El Mirador de Tanes
AtrásEl Mirador de Tanes se presenta como una propuesta doblemente atractiva en pleno Parque Natural de Redes, funcionando simultáneamente como restaurante y hostal. Su nombre no es casualidad; el principal reclamo y, según la mayoría de visitantes, su mayor virtud son las espectaculares vistas panorámicas al embalse de Tanes. Este establecimiento, reabierto por emprendedores que dejaron atrás la vida urbana en Madrid, busca ofrecer una experiencia de desconexión basada en la naturaleza y, por supuesto, en la cocina tradicional.
El trato cercano y familiar es uno de los pilares de la experiencia en este lugar. Clientes habituales y esporádicos coinciden en señalar la amabilidad y atención del personal, nombrando a menudo a Sonia y David como artífices de un ambiente que hace sentir a los huéspedes "como en casa". Este factor humano es, sin duda, un valor añadido que fideliza a la clientela y convierte una simple comida o estancia en un recuerdo memorable.
La oferta gastronómica: sabores de la tierra
El restaurante de El Mirador de Tanes se centra en una propuesta culinaria honesta y reconocible. Su carta se basa en la cocina tradicional asturiana, con incursiones de la gastronomía cántabra y madrileña, un guiño a los orígenes de sus propietarios. El enfoque está puesto en el producto local de calidad, potenciando las carnes de la zona, incluyendo caza y productos de matanza, sin olvidar los pescados frescos del Mar Cantábrico, como la merluza de pincho de Luarca. Es una cocina de raíces, pensada para reconfortar y mostrar la riqueza de los sabores de Asturias.
Entre los platos típicos que reciben elogios se encuentra la fabada, descrita por los comensales como excepcional y auténtica. También se mencionan positivamente elaboraciones más sencillas, como las ensaladas mixtas, destacadas por la frescura de sus ingredientes. La filosofía es clara: comida casera, bien ejecutada y con porciones generosas, a un precio que los visitantes consideran razonable. Es el tipo de lugar ideal para dónde comer después de una ruta de senderismo por el Parque de Redes.
Alojamiento con vistas al paraíso
Más allá de su faceta como restaurante, El Mirador de Tanes ofrece alojamiento. Dispone de habitaciones individuales y dobles, descritas como limpias, cómodas y bien equipadas. Las habitaciones dobles cuentan con un valor añadido fundamental: acceso a una terraza o balcón privado con vistas directas al lago, un lujo que permite disfrutar de la tranquilidad y la belleza del entorno. Este hostal se ha convertido en una opción muy popular para quienes buscan una base desde la que explorar la zona, practicar senderismo, esquí o, más recientemente, piragüismo en el embalse. Un punto muy importante a su favor es que admiten mascotas, lo que lo convierte en una opción atractiva para los viajeros que no quieren dejar a sus compañeros de cuatro patas en casa.
Aspectos a tener en cuenta antes de visitar
A pesar de la abrumadora cantidad de comentarios positivos, existen ciertos aspectos que los potenciales clientes deben considerar para evitar sorpresas. Una planificación adecuada es clave, ya que el establecimiento cierra por descanso los miércoles. Este dato es crucial para quienes viajan a la zona expresamente para conocerlo.
En el plano gastronómico, es importante señalar algunas limitaciones:
- Opciones vegetarianas: La información disponible indica que el restaurante no se especializa en comida vegetariana (`serves_vegetarian_food: false`). La carta está fuertemente orientada a carnes y pescados, por lo que las personas que siguen esta dieta deberían contactar con antelación para consultar si es posible adaptar algún plato.
- Variedad del menú: Algún comentario aislado sugiere que, aunque la calidad es alta, una mayor variedad en el menú sería bienvenida, especialmente para estancias de varios días.
- Servicios no disponibles: El modelo de negocio se centra en la experiencia presencial. No ofrecen servicios de comida a domicilio ni para recoger, algo lógico dada su ubicación y su enfoque en el servicio de comedor tradicional.
La ubicación, si bien es su mayor fortaleza por las vistas y la tranquilidad, también puede ser un inconveniente logístico para algunos. Se requiere vehículo propio para llegar con comodidad, y su carácter remoto es ideal para desconectar, pero menos práctico para quien busque un acceso rápido a núcleos urbanos más grandes.
Un refugio de autenticidad en Redes
El Mirador de Tanes cumple con creces lo que promete: ser una ventana a uno de los paisajes más impresionantes de Asturias, complementado con una oferta de comida casera y un trato humano que marca la diferencia. Es un restaurante con vistas que también funciona como un acogedor refugio. Es la elección perfecta para excursionistas, parejas y familias que valoran la autenticidad, la naturaleza y una buena mesa sin pretensiones. La combinación de un entorno espectacular, una cocina sabrosa y una hospitalidad genuina lo posicionan como un referente en la zona del Alto Nalón, ideal para quienes buscan una experiencia asturiana completa.