Restaurante Feliciano
AtrásEl Restaurante Feliciano, operativo desde 1946 en la Rúa do Medio de Rianxo, es mucho más que un simple lugar para comer; es una institución con una profunda conexión con la historia local. Fundado por Feliciano Rial Fungueiriño, este establecimiento de gestión familiar, ahora en su tercera generación, se enorgullece de haber sido el primer lugar en España desde donde sonaron públicamente las notas de "A Rianxeira", la icónica canción gallega. Este hecho histórico, sumado a que fue pionero con la primera terraza de la villa, le confiere un carácter singular que atrae tanto a locales como a visitantes en busca de una experiencia gastronómica auténtica.
El ambiente del local evoca el de un mesón clásico, un restaurante tradicional gallego donde el epicentro de la actividad es su animada barra. Este espacio, siempre concurrido, es el punto de encuentro ideal para disfrutar del "verdadero deporte nacional: el tapeo". Con cada consumición, es costumbre que sirvan una tapa generosa, creando una atmósfera distendida y sociable. Además de la barra, dispone de mesas en el interior y una terraza exterior para quienes prefieren comer al aire libre.
Una propuesta de cocina gallega tradicional
La oferta culinaria del Feliciano se centra en la comida casera, con recetas sencillas y un profundo respeto por los productos de la ría y la tierra. La carta, aunque no es excesivamente extensa, se enfoca en platos típicos de la cocina gallega, con precios que muchos clientes consideran ajustados e incluso económicos, destacando una excelente relación entre cantidad y precio.
Especialidades de Pescados y Mariscos
Los productos del mar son los grandes protagonistas. Platos como los mejillones al vapor son muy elogiados por su tamaño notable y sabor fresco, servidos de forma tradicional con laurel y limón. Las xoubas de Rianxo (sardinillas) fritas, acompañadas de cachelos con piel, son otra de las raciones estrella, muy apreciadas por su textura crujiente. Otras opciones populares incluyen:
- Rodaballo a la gallega: Servido con una ajada suave de pimentón que realza el sabor del pescado fresco.
- Zamburiñas al Feliciano: Una de las especialidades de la casa que merece la pena probar.
- Pulpo "á feira": Un clásico gallego que no puede faltar.
- Navajas y calamares: Disponibles tanto a la plancha como fritos.
El afamado Cocido Gallego
Mención aparte merece su Cocido Gallego. Este plato, disponible principalmente los fines de semana fuera de la temporada de verano y bajo reserva previa, es descrito por los comensales como delicioso y extraordinariamente abundante. Su rasgo más distintivo es la inclusión de la "Laconada", unas imponentes piezas de lacón cocido que lo diferencian de otras versiones de este plato tradicional, convirtiéndolo en una cita obligada para los amantes de la buena mesa.
Aspectos a tener en cuenta
A pesar de sus muchas fortalezas, existen algunas áreas de mejora señaladas por los clientes que un comensal potencial debería conocer. Una crítica recurrente es un perceptible "olor a frito" en el comedor interior, lo que podría deberse a un sistema de ventilación mejorable. Para los más sensibles a los olores, comer en la terraza puede ser una opción más agradable.
Por otro lado, la experiencia con la carta general puede ser variable. Mientras que los platos estrella como el cocido o los mariscos reciben alabanzas casi unánimes, algún visitante ha reportado una experiencia con "más sombras que luces" en otros platos, lo que sugiere cierta inconsistencia. Asimismo, se ha mencionado de forma aislada algún incidente relacionado con la limpieza en los aseos, un punto importante a vigilar por la gerencia.
Servicio y trato al cliente
El servicio es uno de los puntos fuertes del Restaurante Feliciano. El personal es descrito mayoritariamente como rápido, amable y muy profesional. Hay testimonios que destacan un trato humano excepcional, donde los empleados han ido más allá de sus obligaciones para ayudar a clientes en apuros, demostrando una calidez que deja una impresión muy positiva y duradera. Es un lugar donde es posible reservar mesa, una opción recomendable, especialmente para probar el cocido o durante los fines de semana.
el Restaurante Feliciano es una parada casi obligatoria en Rianxo para quien busca sumergirse en la cocina gallega más tradicional y en un local con historia. Su fuerte es la calidad de sus pescados y mariscos, su cocido singular y un ambiente de mesón animado y auténtico, todo ello a un precio muy competitivo. Si bien presenta algunos aspectos a mejorar, como la ventilación y la consistencia en todos sus platos, la experiencia general, apoyada por un trato cercano y profesional, suele ser muy satisfactoria.