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Hotel Restaurante Mirador de Gornazo

Hotel Restaurante Mirador de Gornazo

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A-67, KM 191, 39310 Gornazo, Cantabria, España
Café Cafetería Hospedaje Hotel Restaurante Tienda
6.2 (295 reseñas)

Situado directamente sobre la autovía A-67, el Hotel Restaurante Mirador de Gornazo se presenta como una opción eminentemente funcional para viajeros en ruta, peregrinos del Camino de Santiago y aquellos que buscan una base de operaciones accesible para explorar Cantabria. Su propuesta es clara: conveniencia y servicios básicos a pie de carretera. Sin embargo, la experiencia de quienes se alojan y comen aquí revela una dualidad marcada por puntos muy favorables y críticas notables que cualquier potencial cliente debería sopesar.

Ubicación y Accesibilidad: Su Mayor Fortaleza

No se puede analizar el Mirador de Gornazo sin empezar por su principal ventaja competitiva: la ubicación. Para el conductor, es un enclave perfecto. Situado en el kilómetro 191 de la A-67, permite una parada nocturna sin desviaciones, con la comodidad de un aparcamiento gratuito y amplio, incluso para vehículos de gran tamaño. Esta facilidad de acceso se complementa con una estación de servicio anexa que dispone de una pequeña tienda, ampliando los servicios disponibles a cualquier hora.

Más allá del coche, el hotel sorprende por su conexión con el transporte público. A poca distancia a pie se encuentra una parada de tren de cercanías que conecta con el centro de Santander en aproximadamente 20 minutos. Este es un detalle crucial para turistas que prefieren evitar el tráfico y los costes de aparcamiento en la capital cántabra, convirtiendo al hotel en una base logística inteligente para explorar la ciudad.

El Restaurante: Entre el Menú Casero y un Desayuno Cuestionable

El área de restaurantes es donde el Mirador de Gornazo muestra dos caras muy diferentes. Por un lado, su oferta de comida casera a través del menú del día recibe elogios consistentes. Varios clientes, incluyendo peregrinos, destacan la excelente relación calidad-precio de un menú que, por un coste ajustado de unos 12€, incluye primer plato, segundo, postre e incluso bebida. Las descripciones apuntan a platos sabrosos y abundantes, una propuesta honesta y reconfortante que define a un buen restaurante de carretera.

Según su propia web, el restaurante pertenece al grupo hostelero de Víctor Merino e Hijos, con experiencia en otros locales de renombre, lo que podría explicar la calidad de su oferta principal. Con capacidad para 220 comensales, está preparado para manejar un volumen considerable de clientes.

El Desayuno: Un Punto Débil

En el extremo opuesto se encuentra el servicio de desayuno. Las críticas negativas son específicas y recurrentes: se describe como una oferta pobre, basada en bollería industrial, y con un café y zumo de calidad muy baja, calificados por algunos como "aguados". Este es un punto a tener muy en cuenta para los huéspedes que valoran la primera comida del día, ya que la experiencia contrasta drásticamente con la satisfacción que genera el menú del almuerzo o la cena.

Las Habitaciones: Un Dilema entre Espacio y Confort

El alojamiento en el Mirador de Gornazo es otro campo de opiniones encontradas. En el lado positivo, las habitaciones, tanto dobles como triples, son descritas como amplias y funcionales. Algunos huéspedes las han encontrado limpias y adecuadas para un descanso reparador, destacando la tranquilidad en ciertas zonas del hotel.

Sin embargo, emergen varias quejas significativas que apuntan a una necesidad de renovación. El elemento más criticado es la moqueta presente en las habitaciones. Varios usuarios mencionan un olor persistente y desagradable asociado a ella, que impregna no solo la habitación sino áreas comunes del hotel. Este detalle puede ser un factor decisivo para personas sensibles a los olores o con alergias.

A esto se suma la ausencia de aire acondicionado, un inconveniente considerable durante los meses de más calor. La única solución es abrir las ventanas, lo que introduce otro problema: el ruido. Al estar pegado a una autovía con tráfico pesado, especialmente de camiones, el ruido puede ser constante, dificultando el descanso para aquellos con sueño ligero. La experiencia de "tranquilidad" parece depender en gran medida de la orientación de la habitación.

Servicio y Atención al Cliente: Experiencias Polarizadas

La atención del personal es, quizás, el aspecto más polarizante. Mientras que múltiples reseñas alaban la amabilidad y la correcta atención del equipo, sintiéndose bien recibidos y atendidos, otras relatan experiencias diametralmente opuestas. Una de las críticas más duras menciona un trato borde e irrespetuoso por parte de un miembro del personal, llegando incluso a una acusación de robo de sábanas. Esta inconsistencia en el servicio es un riesgo, ya que la experiencia del cliente puede variar drásticamente dependiendo de quién le atienda.

Servicios Adicionales

  • Cafetería 24 horas: Un servicio muy valorado por los viajeros, que garantiza poder tomar algo a cualquier hora de llegada o salida.
  • Wifi gratuito: Un estándar hoy en día, pero que se agradece y funciona correctamente según los usuarios.
  • Jardín y terraza: El hotel cuenta con una amplia zona verde y una terraza-mirador que, según el propio establecimiento, ofrece vistas a los Picos de Europa, un espacio para relajarse si el tiempo acompaña.

¿Para Quién es el Hotel Restaurante Mirador de Gornazo?

El Hotel Restaurante Mirador de Gornazo es un establecimiento de contrastes. No es un destino en sí mismo, sino una herramienta de viaje. Es una elección acertada para:

  • Viajeros en ruta: Aquellos que necesitan dónde comer o dormir una noche sin desviarse de la autovía A-67.
  • Turistas con coche: Puede ser una base económica para explorar Cantabria, aprovechando su fácil acceso a las principales carreteras y la opción del tren a Santander.
  • Peregrinos y viajeros con presupuesto ajustado: Que valoren un menú del día económico y casero y no den prioridad al lujo en el alojamiento.

Por el contrario, probablemente no sea la mejor opción para:

  • Personas sensibles al ruido y los olores: La combinación del olor de la moqueta y el ruido del tráfico puede ser muy molesta.
  • Viajeros que buscan encanto o una experiencia especial: Es un hotel de carretera funcional, sin pretensiones estéticas o de confort de alto nivel.
  • Clientes que esperan un servicio impecable y consistente: Las opiniones dispares sobre el trato del personal sugieren que la experiencia puede ser una lotería.

En definitiva, el Mirador de Gornazo cumple su función como punto de servicio en una vía principal. Su restaurante ofrece una opción culinaria sólida y a buen precio para el almuerzo, pero el alojamiento requiere que el cliente esté dispuesto a aceptar ciertas carencias a cambio de una ubicación estratégica y un precio competitivo.

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