La penúltima II
AtrásUbicado en la Plaza de la Constitución de Tendilla, el bar-restaurante La penúltima II se presenta como una opción con dos caras muy distintas para quienes buscan dónde comer en la zona. La experiencia en este establecimiento parece depender en gran medida del día, generando opiniones radicalmente opuestas entre sus visitantes, especialmente tras un aparente cambio de dueños que ha sido un punto de inflexión tanto para bien como para mal.
Para una parte de su clientela, el cambio ha sido positivo. Algunos clientes habituales celebran las mejoras, destacando la incorporación de nuevas raciones a su oferta, como los celebrados torreznos, que antes no figuraban en el menú. Estos comensales describen una experiencia agradable, con una comida casera de buen sabor y un ambiente acogedor. El local, ambientado con una temática motera, es descrito como un lugar ideal para disfrutar de un bar de tapas, con precios ajustados y una amplia terraza que se convierte en uno de sus principales atractivos.
Aspectos positivos destacados por los clientes
- Comida casera de calidad: Varios usuarios agradecen que la cocina ofrezca platos caseros, algo cada vez menos común.
- Precios competitivos: La relación calidad-precio es un punto a favor mencionado por quienes han tenido una buena experiencia.
- Ambiente y Terraza: El local es considerado acogedor y su gran terraza es un plus innegable para disfrutar del buen tiempo.
- Servicio amable: Algunos visitantes han recibido un trato cordial y atento, sumando puntos a su visita.
Sin embargo, no todas las vivencias en La penúltima II son satisfactorias. Existe un contraste muy marcado con otro grupo de clientes cuyas reseñas pintan un panorama completamente diferente, señalando problemas graves que van desde la calidad de la comida hasta el trato recibido.
Críticas y puntos débiles a considerar
La crítica más recurrente entre las opiniones negativas se centra en la calidad de la comida. Un cliente detalla una experiencia muy desagradable, mencionando un persistente olor a "fritanga" en el local, platos elaborados con productos congelados de baja calidad y mal preparados, como unos ajetes tiernos con sabor a plástico, y carne de mala calidad. La presencia de moscas en el establecimiento fue otro de los puntos que arruinaron su visita.
Más allá de la cocina, las críticas más severas apuntan directamente a la gestión y al trato personal. Una reseña particularmente dura denuncia un "trato pésimo" por parte de la dirección, tanto hacia los clientes como hacia el propio personal. Se mencionan gritos y malas formas hacia la cocinera, creando un ambiente de trabajo y servicio muy tenso. La misma opinión vierte una acusación muy grave sobre supuestas irregularidades laborales, afirmando que no se da de alta a los empleados durante los periodos de prueba. Estas afirmaciones, aunque provienen de la experiencia de un cliente, representan una bandera roja importante para potenciales comensales y trabajadores.
Un servicio inconsistente
El servicio es otro campo de batalla. Mientras unos hablan de amabilidad, otros relatan un trato nefasto e incluso descuidado, como el de una camarera que casi derrama una consumición sobre los clientes. Esta disparidad sugiere que la calidad del servicio puede ser muy variable, dependiendo de quién atienda.
En definitiva, La penúltima II es un restaurante de contrastes. Por un lado, ofrece la promesa de una comida casera a buen precio en un ambiente agradable con una excelente terraza. Por otro, arrastra serias quejas sobre la inconsistencia de su cocina, un servicio errático y, lo que es más preocupante, acusaciones sobre un mal ambiente laboral y un trato deficiente por parte de la gerencia. Los futuros clientes deberían sopesar estos factores, ya que su visita podría resultar en una grata sorpresa o en una profunda decepción.