Hermanos Ordás
AtrásHermanos Ordás es un establecimiento de cocina española con una profunda raigambre asturiana, operativo desde 1959 en la calle de Diego de León, 63. Este restaurante ha consolidado su reputación a lo largo de décadas, convirtiéndose en un punto de referencia para quienes buscan gastronomía asturiana auténtica en Madrid. Su historia es la de una saga familiar que emigró desde Cangas del Narcea (Asturias) para establecer varios negocios de restauración en la capital, siendo este el único que perdura, manteniendo vivo el legado. La primera impresión puede resultar engañosa; la entrada es la de un bar tradicional, pero en su interior se esconde un comedor con paredes revestidas de madera que evoca un ambiente clásico y sencillo, a menudo lleno de comensales.
La Propuesta Gastronómica: Clásicos Asturianos
La carta de Hermanos Ordás es una declaración de principios, centrada en los pilares de la cocina del Principado. El plato que genera más conversación es, sin duda, el cachopo. Presentado como una de sus especialidades y reconocido por diversas fuentes como uno de los mejores de Madrid, este plato de ternera empanada, relleno de jamón y queso, es famoso por su tamaño generoso. Sin embargo, las opiniones sobre él son variadas. Mientras muchos clientes lo describen como espectacular y una visita obligada, otros comensales con experiencia en este plato consideran que no es nada especial. Esta divergencia sugiere que, si bien su calidad es alta, las expectativas pueden influir en la percepción final. El precio actual, que ronda los 31 €, ha sido un punto de fricción para clientes antiguos que recuerdan tarifas considerablemente más bajas, como los 18 € de hace unos años.
Otro de los platos estrella es la fabada asturiana, un guiso contundente y sabroso que se sirve de manera abundante y es considerado emblemático del lugar. Las reseñas la califican consistentemente de excelente. La oferta de cuchara se complementa con el pote asturiano, otra opción robusta y tradicional. Para quienes prefieren empezar con algo más ligero, la carta ofrece una variedad de raciones como las anchoas de la casa, la cecina de León, una tabla de quesos asturianos o el chorizo a la sidra. También destacan platos como la merluza a la sidra o los pimientos rellenos.
Más allá del Cachopo: Desayunos y Postres
Hermanos Ordás no solo es un destino para comer o cenar en Madrid. Su servicio de desayunos ha ganado adeptos, especialmente por su tortilla de patatas, calificada como "buenísima" por quienes la han probado. Esta faceta del negocio lo convierte en una opción versátil para diferentes momentos del día. En el apartado de postres, el arroz con leche casero recibe elogios unánimes, llegando a ser descrito por un cliente como "de los mejores que he probado en la vida". El flan casero es otra de las opciones dulces que goza de gran popularidad, consolidando la apuesta del restaurante por la elaboración tradicional.
El Servicio: Entre la Excelencia y la Lentitud
El trato al cliente es uno de los aspectos más polarizantes de Hermanos Ordás. Por un lado, numerosas reseñas alaban un servicio "excelente" y "espectacular", mencionando la amabilidad y profesionalidad de los camareros. Algunos clientes habituales destacan el buen trato recibido por parte de la gerencia. Sin embargo, otras opiniones señalan un declive en la calidad del servicio, describiéndolo como descuidado y notablemente lento en ocasiones. Esta inconsistencia es un factor importante a tener en cuenta. Mientras algunos comensales disfrutan de una atención impecable, otros pueden experimentar esperas y un servicio menos atento, lo que impacta directamente en la experiencia global.
Análisis de la Relación Calidad-Precio
La cuestión de los precios es, quizás, el punto más controvertido. A pesar de que algunas plataformas lo catalogan con un nivel de precios bajo, la realidad descrita por los clientes es diferente. Un usuario expone de forma detallada un aumento significativo en el precio del cachopo (de 18€ a 29€, actualmente 31€ según su web) y critica el coste de 5,50€ por una botella de agua. Este incremento ha generado la sensación entre la clientela más antigua de que el local "se ha subido a la parra". Pese a esto, muchos otros consideran que los precios son ajustados para la calidad y, sobre todo, la abundancia de las raciones. La relación calidad-precio, por tanto, dependerá de la perspectiva del cliente: quienes busquen un restaurante económico pueden sentirse decepcionados, mientras que aquellos que valoren las porciones generosas y la cocina tradicional podrían encontrarlo justificado.
Información Práctica y Consideraciones Finales
Hermanos Ordás es un restaurante que ha sabido mantener una base culinaria sólida y tradicional a lo largo de más de 60 años. Su propuesta es ideal para los amantes de la comida tradicional asturiana que disfrutan de raciones abundantes.
Puntos a favor:
- Cocina auténtica: Platos como la fabada, el arroz con leche y las tortillas son consistentemente elogiados.
- Raciones generosas: Es un lugar donde es difícil quedarse con hambre; los platos principales son muy grandes.
- Reputación consolidada: Décadas de servicio y una alta calificación general avalan su trayectoria.
- Limpieza: Varios clientes destacan la limpieza del local, incluyendo los baños.
Puntos a mejorar:
- Inconsistencia en el servicio: La atención puede variar de excelente a lenta y descuidada.
- Precios elevados: El coste de algunos platos y bebidas ha aumentado notablemente, lo que puede sorprender a quienes esperen un bar de barrio con precios populares.
- Cachopo polarizante: Aunque es su plato más famoso, no satisface a todos los paladares por igual.
- No apto para vegetarianos: La oferta se centra casi exclusivamente en la carne y el pescado.
Es muy recomendable reservar, especialmente durante los fines de semana, ya que el local suele estar completo. En definitiva, Hermanos Ordás ofrece una inmersión en la gastronomía asturiana más clásica, con platos contundentes y sabores auténticos. Los potenciales clientes deben visitarlo con la expectativa de una comida abundante y sabrosa, pero siendo conscientes de que el servicio puede ser irregular y la cuenta final, más elevada de lo que la apariencia del local podría sugerir.