Parrilla El Nuevo Monteviejo
AtrásLa Parrilla El Nuevo Monteviejo, situada en La Rodada, a las afueras de Oviedo, se consolidó durante su tiempo de actividad como un referente para los amantes de las carnes a la brasa y la comida tradicional asturiana. Sin embargo, es fundamental que los potenciales clientes sepan que, según los registros más recientes, este establecimiento se encuentra permanentemente cerrado. A pesar de su cese de actividad, su historial de servicio y las opiniones de quienes lo visitaron dibujan un panorama completo de lo que este restaurante ofrecía, con aspectos muy positivos y algunas críticas notables que merecen ser analizadas.
La Propuesta Gastronómica: Un Éxito Centrado en la Parrilla
El principal atractivo de El Nuevo Monteviejo era, sin duda, su parrilla. Las reseñas de los comensales destacan de forma recurrente la calidad de sus platos de carne. El asado de costillas, por ejemplo, es descrito como "simplemente exquisito", un testimonio del buen hacer en la cocina y en el manejo de las brasas. Este enfoque en un producto de calidad y una técnica de cocción dominada era la piedra angular de su éxito. Los clientes que buscaban dónde comer un buen chuletón o una parrillada generosa en Oviedo a menudo encontraban en este lugar una opción fiable y sabrosa.
Más allá de las carnes, otros platos de su carta también recibían elogios. Las croquetas eran calificadas por algunos como "de vicio", un indicativo de que la cocina manejaba con soltura la elaboración de comida casera y entrantes de calidad. Los postres, por su parte, no se quedaban atrás. El "frixuelo con mousse de chocolate" es mencionado específicamente como una delicia que ponía el broche de oro a la experiencia culinaria, demostrando que el cuidado por el detalle se extendía hasta el final del almuerzo o la cena. La oferta se complementaba con una notable selección de ginebras de alta calidad, un detalle que aportaba un toque de distinción para la sobremesa.
Ambiente, Servicio y Facilidades
El entorno del restaurante era otro de sus puntos fuertes. Ubicado en un paraje descrito como "precioso", contaba con amplios espacios tanto interiores como exteriores. Esta amplitud lo convertía en un lugar ideal para celebraciones y reuniones de grupo, incluyendo cumpleaños infantiles, para los cuales se mencionan servicios de animación que permitían a los adultos disfrutar de la comida con tranquilidad. La disponibilidad de un aparcamiento amplio eliminaba una de las preocupaciones habituales al visitar restaurantes en las afueras de la ciudad. Además, el local era accesible para personas con movilidad reducida, un factor inclusivo importante.
El servicio es un aspecto que genera opiniones polarizadas. La mayoría de las reseñas hablan de un trato excelente, con camareros "súper amables", "diligentes" y atentos. Se destaca la rapidez en el servicio y el esmero por hacer que los clientes se sintieran a gusto. Una reseña de hace dos años menciona una "nueva gerencia" que servía la comida con cariño, lo que podría sugerir un esfuerzo por mejorar y mantener un alto nivel de atención al cliente. En ocasiones, el ambiente se veía amenizado con música en directo de calidad, añadiendo un valor extra a la experiencia de cenar en Oviedo en este local.
Las Sombras de la Experiencia: Críticas y Puntos a Mejorar
A pesar de la abrumadora cantidad de opiniones positivas, sería un error ignorar las críticas negativas, que apuntan a fallos graves en el servicio. Una de las reseñas más detalladas describe una experiencia diametralmente opuesta a la de la mayoría: largas esperas de hasta 40 minutos solo para ser atendidos, un camarero calificado como "lento y desagradable" y problemas con la disponibilidad de bebidas, generando la sensación de que se intentaba "colocar" el producto que más le convenía al local. Este mismo cliente reportó discrepancias entre los precios de la carta y la cuenta final, una de las peores prácticas que un establecimiento de hostelería puede cometer. La imagen del jefe fumando en el exterior mientras el servicio era deficiente remataba una impresión muy negativa.
Otro punto débil, confirmado en los datos del propio establecimiento, era la ausencia de opciones vegetarianas. En un mercado gastronómico cada vez más diverso, no ofrecer alternativas para comensales que no consumen carne es una limitación significativa. Para un lugar cuya especialidad era la parrilla asturiana, esto podía ser comprensible, pero no dejaba de ser un factor excluyente para un segmento creciente de la población.
sobre un Restaurante del Recuerdo
Parrilla El Nuevo Monteviejo fue un establecimiento con una identidad muy marcada. Su fortaleza residía en una cocina honesta y potente, centrada en la calidad del producto de parrilla, y en un entorno espacioso y agradable, ideal para familias y grupos. La mayoría de sus clientes se llevaron un recuerdo muy positivo, destacando la comida sabrosa, el buen trato y una relación calidad-precio económica. Sin embargo, la existencia de críticas severas sobre el servicio y la gestión de precios indica que la experiencia no fue uniformemente positiva para todos.
Hoy, la puerta de El Nuevo Monteviejo está cerrada de forma permanente. Para quienes lo conocieron y disfrutaron, queda el recuerdo de sus costillas asadas y sus tardes de celebración. Para quienes buscan restaurantes en Oviedo, su historia sirve como un caso de estudio: un negocio que, a pesar de tener una fórmula de éxito y una clientela mayoritariamente satisfecha, también enfrentó desafíos operativos que, en ocasiones, empañaron su reputación. Su cierre definitivo deja un vacío en la oferta de parrillas de la zona, pero su legado perdura en las reseñas y memorias de cientos de comensales.