La Plaça Gastro Mercat
AtrásSituado en la novena planta del emblemático edificio de El Corte Inglés en Plaça de Catalunya, La Plaça Gastro Mercat se presenta como una opción culinaria que basa su principal atractivo en dos pilares: la inmensa variedad de su oferta y unas vistas panorámicas que pocas otras propuestas gastronómicas en la zona pueden igualar. No es un restaurante tradicional con servicio a la mesa, sino un concepto de mercado gastronómico con autoservicio que ocupa un espacio diáfano y moderno de aproximadamente 2000 metros cuadrados.
El funcionamiento es directo y pensado para la comodidad del visitante. Al entrar, los comensales toman una bandeja y recorren diferentes estaciones o puestos de comida, cada uno especializado en un tipo de cocina. Una vez seleccionados los platos, bebidas y postres, se abona todo en una caja central antes de pasar a la amplia zona de comedor. Este sistema, aunque eficiente, puede generar un ambiente algo caótico y colas considerables durante las horas punta, un detalle a tener en cuenta si se busca una experiencia tranquila.
Una oferta gastronómica para todos los gustos
La gran fortaleza de La Plaça Gastro Mercat es su diversidad. La gastronomía abarca desde la cocina mediterránea hasta propuestas internacionales, asegurando que cualquier persona, sin importar sus preferencias, encuentre algo de su agrado. Es una solución ideal para grupos o familias donde los gustos difieren.
- Comida española y catalana: Uno de los puestos más concurridos es el de arroces, donde se pueden encontrar diferentes tipos de paella. También hay un espacio dedicado a las tapas, embutidos locales como los de Obach y tortillas de patatas, ofreciendo un buen muestrario de la comida española.
- Cocina internacional: Para quienes buscan sabores distintos, hay estaciones de comida asiática, con opciones como sushi y wok, así como un rincón dedicado a la cocina italiana con pastas y pizzas.
- Opciones saludables y ligeras: Dispone de una completa barra de ensaladas personalizables y una variedad de bocadillos, que son especialmente populares por la mañana. La panadería y bollería provienen del reconocido obrador Baluard.
Esta variedad, sin embargo, viene con una contrapartida. Múltiples opiniones de clientes coinciden en que la calidad de la comida es "correcta" pero no excepcional. Es una propuesta funcional y satisfactoria para un almuerzo o una cena improvisada, pero no aspira a ser una experiencia culinaria memorable. Los platos cumplen su cometido sin deslumbrar, posicionándose más como una opción de conveniencia de alta calidad que como un destino para foodies exigentes.
La joya de la corona: las vistas panorámicas
Sin lugar a dudas, el mayor reclamo del local son sus impresionantes restaurantes con vistas. Los enormes ventanales que rodean el comedor ofrecen una perspectiva de 240 grados sobre el corazón de Barcelona. Desde la novena planta, se puede contemplar la bulliciosa Plaça de Catalunya a los pies, y en la distancia, iconos de la ciudad como la Sagrada Familia y la montaña de Montjuïc. Este telón de fondo convierte cualquier comida en una experiencia visualmente impactante, especialmente si se consigue una de las codiciadas mesas junto a la ventana. Para ello, es recomendable visitar el lugar fuera de las horas de máxima afluencia, como a primera hora del mediodía.
Relación calidad-precio: ¿Una opción económica?
El precio es un aspecto que genera opiniones divididas. Por un lado, se percibe como una opción con una buena relación calidad-precio, especialmente considerando su ubicación privilegiada en el centro de Barcelona. Existe una modalidad de plato a precio fijo (mencionado en torno a los 11,95€) que permite servirse una cantidad generosa de diferentes elaboraciones, lo cual resulta muy competitivo. Sin embargo, si se opta por pedir platos a la carta de diferentes puestos, el coste final puede elevarse considerablemente, llevando a algunos clientes a percibirlo como caro para ser un autoservicio. No es necesariamente uno de los restaurantes baratos de la ciudad, pero ofrece un valor justo por la combinación de comida, ambiente y, sobre todo, las vistas.
¿Para quién es La Plaça Gastro Mercat?
Este espacio es altamente recomendable para un perfil de cliente muy concreto. Es ideal para turistas que desean comer algo rápido y variado sin alejarse del centro neurálgico de la ciudad, para quienes están de compras en El Corte Inglés y necesitan un descanso, o para familias y grupos que buscan satisfacer diferentes paladares sin complicaciones. La luminosidad y amplitud del espacio, junto con su decoración moderna y toques vegetales, lo convierten en un lugar agradable para una pausa.
Por el contrario, aquellos que busquen una velada íntima, un servicio personalizado o una propuesta culinaria de autor, probablemente deberían considerar otras opciones. La naturaleza de autoservicio y el bullicio en horas punta restan encanto para una ocasión especial. En definitiva, La Plaça Gastro Mercat cumple su función con eficacia: ofrecer una solución gastronómica diversa y funcional en un entorno espectacular. Su propuesta no busca enamorar al paladar más exigente, sino satisfacer una necesidad con solvencia y regalar a sus comensales una de las mejores postales de Barcelona.