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Restaurante Castillo del Alba

Restaurante Castillo del Alba

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C. Flórez Estrada, 33840 Pola de Somiedo, Asturias, España
Arrocería Parrilla Restaurante Restaurante asturiano
8 (119 reseñas)

Ubicado en la Calle Flórez Estrada, el Restaurante Castillo del Alba se presenta como una de las opciones gastronómicas en Pola de Somiedo. Este establecimiento, que forma parte de un hotel de estilo medieval, busca ofrecer una experiencia basada en la comida casera y tradicional asturiana, aunque con matices que generan opiniones muy diversas entre sus visitantes. Su ambiente es frecuentemente descrito como acogedor, con una decoración que invita a una sobremesa tranquila, un punto a favor para quienes buscan un refugio después de una jornada en la naturaleza.

El restaurante opera con un horario partido, ofreciendo servicios de brunch, almuerzo y cena de martes a domingo, permaneciendo cerrado los lunes. Esta disponibilidad lo convierte en una opción viable durante casi toda la semana tanto para visitantes como para locales. Además, cuenta con servicios como la posibilidad de reservar, acceso para sillas de ruedas y una oferta que incluye desde desayunos hasta cenas, abarcando también opciones vegetarianas.

La Experiencia Gastronómica: Luces y Sombras

Al analizar la propuesta culinaria del Castillo del Alba, se revela una notable inconsistencia que define la experiencia del cliente. Por un lado, hay comensales que relatan comidas excelentes. Platos como el Pulpo de Cantábrico “el viejo pescador” son elogiados por su textura tierna y sabor intenso, mientras que la costilla de vaca cocinada a baja temperatura recibe halagos por su jugosidad. Propuestas más sencillas como la ensalada de tomate premium con queso afuegal´pitu y jamón ibérico también han sido bien valoradas por su frescura y equilibrio. Estos éxitos sugieren que, cuando la cocina funciona a pleno rendimiento, se utilizan productos frescos y de calidad, ofreciendo una buena representación de los sabores de la región.

Sin embargo, no todas las experiencias son positivas. Una de las críticas más recurrentes y sorprendentes para un restaurante asturiano es la escasez en su carta de ciertos platos típicos. Varios clientes han manifestado su decepción al descubrir que no disponían de elaboraciones tan emblemáticas como la fabada o el cachopo en el momento de su visita. Curiosamente, la carta parece dar un protagonismo inusual a una amplia variedad de arroces, algo que algunos visitantes han considerado chocante en un entorno de montaña. La ejecución de estos arroces también ha sido un punto de conflicto, con descripciones de paellas "penosas", de tamaño reducido, arroz blanquecino y un precio considerado excesivo, como los 22 € por persona para un arroz con secreto.

El Servicio: Un Factor Incierto

El trato recibido es otro de los aspectos que divide radicalmente las opiniones. Algunos clientes destacan un servicio sumamente profesional, atento y cortés, capaz de gestionar imprevistos como llegadas tardías con amabilidad y eficiencia. Este personal ha contribuido a crear una atmósfera agradable que complementa los aspectos positivos de la comida.

En el extremo opuesto, otros comensales describen un servicio con "bastante desgana, lentitud y poco interés". Se han reportado situaciones de sentirse ignorado al intentar pedir, especialmente durante el servicio de desayunos por la mañana. Esta dualidad en la atención al cliente convierte la visita en una apuesta: se puede encontrar un equipo profesional y acogedor o uno que transmita apatía y falta de interés, afectando directamente la percepción general del establecimiento.

La Polémica de los Precios

Quizás el área más problemática y que genera mayor controversia en el Restaurante Castillo del Alba es su política de precios. Las quejas sobre costes desorbitados son frecuentes, especialmente en productos de consumo diario como el desayuno. Precios como 2,20 € por un café con leche o 3,55 € por un croissant calificado de "seco" han provocado el descontento de muchos clientes, que sienten que se busca "aprovecharse" de la ubicación turística.

Más grave aún es una acusación detallada sobre prácticas de precios poco transparentes. Un cliente relató una experiencia en la que los precios de la cuenta final eran significativamente más altos que los mostrados en la carta física colgada en la terraza. Al reclamar, supuestamente se les informó que la carta válida era una digital accesible por código QR, de la cual no habían sido advertidos. La situación escaló hasta una confrontación con el dueño, a quien describieron como "energúmeno agresivo sin modales" que reaccionó con amenazas. Aunque este incidente data de hace un tiempo, es una advertencia seria sobre la posible gestión de conflictos y la claridad en la tarificación.

Final

El Restaurante Castillo del Alba es un lugar de contrastes. Por un lado, ofrece un entorno acogedor y la posibilidad de disfrutar de platos bien ejecutados que celebran el producto local. Su ubicación en Pola de Somiedo lo convierte en una parada conveniente. Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de la notable inconsistencia que lo caracteriza. La relación calidad-precio es cuestionable, la disponibilidad de platos icónicos asturianos no está garantizada y la calidad del servicio puede variar drásticamente. Las serias acusaciones sobre sus precios y la gestión de quejas son un factor determinante a considerar. Visitarlo puede resultar en una comida memorable para bien o en una experiencia decepcionante y frustrante.

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