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Restaurante de cocido Madrileño » solo por encargo»

Restaurante de cocido Madrileño » solo por encargo»

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C. de Fernando el Católico, 31, Chamberí, 28015 Madrid, España
Restaurante
9 (55 reseñas)

En el distrito de Chamberí, en la calle Fernando el Católico, se encuentra un establecimiento que ha hecho de un solo plato su bandera y razón de ser: Casa Ricardo. Aunque su nombre oficial en algunos registros aparece como "Restaurante de cocido Madrileño 'solo por encargo'", los clientes y la tradición lo conocen simplemente como Casa Ricardo, un bastión de la cocina tradicional madrileña desde 1935. Este no es uno de tantos restaurantes que ofrecen una carta extensa; aquí, el protagonista absoluto es el cocido madrileño, ejecutado con una devoción que roza lo ceremonial y que exige una condición ineludible para quien desee probarlo: la reserva previa.

La filosofía del local se basa en la especialización y la calidad. El hecho de que su plato estrella se sirva únicamente por encargo, con una antelación mínima de 48 horas, no es un capricho, sino una declaración de principios. Esta metodología permite al equipo de cocina garantizar la máxima frescura y calidad de cada uno de los ingredientes, un factor crucial para un guiso de cocción lenta y compleja como este. Para el comensal, esto se traduce en una experiencia planificada, lejos de la improvisación de buscar un sitio para comer en Madrid a última hora, pero con la promesa de un resultado excepcional.

El Ritual del Cocido en Tres Vuelcos

La experiencia en Casa Ricardo sigue la liturgia clásica del cocido servido en sus tres vuelcos, una tradición que estructura la degustación del plato de lo más ligero a lo más contundente. Los comensales que han pasado por sus mesas describen con entusiasmo este proceso. El primer vuelco consiste en un caldo dorado, intenso y reconfortante, resultado de horas de cocción lenta de carnes, huesos y legumbres. Una sopa de fideos que prepara el paladar y calienta el cuerpo, servida humeante y llena de sabor.

Tras la sopa, llega el segundo vuelco: los garbanzos. La legumbre, tierna y mantecosa, se presenta acompañada de las verduras que han compartido cocción, como la patata, la zanahoria y el repollo rehogado. Es el corazón del plato, donde se aprecia la calidad del producto principal y el punto exacto de cocción. Finalmente, el tercer vuelco trae a la mesa la contundencia de las carnes, conocidas popularmente como las "viandas". Bandejas generosas con morcillo jugoso, chorizo de calidad, morcilla, tocino veteado que se deshace en la boca y punta de jamón, aportando cada pieza su matiz de sabor y textura al conjunto. Es un festín que rinde homenaje a la gastronomía madrileña en su versión más auténtica.

Fortalezas: Calidad, Cantidad y Calidez

Uno de los aspectos más elogiados de Casa Ricardo es, sin duda, la calidad de su cocido, calificado por muchos como uno de los mejores restaurantes para disfrutar de este emblemático plato en la capital. La selección de los ingredientes y el respeto por la receta tradicional son evidentes en cada cucharada. Sin embargo, la calidad no está reñida con la cantidad. Una advertencia recurrente entre quienes lo han probado es la de "ir con mucha hambre". Las raciones son extraordinariamente generosas, hasta el punto de que es habitual que los comensales se lleven a casa lo que no pueden terminar, una práctica que el restaurante facilita.

Más allá de la comida, la experiencia se completa con un servicio que recibe constantes halagos. El personal es descrito como impecable, atento y siempre pendiente de las necesidades del cliente, lo que contribuye a un ambiente acogedor y familiar. El local en sí, de dimensiones reducidas, refuerza esta sensación. Es un espacio pequeño y acogedor, con una decoración castiza de azulejos y motivos taurinos que transporta a otra época, ideal para disfrutar sin prisas de uno de los platos de cuchara más representativos de España.

Puntos a Considerar: Las Exigencias de la Especialización

A pesar de sus numerosas virtudes, el modelo de negocio de Casa Ricardo presenta ciertas limitaciones que los potenciales clientes deben conocer. La principal es la falta total de espontaneidad. La obligatoriedad de reservar mesa con días de antelación para poder degustar el cocido hace imposible una visita improvisada. Este es un lugar para ir con un plan definido, no para dejarse caer por casualidad.

En segundo lugar, la especialización extrema en el cocido significa que la oferta gastronómica es limitada. Aunque su carta incluye otras joyas de la cocina castellana como los callos a la madrileña o el rabo de toro, el cocido es el evento principal y se sirve por mesa completa. Esto puede ser un inconveniente para grupos donde no todos los comensales deseen comer el mismo plato. Asimismo, su horario de apertura, centrado exclusivamente en el servicio de comidas de 13:00 a 17:00, excluye la posibilidad de disfrutar de su propuesta para cenar.

Una Cita Imprescindible para Amantes del Cocido

Casa Ricardo no es simplemente un restaurante, es un destino gastronómico con una propuesta muy clara: ofrecer una experiencia de cocido madrileño auténtica, abundante y de alta calidad. Sus puntos fuertes residen en la excelencia de su plato único, la generosidad de sus raciones y la calidez de su servicio y ambiente. Por otro lado, su modelo operativo exige planificación por parte del cliente, limitando la espontaneidad y las opciones de horario. Es el lugar perfecto para los puristas de la cocina tradicional y para aquellos que deseen organizar una comida memorable en torno a este plato. Quien busque variedad o una cena tardía deberá mirar otras opciones, pero para quien desee entregarse al ritual del cocido, reservar mesa en Casa Ricardo es apostar por una de las experiencias más genuinas que se pueden encontrar en Madrid.

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