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El Gran Asador Lecanda

El Gran Asador Lecanda

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Calle de Lagasca, 46, Salamanca, 28001 Madrid, España
Restaurante
9.4 (1013 reseñas)

Situado en la calle Lagasca, en pleno barrio de Salamanca, El Gran Asador Lecanda se ha consolidado como una referencia para los amantes de la cocina tradicional vasca, centrada en la calidad del producto y el dominio de las brasas. Este establecimiento no es un recién llegado; su propuesta se basa en una cocina ancestral renovada, inspirada en los antiguos caseríos y las sociedades gastronómicas del País Vasco, donde el fuego, el humo y la materia prima son los protagonistas indiscutibles. Con una valoración general muy alta por parte de sus clientes, se presenta como una opción sólida para quienes buscan comer bien en Madrid, aunque es importante conocer todos sus matices antes de reservar una mesa.

La Esencia del Asador: Carnes y Pescados a la Brasa

El corazón de la oferta de Lecanda es, sin duda, su parrilla. Las carnes a la brasa son el principal reclamo, con el chuletón de vaca vieja gallega posicionado como una de sus joyas. Los comensales destacan su calidad insuperable y su sabor profundo, aunque su precio, que puede rondar los 130€ por kilo, lo sitúa en la categoría de restaurante de lujo. Otro de los platos estrella es el lechazo asado, preparado para dos personas y elogiado por su terneza y punto de cocción perfecto. La carta también ofrece alternativas como el solomillo de vaca madurada y el coquelet a la brasa, manteniendo siempre un alto estándar de calidad.

Más allá de la carne, el pescado a la parrilla ocupa un lugar de honor, siguiendo la más pura tradición donostiarra. El besugo y el rodaballo salvajes son tratados con maestría en las brasas de encina, buscando alterar lo mínimo posible el producto para que exprese todo su sabor. Esta dedicación al producto se extiende al marisco, donde destaca el imponente Cangrejo Real, traído desde el mar de Barents y mantenido en viveros propios para garantizar su máxima frescura y cualidades.

Entrantes que Dejan Huella y una Bodega a la Altura

La experiencia en El Gran Asador Lecanda comienza mucho antes del plato principal. La carta de entrantes está repleta de opciones que han cosechado excelentes críticas y que preparan el paladar para lo que está por venir. Entre los más aclamados se encuentran:

  • Pimientos del piquillo rellenos: Descritos por algunos clientes como "los mejores que han probado en su vida", son una parada casi obligatoria.
  • Salpicón de bogavante: Calificado como "espectacular", es una muestra del excelente producto marino que maneja el restaurante.
  • Anchoas de Santoña y Jamón Ibérico: Clásicos que no fallan, presentados con una calidad excepcional que justifica su precio.
  • Pan de Ávila con mantequilla ahumada: Un detalle que muchos comensales resaltan. Este pan, traído diariamente, se sirve con una mantequilla infusionada que eleva algo tan simple a una categoría superior.

Para acompañar este festín, el restaurante cuenta con una magnífica cava y una extensa carta de vinos. Las reseñas mencionan una "gran selección", capaz de satisfacer tanto a conocedores como a quienes buscan una buena recomendación, incluyendo un vino de la casa (Ribera reserva) muy bien valorado.

Servicio y Ambiente: La Experiencia Completa

Un pilar fundamental de El Gran Asador Lecanda es su servicio. Los clientes lo describen de forma unánime como "impecable", "sobresaliente" y "exquisito". El personal es atento y profesional, con detalles como asignar una camarera exclusiva a mesas grandes. Una característica especialmente valorada es la flexibilidad y buena disposición para alargar las sobremesas, permitiendo a los comensales disfrutar sin prisas, un gesto de hospitalidad que define a los grandes restaurantes en Madrid. El ambiente acompaña, con una decoración elegante y diferentes salones que lo hacen ideal tanto para cenas de negocios como para celebraciones especiales.

Aspectos a Considerar Antes de la Visita

A pesar de sus numerosas fortalezas, existen puntos importantes que los potenciales clientes deben tener en cuenta. El principal es el precio. Con un coste medio por persona que puede oscilar entre los 130€ y superar los 250€, es una inversión significativa. Este nivel de precios genera unas expectativas de perfección que, según alguna opinión, no siempre se cumplen. Un cliente señaló que varios platos, incluidas las angulas y la carne, llegaron templados a la mesa, un fallo considerable en esta gama de restauración.

Además, no todos los elementos de la carta alcanzan el mismo nivel de brillantez. Mientras carnes y pescados son espectaculares, algunos entrantes como las alcachofas son calificados de simplemente "correctos", y los postres, aunque buenos, no resultan sobresalientes. Los cócteles también fueron descritos como "flojitos". Finalmente, es crucial saber que su menú está totalmente enfocado en la proteína animal; el restaurante no ofrece opciones vegetarianas, por lo que no es un lugar adecuado para comensales que no consuman carne o pescado.

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