se materializa en el uso de productos de su propia huerta y de proveedores cercanos, un detalle que subraya el compromiso con la frescura y el sabor local.
La Carta: Un Reflejo de la Tradición Asturiana
Al analizar la carta del restaurante, se observa un claro dominio de los platos de cuchara y de las elaboraciones clásicas. Entre los platos más aplaudidos por los comensales se encuentran las fabes con almejas, el cabrito guisado, el arroz con pulpo y los pescados del día, como la dorada. También reciben excelentes críticas entrantes como las navajas al ajillo o las llámpares a la sidra, que demuestran un buen manejo de los mariscos y pescados.
Los postres caseros son otro de los pilares de su oferta, con menciones especiales para el tocinillo de cielo, calificado de "exquisito", y un arroz con leche que sigue la receta tradicional. La atención a los detalles, como la calidad del pan, los aceites y los vinagres, es un punto recurrente en las valoraciones positivas, lo que sugiere una búsqueda de la excelencia en todos los aspectos del servicio.
Aspectos a Considerar: Precio, Servicio y Ubicación
Sin embargo, no todas las experiencias son uniformemente positivas. El principal punto de fricción es la relación calidad-precio. Mientras algunos clientes consideran que los precios son justos y acordes a la calidad del producto, otros lo tildan de "robo". Se citan ejemplos concretos como una fabada a 24€, fritos de bacalao a 27€ o una rebanada de pan por 2€. Estas cifras, para algunos, no se justifican, especialmente cuando la percepción del plato no ha sido óptima, como una fabada descrita como "floja de sabor".
Es interesante notar que la famosa fabada asturiana del local es un plato de producción limitada; se preparan solo unas pocas raciones al día, por lo que se recomienda encargarla con antelación para asegurarse de poder probarla. Este dato podría explicar parte de su exclusividad y precio.
El servicio es otro aspecto con valoraciones contrapuestas. Hay quienes describen la atención en sala, a cargo de Agüera, como excelente y profesional, mientras que otros han experimentado una lentitud considerable, hasta el punto de renunciar al postre por la larga espera. Esta inconsistencia puede ser un factor determinante para muchos clientes, especialmente si se acude con el tiempo justo.
Logística y Ambiente
El establecimiento es descrito como un "bar viejo en medio de la carretera", lo cual tiene su encanto para quienes buscan autenticidad, pero puede no ser del agrado de todos. Su reducido tamaño hace que reservar mesa sea casi imprescindible. Un inconveniente práctico, señalado por varios visitantes, es la escasez de aparcamiento y la dificultad para encontrar un sitio donde dejar el vehículo de forma cómoda y segura. Quienes se pregunten dónde comer en la zona deben tener en cuenta este detalle logístico.
La Reguerina es un restaurante para un público específico: aquel que valora por encima de todo la comida tradicional elaborada con un producto de primera calidad y no le importa pagar un precio que puede ser considerado elevado. Es una apuesta por la cocina de guiso lento y sabor profundo. Los potenciales clientes deben ser conscientes de la posible variabilidad en el ritmo del servicio y de los desafíos logísticos como el aparcamiento. La mejor forma de afrontar una visita es sin prisas, con la mente abierta y, preferiblemente, con reserva previa.