La Casa del Puente
AtrásAl llegar a Bulnes, una aldea asturiana a la que no llegan carreteras y cuyo acceso depende de un funicular o de una ruta a pie, uno de los primeros establecimientos que recibe al visitante es La Casa del Puente. Su nombre no es casualidad; se encuentra estratégicamente situado junto al río y un pintoresco puente, ofreciendo un escenario que captura la esencia de los Picos de Europa. Este restaurante se ha convertido en una parada casi obligatoria para senderistas y turistas, no solo por su ubicación, sino por su propuesta de gastronomía asturiana tradicional.
La experiencia culinaria en La Casa del Puente está profundamente arraigada en la comida casera, elaborada con esmero y con un enfoque en los productos locales. Los comensales que han compartido su experiencia destacan de forma casi unánime la calidad de sus platos de carne. El cabrito, por ejemplo, es descrito por algunos como el mejor que han probado, un testimonio potente de la calidad de su cocina. Junto a él, platos como la carrillera y los escalopines al cabrales reciben elogios constantes, presentándose como opciones robustas y llenas de sabor, ideales para reponer fuerzas tras una caminata por la montaña.
Sabores de la Tierra: Un Vistazo a sus Platos Más Solicitados
La carta del restaurante es un homenaje a los platos típicos de Asturias. La fabada asturiana es una presencia obligada y, según las opiniones, está a la altura de las expectativas: sabrosa y bien equilibrada. Otro de los aciertos del menú son los tortos, presentados con acompañamientos como el chorizo y el queso de Cabrales, ofreciendo una combinación potente y auténtica. También se mencionan las cebollas rellenas de atún como una delicia que sorprende a quienes las prueban por primera vez. Esta variedad asegura que haya opciones para diferentes gustos, siempre dentro del marco de la cocina regional.
No todo se centra en las carnes y los platos de cuchara. El establecimiento también ofrece entrantes como las croquetas de cecina y queso de cabra. Aunque la mayoría de los platos reciben alabanzas, estas croquetas han sido calificadas por algunos clientes simplemente como "correctas", lo que sugiere que, si bien la calidad general es muy alta, puede haber algunas variaciones en la excelencia de su oferta. Para finalizar la comida, los postres caseros son una parada ineludible, con opciones como la tarta de chocolate, el yogur artesanal y unos originales bombones con la forma del icónico Naranjo de Bulnes.
El Ambiente: Más que una Comida, una Experiencia
Comer en La Casa del Puente es inseparable del entorno que lo rodea. Las mesas ubicadas junto al río ofrecen comer con vistas inmejorables a las montañas y el paisaje natural, con el sonido del agua como banda sonora. Esta atmósfera es uno de sus mayores activos, transformando una simple comida en un momento de desconexión y tranquilidad. El interior, aunque más reducido, mantiene un estilo rústico y acogedor, con predominio de piedra y madera, que refuerza la sensación de estar en un refugio de montaña. El trato cercano y familiar, atribuido a sus responsables, Pablo y Begoña, y su equipo, es otro de los pilares de la experiencia, haciendo que los visitantes se sientan acogidos y bien atendidos desde el primer momento.
Aspectos a Tener en Cuenta Antes de Visitar
A pesar de sus numerosas virtudes, hay factores importantes que los potenciales clientes deben considerar. El principal es la gestión de las mesas. El restaurante no admite reservas para el servicio del mediodía, un dato confirmado en su propia web. El sistema consiste en apuntarse en una lista en la barra al llegar y esperar a ser llamado. Durante los días de alta afluencia, esto puede implicar esperas considerables, por lo que es recomendable llegar con tiempo y paciencia. Esta política, aunque comprensible por la logística del lugar, es un punto a planificar.
Otro factor clave es su horario. La Casa del Puente opera principalmente como un lugar de almuerzos, cerrando sus puertas a media tarde, sobre las 17:00 o 17:30. Esto lo convierte en una opción ideal para quienes visitan Bulnes durante el día, pero no para aquellos que busquen un lugar para cenar tarde. Finalmente, la propia accesibilidad de Bulnes es un punto a considerar: llegar al pueblo requiere una planificación previa, ya sea consultando los horarios y tarifas del funicular o preparándose para la caminata.
- Platos estrella: Cabrito, fabada asturiana, carrillera y escalopines al cabrales.
- Entorno: Vistas espectaculares al río y a las montañas de los Picos de Europa.
- Servicio: Trato familiar, cercano y muy atento.
- Sistema de mesas: No se aceptan reservas; es necesario apuntarse en una lista de espera al llegar.
- Horario: Principalmente servicio de almuerzo, con cierre a media tarde.
En definitiva, La Casa del Puente no es solo un sitio dónde comer en Bulnes, sino una parte integral de la visita a esta aldea única. Ofrece una propuesta sólida de cocina asturiana auténtica y de calidad en un entorno privilegiado. Si bien la espera para conseguir una mesa y la necesidad de adaptarse a sus horarios pueden ser un inconveniente para algunos, la recompensa es una comida memorable en uno de los parajes más singulares de Asturias. La combinación de su excelente comida, el servicio cálido y un paisaje sobrecogedor lo convierten en una recomendación sólida para cualquiera que se aventure a descubrir Bulnes.