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No te digo na

No te digo na

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plaza del verdeo, 11, 41110 Bollullos de la Mitación, Sevilla, España
Bar Bar de tapas Cervecería Marisquería Restaurante
8.2 (89 reseñas)

Ubicado en la Plaza del Verdeo de Bollullos de la Mitación, el bar restaurante No te digo na se presenta como una opción con dos caras muy definidas. Por un lado, una propuesta gastronómica que parece convencer por su relación calidad-precio y, por otro, un servicio que genera una notable cantidad de críticas negativas. Esta dualidad define la experiencia del cliente y plantea un dilema para quienes buscan un lugar donde comer barato y bien en la zona.

Analizando su propuesta culinaria, varios clientes, incluso aquellos más críticos con otros aspectos del local, coinciden en que la comida es de buena calidad para el precio que se paga. Los montaditos, un clásico de los bares de tapas, son frecuentemente elogiados, posicionándose como una apuesta segura. Asimismo, las sugerencias o platos "fuera de carta" han recibido comentarios muy positivos, siendo descritos como "buenísimos" y con un "precio espectacular". Esto sugiere que la cocina tiene la capacidad de ofrecer platos sabrosos y atractivos, destacando en la oferta de cocina andaluza de la localidad. El establecimiento también participa activamente en eventos locales como la Ruta del Mosto y la Tapa, donde ha presentado creaciones como el "Crujiente de arroz al cerdo disfrutón", demostrando un interés por la innovación dentro de la comida española.

Un entorno favorable y una oferta atractiva

Uno de los puntos fuertes indiscutibles de No te digo na es su ubicación. Situado frente a un parque infantil, se convierte en una opción muy conveniente para familias. La posibilidad de que los niños jueguen en un espacio seguro mientras los adultos disfrutan de la comida en la terraza es una ventaja logística importante, haciendo de este un potencial restaurante para ir con niños. A este atractivo se suman detalles apreciados por la clientela, como el hecho de que sirvan la cerveza "muy fría", un pequeño pero significativo plus, especialmente en los meses más cálidos de Sevilla.

El local ofrece además una gama completa de servicios que se adaptan a las necesidades actuales, incluyendo comida para llevar, entrega a domicilio y recogida en la acera, además de ser accesible para personas con silla de ruedas. Estas comodidades amplían su alcance y facilitan que más clientes puedan probar su comida, incluso sin tener que lidiar con los posibles inconvenientes del servicio en sala.

El gran punto débil: el servicio al cliente

A pesar de las virtudes de su cocina y ubicación, el principal obstáculo que enfrenta No te digo na, y el motivo recurrente de queja, es la calidad del servicio al cliente en el restaurante. Las críticas son consistentes y detalladas, apuntando a una atención que muchos describen como "pésima". Las reseñas mencionan una notable falta de atención por parte del personal, que en ocasiones es visto charlando en la barra o usando sus teléfonos móviles mientras los clientes esperan para ser atendidos. Se relatan esperas prolongadas, de hasta 20 minutos solo para pedir la bebida, incluso con el local prácticamente vacío.

Los problemas no se limitan a la lentitud. También se reportan errores en las comandas, como montaditos que llegan equivocados y con mucho tiempo de diferencia entre uno y otro, rompiendo el ritmo de la comida. Un caso particularmente ilustrativo fue el de una mesa familiar donde un plato principal fue olvidado en la comanda inicial. Al reclamarlo, no solo tardó en llegar, sino que la situación derivó en una actitud defensiva por parte del personal, que intentó justificar el error en lugar de ofrecer una disculpa, generando una experiencia muy desagradable para el cliente.

Inconsistencia en la cocina y la gestión

Aunque ciertos platos como los montaditos reciben elogios, la consistencia no parece ser uniforme en toda la carta. Algunas opiniones señalan platos menos logrados, como un atún con salmorejo que, aunque bueno de sabor, estaba excesivamente cocido, o un pulpo con una salsa que no fue del agrado de los comensales. Esta variabilidad sugiere que, si bien hay aciertos, la experiencia culinaria puede ser irregular dependiendo de la elección del plato.

También se han señalado problemas de organización interna, como el incidente en que un cliente llegó a las dos de la tarde y tuvo que esperar media hora a que llegara el cocinero para poder empezar a preparar la comida, sin que se ofreciera un aperitivo de cortesía durante la espera. Estos detalles, sumados a la percepción de desgana y falta de amabilidad por parte de algunos miembros del personal, empañan la imagen del establecimiento y merman la satisfacción general.

Valoración final: ¿Merece la pena la visita?

Visitar No te digo na parece ser una apuesta. Por un lado, ofrece la posibilidad de disfrutar de una comida sabrosa a un precio muy competitivo en una ubicación ideal para familias. Los montaditos y las especialidades del día son sus grandes bazas. Sin embargo, el comensal debe estar preparado para la posibilidad de enfrentarse a un servicio lento, desatento y, en ocasiones, poco profesional. La experiencia puede variar drásticamente, desde una comida muy satisfactoria hasta una velada frustrante marcada por los errores y la espera.

No te digo na es un restaurante con un potencial evidente que se ve lastrado por un área crítica: la atención en sala. Para aquellos que priorizan el bajo coste y no les importan los posibles contratiempos del servicio, puede ser una opción válida. Para quienes valoran una experiencia fluida y una atención esmerada como parte fundamental de una salida a comer, quizás sea mejor considerar otras de las muchas opciones que ofrecen los restaurantes en Sevilla y su provincia.

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