Gammarus Restaurant & Beach Club
AtrásGammarus Restaurant & Beach Club fue, hasta su cierre permanente, uno de los establecimientos de referencia en la costa de Lloret de Mar. Situado en un enclave privilegiado, en la Avinguda Canyelles, este local ofrecía mucho más que una simple comida; proponía una experiencia completa que combinaba alta gastronomía con el ocio de un club de playa exclusivo. A pesar de que ya no es posible visitarlo, su altísima valoración, con una media de 4.7 estrellas basada en más de 1700 opiniones, habla del impacto que tuvo y del excelente recuerdo que dejó entre sus visitantes.
Una Propuesta Gastronómica de Alto Nivel
La oferta culinaria de Gammarus era, sin duda, uno de sus pilares fundamentales. Los comensales no acudían aquí buscando el típico menú de chiringuito, sino una carta elaborada que se distanciaba de lo convencional. Se especializaba en la cocina mediterránea, con un claro protagonismo de los productos del mar. Los platos con mariscos frescos eran el eje central de una propuesta que sorprendía por su originalidad y sabor. Entre las creaciones más aclamadas por los clientes se encontraban la paella y la fideuá, descritas consistentemente como "impresionantes". Un plato que generaba especial entusiasmo era el arroz "sense feina", una variante con rape y gambas peladas que destacaba tanto por su sabor como por la comodidad que ofrecía al comensal.
Otro de los platos estrella, mencionado repetidamente como una razón para volver, era el bogavante con patatas, una preparación que demostraba la habilidad de la cocina para realzar un producto de primera calidad. La carta no se limitaba a los arroces y mariscos; ofrecía también opciones de "picoteo" de alta gama, perfectas para compartir en un ambiente relajado. Incluso los menús infantiles recibían elogios por sus generosas raciones y su excelente sabor, un detalle que las familias valoraban enormemente. La calidad de la materia prima, junto a una elaboración cuidada, posicionaba a Gammarus como un lugar ideal donde comer paella y disfrutar de la mejor gastronomía local.
El Concepto: Más que un Restaurante
Lo que realmente diferenciaba a Gammarus era su doble faceta de restaurante y beach club. El establecimiento estaba estructurado en dos niveles, cada uno con su propia atmósfera. La planta inferior albergaba la zona principal del restaurante, un espacio elegante y acogedor con una decoración cuidada desde donde se podía observar el mar. La experiencia se enriquecía con una cuidada selección musical, a menudo con notas de chill out o piano jazz, que creaba un ambiente perfecto para la relajación.
La planta superior, o rooftop, era un espacio exclusivo reservado para adultos. Aquí, los clientes encontraban una piscina de tamaño mediano, rodeada de hamacas y lujosas camas balinesas. Era el lugar perfecto para pasar el día, tomar el sol, disfrutar de un cóctel y desconectar del bullicio. Esta combinación permitía a los visitantes disfrutar de una jornada completa: empezar con un baño en la playa o la piscina, seguir con una comida excepcional y terminar con una sobremesa relajada frente al mar. Este concepto lo convertía en uno de los restaurantes para ocasiones especiales más solicitados de la zona.
Atención y Servicio: El Factor Humano
Un local de estas características no podría haber alcanzado tal nivel de popularidad sin un servicio a la altura. Las reseñas destacan de forma unánime la profesionalidad y amabilidad del personal. El equipo, mayoritariamente joven, es descrito como atento, sonriente y con una predisposición constante para asegurar que la experiencia del cliente fuera perfecta. Desde la gestión de grandes grupos, donde el cuidado por los detalles era máximo, hasta la atención individualizada, el servicio era un valor añadido fundamental. Esta "extrema calidad humana" era el broche de oro a una propuesta ya de por sí excelente.
Aspectos Prácticos y Puntos a Considerar
Gammarus cuidaba también los detalles prácticos que marcan la diferencia. Uno de los más valorados era su servicio de parking con transfer hasta el restaurante. En una zona como Cala Canyelles, donde aparcar en temporada alta puede ser una tarea casi imposible, esta comodidad era un alivio inmenso para los clientes, permitiéndoles llegar sin estrés. Además, el local contaba con acceso directo a la playa, aunque mantenía un código de vestimenta que exigía cubrirse el torso para acceder al comedor, preservando así un ambiente distinguido.
Las instalaciones también recibían elogios, especialmente los lavabos, descritos como numerosos, impecablemente limpios e incluso equipados con duchas, un detalle muy útil para quienes venían directamente de la playa. Sin embargo, su éxito también implicaba ciertos aspectos a tener en cuenta. Conseguir mesa sin una reserva previa era prácticamente imposible, lo que podía ser un inconveniente para visitas espontáneas. Su posicionamiento como un lugar para "darse un capricho" sugiere que los precios estaban en la franja alta, algo esperable dada la calidad, el servicio y la ubicación. Finalmente, la exclusividad de la zona de la piscina para adultos, si bien era un atractivo para parejas o grupos de amigos, representaba una limitación para familias con niños que quisieran disfrutar de esa área específica.
El Cierre Definitivo: El Fin de una Era
El punto más negativo, y definitivo, es que Gammarus Restaurant & Beach Club ha cerrado sus puertas permanentemente. Para los potenciales clientes que buscan hoy un lugar para cenar en la playa o disfrutar de restaurantes con vistas al mar en Lloret de Mar, la noticia es una decepción. El cierre de un establecimiento tan bien valorado deja un vacío en la oferta de ocio y restauración de alta gama de la Costa Brava. Las razones de su cierre no han trascendido públicamente, pero su legado perdura en el recuerdo de los miles de clientes que disfrutaron de su comida, su ambiente y sus vistas incomparables. Fue, sin duda, un paraíso junto al mar cuya ausencia se nota.