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La Cuarta Planta Restaurante Almería

La Cuarta Planta Restaurante Almería

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C. Rbla. Obispo Orberá, 23, 04001 Almería, España
Bar Bar con música en directo Cafetería Coctelería Restaurante
8.4 (1699 reseñas)

Situado en la azotea de la Escuela Municipal de Música y Arte, en plena Rambla Obispo Orberá, La Cuarta Planta Restaurante se presenta como una propuesta que busca combinar ocio, cultura y gastronomía bajo el cielo de Almería. Su principal y más aclamado atributo es, sin duda, su entorno: una terraza moderna y bien decorada que ofrece vistas panorámicas de la ciudad, convirtiéndose en un escenario ideal para quienes buscan restaurantes con terraza o un lugar especial para una cena romántica.

El ambiente: un punto fuerte indiscutible

La mayoría de los comensales coinciden en que el mayor atractivo del local es su atmósfera. Se trata de un espacio amplio, con zonas cubiertas y al aire libre, que permite disfrutar de las vistas de puntos emblemáticos como la Alcazaba o la Puerta de Purchena, especialmente durante el atardecer. Este ambiente agradable y sus restaurantes con vistas lo posicionan como una opción excelente para tomar una copa, tener una primera cita o disfrutar de una tarde relajada. La decoración es moderna y el espacio está bien acondicionado, lo que contribuye a una sensación general de confort y exclusividad. En verano, la terraza se convierte en un punto de encuentro muy popular para comer en Almería de una forma diferente.

La oferta culinaria: luces y sombras en la cocina

La experiencia gastronómica en La Cuarta Planta genera opiniones muy polarizadas, lo que sugiere una notable irregularidad en la ejecución de su cocina. La carta propone una mezcla de platos tradicionales con toques internacionales, como woks de estilo asiático, hamburguesas, huevos rotos y croquetas. Cuando la cocina acierta, los resultados son muy positivos. Algunos clientes describen la comida como "espectacular", con platos bien presentados y llenos de sabor. Entre los platos más consistentemente elogiados se encuentran las croquetas de rabo de toro, valoradas por su textura y buen gusto, y postres como la torrija, descrita como contundente y deliciosa.

Sin embargo, no todas las experiencias son tan satisfactorias. Existen críticas detalladas y severas que apuntan a problemas significativos en la calidad de la comida. Varios comensales han reportado problemas como platos que llegan fríos a la mesa, como un solomillo que, además, iba acompañado de patatas de bolsa, un detalle decepcionante para un restaurante de su categoría. Otros platos, como los crujientes de pollo, han sido descritos como congelados y con un precio excesivo para su calidad. La hamburguesa de buey, por su parte, ha sido criticada por una falta de sabor general, donde un toque de trufa demasiado sutil no lograba realzar la carne. Esta inconsistencia es un factor de riesgo importante para quienes buscan una cocina de calidad garantizada.

El servicio: una experiencia impredecible

El servicio al cliente es otro de los puntos de mayor controversia en La Cuarta Planta. Mientras algunos clientes han tenido una experiencia excelente, destacando un trato "atento, amable y siempre pendiente de cada detalle", otros relatan vivencias completamente opuestas. Las críticas más duras hablan de un servicio lento y desorganizado, incluso con pocas mesas ocupadas. Se mencionan camareros que parecen sobrepasados, que tardan en atender y que, en el peor de los casos, muestran actitudes poco profesionales, como responder de malas formas o ignorar a los clientes.

Un caso particularmente grave fue el de una comida de empresa, donde el menú de 50€ por persona resultó en una decepción mayúscula. Los comensales describieron una gestión caótica de los platos "al centro", con raciones insuficientes y situaciones incómodas, como ver a un camarero retirar comida de un plato para servirla a otro comensal. Esta experiencia subraya los posibles problemas del restaurante para manejar grupos grandes o eventos, donde la presión parece afectar negativamente tanto a la cocina como al servicio.

Análisis general: ¿Para quién es La Cuarta Planta?

La Cuarta Planta es un restaurante con un potencial enorme gracias a su ubicación y ambiente privilegiados. Es un lugar perfecto para quienes priorizan el entorno sobre la comida, ideal para una quedada con amigos para tomar algo o para una cita donde las vistas y la atmósfera son protagonistas. Sin embargo, para el comensal exigente o para la planificación de un evento importante, las inconsistencias reportadas suponen un riesgo considerable.

El precio, de nivel moderado, parece justo cuando la experiencia es positiva, pero se percibe como elevado cuando la calidad de la comida y el servicio no están a la altura. La utilización de productos congelados o pre-elaborados choca con la imagen que el local pretende proyectar.

Puntos a destacar:

  • Lo mejor:
  • Una terraza espectacular con vistas panorámicas de Almería, ideal para el tardeo y cenas.
  • Un ambiente moderno, agradable y bien decorado.
  • Algunos platos concretos, como las croquetas de rabo de toro, reciben elogios consistentes.
  • Dispone de accesibilidad para personas con movilidad reducida.
  • Aspectos a mejorar:
  • La alarmante inconsistencia en la calidad y preparación de los platos.
  • El uso reportado de ingredientes de baja calidad (congelados, patatas de bolsa).
  • Un servicio muy variable que puede pasar de excelente a deficiente.
  • Dificultades en la gestión de mesas grandes y menús de grupo.

En definitiva, visitar La Cuarta Planta puede ser una apuesta. Si la suerte está de tu lado, disfrutarás de una velada memorable en uno de los restaurantes más bonitos de la ciudad. Si no, es posible que salgas con la sensación de que el envoltorio era mucho mejor que el contenido.

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