Mae
AtrásMae se ha consolidado como uno de los restaurantes en Barcelona que definen la vanguardia culinaria, un proyecto erigido sobre la amistad y la pasión gastronómica de sus tres artífices: la directora costarricense Mariella Rodríguez y los chefs Diego Mondragón (Colombia) y Germán Espinosa (España). El nombre "Mae", un término coloquial de Costa Rica que significa "colega" o "compañero", encapsula la esencia de esta colaboración. Ubicado en el carrer de Sant Elies, en el local que anteriormente ocupó el icónico Freixa Tradició, este establecimiento ha logrado en poco tiempo captar la atención de críticos y comensales, culminando con la obtención de su primera estrella Michelin. Esta distinción no es casual, sino el resultado de una propuesta audaz y coherente que se autodefine bajo el concepto de "sincretismo": una fusión meditada y elegante de culturas y sabores.
Una Propuesta Gastronómica de Fusión y Origen
La filosofía de Mae se centra en la cocina fusión, pero alejada de combinaciones estridentes o sin sentido. Aquí, el diálogo entre el Mediterráneo y Latinoamérica es fluido y natural, creando lo que ellos denominan "cocina local con despensa global". La experiencia se articula principalmente a través de dos menús degustación: el "Menú Mae" (con un precio de 95-115€) y el "Menú Gran Mae" (130-150€), una secuencia más extensa que permite un recorrido completo por la creatividad de los chefs. Estos menús son un testimonio del profundo respeto por el producto, donde ingredientes catalanes de proximidad se encuentran con sabores, técnicas y productos del otro lado del Atlántico, como el ají amarillo, el lulo, el tomate de árbol o el plátano maduro.
Los platos, elogiados de forma casi unánime por su originalidad y equilibrio, sorprenden por su presentación y complejidad. Algunos de los bocados que han generado más comentarios positivos incluyen la gamba roja con crujiente de pies de cerdo suflado y tomate de árbol, la vieira con maní y coco, y el buñuelo cremoso de bacalao con plátano. Estos aperitivos iniciales ya marcan el tono de la experiencia gastronómica, demostrando una técnica depurada y un atrevimiento bien medido. La propuesta se inspira notablemente en el mar, con elaboraciones como los moluscos con tomate y ají amarillo o la corvina curada, que reflejan frescura y un profundo conocimiento del producto marino.
Atención al Detalle: Más Allá del Plato Principal
Un aspecto que distingue a Mae es su compromiso con todos los elementos de la comida. El pan, por ejemplo, es una herencia directa del local anterior, elaborado con una masa madre de más de 80 años que resulta en un producto excepcional. Además, el restaurante ha recibido elogios específicos por su menú vegetariano, descrito no como una alternativa secundaria, sino como una propuesta completa, creativa y al mismo nivel que la oferta principal, un detalle que muchos comensales agradecen.
El servicio es otro de los pilares de la experiencia. Las reseñas destacan constantemente un trato impecable, cercano y muy atento por parte del equipo de sala, que guía al comensal a través del menú con profesionalismo y calidez. Esta atención se extiende a necesidades específicas, como la adaptación del menú para personas con alergias (por ejemplo, al marisco), manteniendo siempre la calidad y coherencia de la propuesta sin hacer sentir al cliente como una excepción.
Puntos a Considerar Antes de Reservar
A pesar de la avalancha de críticas positivas, existen ciertos aspectos que un cliente potencial debería tener en cuenta para alinear sus expectativas con la realidad del restaurante. Uno de los puntos más comentados es la estética del local. En un gesto deliberado que refuerza su concepto de modernidad y sincretismo, Mae ha prescindido de los manteles. Para algunos visitantes, acostumbrados a la formalidad tradicional de los restaurantes con estrella Michelin, esta ausencia puede resultar desconcertante al principio. Sin embargo, se trata de una decisión de diseño consciente que busca crear un ambiente más relajado y contemporáneo, donde el protagonismo recae exclusivamente en la comida y la compañía.
Desde un punto de vista práctico, la ubicación en el barrio de Sarrià-Sant Gervasi presenta el desafío habitual del aparcamiento. Encontrar un lugar en la calle puede ser complicado, aunque este inconveniente se ve mitigado por la existencia de un parking de pago justo enfrente del local, una solución conveniente que vale la pena tener en mente. Otro detalle menor, mencionado por algún comensal, es que el volumen de la música ambiental podría ser un poco elevado para quienes buscan una velada especialmente silenciosa.
Planificación y Exclusividad
La estructura operativa de Mae también requiere planificación. El restaurante cierra los domingos, lunes y martes, concentrando su actividad de miércoles a sábado en servicios de almuerzo y cena. Esta disponibilidad limitada, sumada a su creciente popularidad y el reconocimiento de la guía Michelin, hace que sea prácticamente imprescindible reservar con antelación. No es un lugar para decidir cenar en Barcelona de forma espontánea. Asimismo, su enfoque está puesto al 100% en la experiencia dentro del local (dine-in), por lo que no ofrecen servicios de comida para llevar ni de entrega a domicilio, reafirmando su estatus como un destino gastronómico puro.
En definitiva, Mae no es simplemente un lugar para comer, sino un destino para vivir una completa experiencia gastronómica. La cocina de autor de Diego Mondragón y Germán Espinosa es un viaje sensorial que une continentes en cada plato, ejecutado con una técnica brillante y un servicio que roza la perfección. Los pequeños detalles, como la estética moderna sin manteles o la dificultad para aparcar, son consideraciones menores frente a la abrumadora calidad de su propuesta. Es, sin duda, una de las mesas más interesantes y recomendables del panorama actual, un lugar al que volver para seguir descubriendo los matices de su valiente y deliciosa fusión.