Restaurante Casa Riquelme
AtrásUbicado en el Carrer de Vazquez de Mella, el Restaurante Casa Riquelme se ha consolidado como un punto de referencia para quienes buscan la esencia de la cocina mediterránea y, más concretamente, los sabores de la tradición alicantina. No es un restaurante más en la ciudad; es una institución familiar con una historia profunda, liderada por generaciones que han hecho de los arroces alicantinos su principal estandarte. La fama del apellido Riquelme está ligada no solo a este local, sino también a las paellas gigantes que han recorrido el mundo, un dato que subraya su profundo conocimiento del grano y el fuego.
El Corazón de la Propuesta: Arroces que Cuentan una Historia
Si hay una razón por la que la mayoría de los comensales cruzan el umbral de Casa Riquelme, es sin duda por sus arroces. Las reseñas de clientes y la propia filosofía del local lo confirman: aquí, el arroz es el protagonista indiscutible. Platos como el arroz al senyoret y el emblemático arroz Riquelme son mencionados recurrentemente como experiencias culinarias de primer nivel. Los comensales describen estos platos no solo como deliciosos, sino como algunos de los mejores que han probado, destacando la calidad del producto y la maestría en su ejecución. La promesa es encontrar un grano en su punto perfecto, impregnado del sabor de un fondo cocinado a fuego lento y con los mejores ingredientes del mar y la tierra.
La carta ofrece una veintena de variedades, desde un clásico arroz a banda hasta creaciones más personales de la casa, asegurando que cada visita pueda ser una nueva experiencia. Sin embargo, esta especialización tan marcada puede tener un pequeño contrapunto. Algún cliente ha señalado de forma aislada que el arroz estaba un poco más tostado de lo esperado, un detalle que, si bien puede ser subjetivo o puntual, denota el alto nivel de exigencia que el propio restaurante ha generado. De igual manera, algún comentario sugiere que las raciones, aunque sabrosas, podrían ser un poco más generosas para los apetitos más voraces. A pesar de estos detalles menores, el consenso general es que si se busca una auténtica paella o un arroz caldoso en Alicante, este es uno de los restaurantes a tener en cuenta.
Más Allá del Arroz: Entrantes y Postres
Aunque el arroz sea el rey, la experiencia en Casa Riquelme comienza mucho antes. La oferta de entrantes se basa en la calidad del producto local, con opciones que preparan el paladar para el plato principal. Las gambas al ajillo al estilo Riquelme son uno de los platos más solicitados, aunque su popularidad a veces juega en su contra, llegando a agotarse en días de mucha afluencia. Esta situación, si bien puede generar una pequeña decepción, también es un indicativo de la frescura y la demanda de sus productos. Otras opciones como el carpaccio de atún o las ensaladas con salazones de la zona también reciben elogios, demostrando un compromiso con la comida española de calidad.
En el apartado de postres, la oferta sigue una línea tradicional y casera. Destaca especialmente la milhoja de hojaldre caramelizada con crema pastelera, un dulce que, según los comentarios, deja una impresión tan positiva que incita a repetir. La tarta de queso casera y opciones más ligeras como el sorbete de limón completan una oferta que busca cerrar la comida con un sabor memorable.
El Ambiente: Entre la Tradición Familiar y el Bullicio del Mediodía
Casa Riquelme ofrece un ambiente que refleja su naturaleza: un restaurante familiar, tradicional y sin pretensiones excesivas. El servicio es uno de sus puntos fuertes, descrito consistentemente como amable, atento y eficiente. El personal se muestra conocedor de la carta y contribuye a una experiencia agradable, haciendo que los clientes se sientan bienvenidos. Esta atención es fundamental, sobre todo considerando las características del local.
El salón no es especialmente grande, lo que tiene sus pros y sus contras. Por un lado, crea una atmósfera acogedora y cercana. Por otro, en momentos de máxima ocupación, como un fin de semana al mediodía, el espacio puede resultar ruidoso y algo bullicioso. Varios clientes han apuntado que el nivel de ruido puede ser elevado, especialmente si coinciden mesas grandes. Este no es, por tanto, el lugar más indicado para una comida de negocios que requiera discreción o una cita romántica en busca de tranquilidad, pero es perfecto para una celebración familiar o una comida con amigos donde prime la calidad de la comida sobre el silencio.
Aspectos Prácticos a Considerar
Para asegurar una mesa en Casa Riquelme, la planificación es clave. Las opiniones de los usuarios dejan claro que es altamente recomendable, casi imprescindible, reservar con antelación. Varios relatan haber tenido suerte al encontrar mesa sin reserva, pero lo presentan como una excepción a la norma. Dada su popularidad y el tamaño limitado del comedor, presentarse sin reserva, especialmente en fin de semana, es una apuesta arriesgada.
Otro punto crucial es su horario de apertura. El restaurante se enfoca exclusivamente en el servicio de almuerzo, con un horario de 13:30 a 16:00 horas, y permanece cerrado los miércoles. Esto significa que no es una opción para quienes buscan un lugar para la cena. Su modelo de negocio está claramente centrado en la comida principal del día, un concepto muy arraigado en la cultura local.
En cuanto al precio, se sitúa en un rango moderado (nivel 2 de 4), y muchos clientes lo califican con una excelente relación calidad-precio. Se percibe que se paga por un producto de alta calidad y una elaboración experta. Además, ofrecen un servicio muy valorado en la zona: validan el ticket del Parking López Osaba, facilitando el aparcamiento gratuito a sus clientes.
- Lo mejor: La excepcional calidad y variedad de sus arroces alicantinos, el servicio atento y profesional, y una buena relación calidad-precio.
- A mejorar: El ambiente puede ser muy ruidoso cuando está lleno, el espacio es reducido y algunos platos estrella pueden agotarse. Es fundamental reservar.
En definitiva, Casa Riquelme es una apuesta segura para los amantes de la cocina tradicional alicantina que buscan una experiencia auténtica. Es un restaurante para disfrutar de un almuerzo sin prisas, saboreando uno de los mejores arroces de la ciudad, siempre y cuando se tenga en cuenta la necesidad de reservar y se esté dispuesto a sumergirse en el ambiente vibrante y a veces ruidoso de una casa de comidas en pleno funcionamiento.