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Restaurante Ibidem

Restaurante Ibidem

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Bo. Zoña, 1, 39193 Arnuero, Cantabria, España
Restaurante Restaurante de alta cocina
9 (1465 reseñas)

El Restaurante Ibidem, ubicado en Arnuero, se presenta como una propuesta de cocina creativa que gira en torno a un concepto central: el trampantojo. Aquí, la comida no es lo que parece a simple vista, y cada plato está diseñado para sorprender, engañar al ojo y jugar con las expectativas del comensal. Esta filosofía, llevada a cabo por el chef Rubén Abascal, es el principal atractivo y, a la vez, el punto que genera opiniones más encontradas entre quienes lo visitan. El restaurante ocupa un antiguo palacio montañés del siglo XVIII, un cambio significativo desde su anterior ubicación, el Restaurante Los Brezos, que operaba junto a una gasolinera y ya era conocido por esta misma propuesta culinaria.

La Experiencia del Trampantojo

La propuesta gastronómica de Ibidem se articula exclusivamente a través de un menú degustación. No hay carta, lo que sumerge al cliente directamente en el espectáculo visual que el chef ha preparado. Los platos son descritos como auténticas obras de arte, con presentaciones muy elaboradas que buscan la sorpresa constante. Desde un bonsái del que cuelgan olivas que en realidad son esferificaciones de queso, hasta un "fuet" que resulta ser chocolate con almendras, la creatividad es innegable. La puesta en escena, con el uso de nitrógeno líquido, humos y soportes originales, forma parte intrínseca de la experiencia, convirtiendo la comida en una función teatral. Quienes valoran positivamente el restaurante destacan precisamente esta originalidad, calificándola como una "experiencia para todos los sentidos" y un lugar ideal para sorprender a los acompañantes.

El Sabor: Entre la Genialidad y la Decepción

Si bien la presentación visual recibe elogios casi unánimes, el sabor de los platos es el aspecto más polarizante. Un sector de los clientes considera que la experiencia gustativa está a la altura de la visual, describiendo sabores que evolucionan en el paladar y combinaciones inesperadas y deliciosas. Platos como la lubina a la brasa, el atún o la carne reciben menciones especiales por su calidad. Sin embargo, otro grupo de comensales, incluidos algunos que conocían el restaurante en su etapa anterior, opina que el sabor ha quedado en un segundo plano frente al espectáculo. Críticas recurrentes apuntan a que algunos platos resultan "planos" o con una falta de intensidad que no se corresponde con su espectacular apariencia. Esta discrepancia es fundamental: mientras unos lo ven como una fiesta para el paladar, otros sienten que "el espectáculo tiene más atrezzo que guión". También hay menciones a que las cantidades pueden parecer escasas para algunos, lo que, sumado a un sabor que no siempre convence, afecta la percepción general del menú.

El Ambiente y el Servicio

El traslado a una casona del siglo XVIII en Castillo Siete Villas ha dotado a Ibidem de un entorno imponente, con jardines y una decoración que busca ser original y llamativa. A pesar de ello, la percepción del comedor principal también varía. Hay quienes lo describen como un salón amplio, luminoso, elegante y cuidado al detalle, con un hilo musical que crea una atmósfera armoniosa. Por otro lado, algunas opiniones lo tildan de "desangelado" y "frío", sugiriendo que el ambiente no resulta tan acogedor como cabría esperar de un lugar así. En lo que sí parece haber consenso es en la calidad del servicio. El personal de sala es consistentemente calificado como amable, atento y profesional, explicando cada plato con detalle y contribuyendo positivamente a la experiencia global.

Análisis de la Relación Calidad-Precio

Con un precio por menú que ronda los 59-60€ por persona (bebidas y pan aparte), Ibidem se posiciona en el segmento de restaurantes para ocasiones especiales. El debate sobre si el coste está justificado es intenso. Para aquellos que salen maravillados por la creatividad y la originalidad, la relación calidad-precio es buena o incluso muy competitiva. Consideran que se paga por una experiencia única y diferente. En cambio, para los que se sienten decepcionados por el sabor o las cantidades, el precio resulta elevado. Opiniones como "un fiasco" o que la relación calidad-precio es "un poco elevada" reflejan esta insatisfacción, donde se percibe que solo ha aumentado el precio desde su etapa como Los Brezos. Este contraste de pareceres subraya que el valor en Ibidem es muy subjetivo y depende en gran medida de lo que cada cliente priorice en la gastronomía.

¿Merece la Pena la Visita?

Visitar el Restaurante Ibidem es apostar por una comida fuera de lo común, donde la sorpresa visual es la protagonista indiscutible. Es un destino perfecto para comensales aventureros que buscan ser deslumbrados por la creatividad y la puesta en escena.

  • Lo positivo: Una propuesta de trampantojos única y muy original, presentaciones espectaculares, un servicio impecable y un entorno singular en una casona histórica.
  • Lo negativo: El sabor de los platos genera opiniones muy divididas, pudiendo resultar decepcionante para quienes buscan intensidad gustativa. Las porciones pueden ser percibidas como pequeñas y la relación calidad-precio es cuestionada por una parte de su clientela.

En definitiva, Ibidem es un restaurante de autor que no deja indiferente. Si tu objetivo es comer bien priorizando una experiencia teatral y novedosa, es muy probable que disfrutes de la función. Si, por el contrario, das más importancia a la contundencia y a los sabores intensos y reconocibles, quizás la propuesta no cumpla con tus expectativas.

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