Inicio / Restaurantes / Ochenta Grados Tres Cantos
Ochenta Grados Tres Cantos

Ochenta Grados Tres Cantos

Atrás
Av. San Isidro Labrador, 1, 28760 Tres Cantos, Madrid, España
Restaurante
8.6 (690 reseñas)

Ubicado en la Avenida San Isidro Labrador, en una zona periférica y algo industrial de Tres Cantos, se encuentra el restaurante Ochenta Grados, una propuesta que se desmarca de lo convencional con un concepto de cocina de autor en formato miniatura. Su nombre es toda una declaración de intenciones: la cocción a baja temperatura, por debajo de los 80ºC, es el pilar de su filosofía culinaria, una técnica que busca preservar al máximo las propiedades y el sabor original de los alimentos. Esta aproximación moderna a la gastronomía se traduce en una carta compuesta por "miniplatos" diseñados para compartir, invitando a los comensales a un recorrido por múltiples sabores en una sola visita.

La Experiencia Gastronómica: Creatividad en Pequeñas Dosis

El formato de platos para compartir es el eje central de la experiencia en Ochenta Grados. La recomendación habitual es pedir entre tres y cuatro miniplatos por persona, lo que permite componer una comida o cena variada y dinámica. La carta, tanto en su versión física como en la digital, está repleta de opciones creativas que fusionan la cocina tradicional con toques innovadores.

Entre sus creaciones más aclamadas, destaca de forma casi unánime el Huevo trufado con patatas y jamón. Múltiples opiniones lo señalan como un plato imprescindible, elogiando su originalidad y sabor excepcional. Otras elaboraciones que reciben comentarios positivos son las croquetas, especialmente las de jamón ibérico, descritas como muy buenas, y las de carrillera, que también gozan de buena aceptación. El salmorejo con helado de parmesano, el steak tartar sobre gofre de yuca y el cordero asado a baja temperatura son otros ejemplos del ingenio que caracteriza su cocina. Los postres merecen una mención especial; creaciones como la tarta de Oreo con helado de dulce de leche o las fresas con nata y crujiente de chocolate blanco son consideradas por muchos como el broche de oro perfecto, recomendando encarecidamente dejar espacio para probarlas.

Un Vistazo a la Carta

La oferta se divide en platos fríos y calientes, abarcando una amplia gama de ingredientes y preparaciones:

  • Miniplatos Fríos: Además del mencionado salmorejo, se pueden encontrar opciones como la ensaladilla rusa con jamón ibérico o un steak tartar.
  • Miniplatos Calientes: Aquí reside el corazón de la propuesta, con el huevo trufado a la cabeza. Le siguen los ñoquis cremosos, el sándwich tostado de costilla melosa, los raviolis de Chilli Crab y diversas croquetas.
  • Postres: La creatividad continúa hasta el final con la famosa tarta de Oreo, la tatin de manzana o una versión de las fresas con nata.

Ambiente y Decoración: Un Entorno Cuidado

Más allá de la comida, Ochenta Grados Tres Cantos ha invertido en crear una atmósfera atractiva. Los clientes describen la decoración como muy bonita y cuidada, generando un ambiente agradable y tranquilo. A pesar de que el local puede llenarse, especialmente durante los fines de semana, el diseño del espacio parece gestionar bien la acústica, permitiendo mantener una conversación sin el ruido molesto de otros locales concurridos. Un elemento destacado es su terraza acristalada, muy bien acondicionada, que ofrece un espacio adicional para disfrutar de la propuesta del restaurante. Este cuidado por el detalle convierte al lugar en una opción interesante para ocasiones especiales o para quienes buscan dónde comer en un entorno diferente al habitual.

Los Puntos Débiles: Aspectos a Mejorar

A pesar de la alta valoración general y la calidad de su propuesta culinaria, el restaurante presenta áreas de mejora que los potenciales clientes deben conocer. El servicio es uno de los puntos que genera opiniones encontradas. Mientras algunos comensales alaban la amabilidad y atención del personal, mencionando incluso a empleados por su nombre, otros han tenido experiencias menos satisfactorias. Se reportan casos de camareros descritos como "impacientes" que retiran los platos antes de que estén completamente terminados, generando una sensación de prisa incómoda.

Esta sensación de apremio se ve exacerbada por una política de reservas que ha sido objeto de críticas. Al realizar una reserva online o telefónica, se informa al cliente de que dispone de la mesa por un tiempo limitado de una hora y treinta minutos. Si bien esta práctica es común en locales de alta demanda, en Ochenta Grados choca con ciertas ineficiencias en el servicio, como demoras para tomar nota, traer la cuenta o el datáfono. Esta contradicción entre un tiempo de mesa estricto y un servicio que no siempre es ágil puede generar estrés y empañar la experiencia global, una cuestión que la gerencia debería revisar para alinear las expectativas con la realidad operativa.

Precios y Platos con Menor Acierto

Otro aspecto señalado como negativo es el precio de las bebidas, considerado elevado por algunos clientes. Se mencionan ejemplos concretos como una limonada a 4,50 € o una cerveza doble a 4,80 €, cifras que pueden incrementar notablemente la cuenta final. En cuanto a la comida, aunque la mayoría de los platos reciben elogios, también hay excepciones. La ensaladilla rusa con jamón, por ejemplo, fue criticada en una ocasión por un exceso de sal en el jamón, lo que desaconsejaba su elección. Estos detalles, aunque puntuales, son importantes para ofrecer una visión completa y honesta del establecimiento.

Información Práctica y Recomendaciones

Ochenta Grados Tres Cantos se encuentra en la Av. San Isidro Labrador, 1. Dada su popularidad, es casi imprescindible reservar con antelación, sobre todo si se planea una visita durante el fin de semana. El restaurante ofrece servicios adicionales como comida para llevar (takeout) y entrega a domicilio, lo que amplía las opciones para disfrutar de su cocina. Además, la carta contempla opciones para vegetarianos y el local cuenta con acceso para sillas de ruedas.

En definitiva, Ochenta Grados Tres Cantos es una propuesta gastronómica moderna y audaz que triunfa por la originalidad de sus tapas de autor y un ambiente muy cuidado. Es un lugar ideal para quienes buscan sorprenderse y probar una variedad de sabores en una misma sesión. Sin embargo, es importante ir con la mentalidad adecuada, sabiendo que la experiencia puede sentirse apresurada debido a la política de tiempo en mesa y que ciertos aspectos del servicio y los precios de las bebidas podrían mejorarse. La balanza se inclina hacia lo positivo, pero estos matices son clave para que cada cliente decida si se ajusta a sus expectativas.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos