Lagar El Fugitivo
AtrásUbicado en la zona rural de Gijón, el Lagar El Fugitivo se presenta como un establecimiento de grandes dimensiones, una nave espaciosa que evoca las sidrerías en Gijón de toda la vida. Fundado en 1948, este lugar es conocido no solo por su capacidad para elaborar sidra natural, sino también por ser un punto de encuentro popular durante los fines de semana, ya que su actividad se concentra exclusivamente en sábados y domingos. Esta limitación horaria es, de hecho, uno de sus rasgos más definitorios y un factor crucial a tener en cuenta para cualquiera que planee una visita.
El principal atractivo del local es su monumentalidad. Los clientes que llegan por primera vez suelen quedar impresionados por su enorme comedor, su amplia terraza exterior y una parrilla de un tamaño pocas veces visto. Estas características, junto a un aparcamiento generoso, lo convierten en una opción idónea entre los restaurantes para grupos, ideal para celebraciones familiares, comidas de empresa o cualquier reunión que requiera mucho espacio. La atmósfera se complementa los sábados por la noche con música en vivo y baile, un añadido que lo diferencia y atrae a un público que busca no solo cenar, sino también entretenimiento.
Propuesta Gastronómica: Entre la Abundancia y la Sencillez
La oferta culinaria del Lagar El Fugitivo se centra en la comida asturiana tradicional, con un claro protagonismo de la brasa. La parrilla de carne es el corazón de su cocina, de donde salen costillas, criollos y solomillos que reciben elogios por su sabor. No obstante, la carta también incluye platos emblemáticos como la fabada, la cecina con virutas de queso o la tortilla, que según las opiniones, mantiene un buen nivel.
Una de las fórmulas más demandadas es el menú del día de fin de semana. Con un precio que ronda los 21-22€, se presenta como una opción muy completa y abundante. Generalmente estructurado con entrantes variados como pinchos calientes o cecina, un primer plato contundente como la fabada, un segundo centrado en la parrilla y postres caseros, donde destaca el arroz con leche quemado, muy valorado por los comensales.
Sin embargo, la calidad de la comida puede generar opiniones encontradas. Mientras muchos clientes califican la experiencia de excelente y sabrosa, otros la describen como "corriente" o por debajo de las expectativas. Un menú cerrado para un grupo, con un coste superior de 35€, fue considerado por algunos como poco destacable más allá de la parrilla y la tortilla. Esta variabilidad sugiere que la mejor relación calidad-precio se encuentra probablemente en su popular menú de fin de semana.
El Servicio: Un Reto en un Espacio Gigante
El punto más conflictivo en la experiencia de los clientes es, sin duda, el servicio. Las dimensiones del restaurante y la gran afluencia de público durante sus cortos periodos de apertura a menudo superan la capacidad del personal. Múltiples reseñas coinciden en señalar que, aunque los camareros son amables y se esfuerzan, el servicio puede ser notablemente lento. La espera entre plato y plato puede prolongarse más de lo deseado, un detalle importante para quienes acuden con el tiempo justo. La recomendación es clara: hay que ir sin prisa y "tomárselo con calma".
Por otro lado, se ha reportado algún incidente aislado con la facturación en menús de grupo, donde se intentó cobrar suplementos no acordados. Aunque la situación se resolvió tras la reclamación, es un recordatorio para los grupos grandes de la importancia de clarificar todos los detalles y precios al momento de hacer la reserva.
¿Para Quién es el Lagar El Fugitivo?
Lagar El Fugitivo es una opción muy recomendable para grandes grupos que busquen un lugar espacioso y animado dónde comer en Asturias durante el fin de semana sin preocuparse por el aparcamiento. Es ideal para quienes valoran la abundancia de los menús a un precio ajustado y disfrutan de un ambiente festivo con música y baile.
Por el contrario, no sería la elección adecuada para una cena íntima o para comensales que prioricen un servicio rápido y una alta cocina consistente. Su funcionamiento exclusivo de fin de semana lo descarta para cualquier plan entre semana. En definitiva, es un restaurante en Gijón con una propuesta honesta y directa: grandes cantidades de comida tradicional a la parrilla en un espacio pensado para el disfrute colectivo y sin prisas.