El del Medio
AtrásEl del Medio se presenta como una casa de comidas contemporánea en el distrito de Chamartín, un proyecto personal del chef Alberto González que ha consolidado su propuesta gracias al boca a boca. Su filosofía se aleja de los circuitos más transitados para centrarse en una oferta culinaria honesta y un trato cercano, lo que le ha valido una fiel clientela. Sin embargo, este establecimiento opera con una particularidad significativa: su horario de apertura se limita exclusivamente de lunes a viernes, permaneciendo cerrado los fines de semana. Esta decisión, cada vez más común en la hostelería para favorecer la conciliación, define en gran medida la experiencia y supone el primer punto a considerar para cualquier potencial cliente.
La Propuesta Gastronómica: Tradición con un Giro Creativo
La cocina de Alberto González se fundamenta en una base tradicional bien ejecutada, a la que añade toques personales y, en ocasiones, influencias asiáticas que aportan originalidad al conjunto. La carta, compuesta por una veintena de platos pensados para compartir, demuestra un profundo respeto por el producto de mercado. Entre sus elaboraciones más aclamadas por los comensales se encuentran varias que se han convertido en imprescindibles.
Destacan el Saam de rodaballo, una combinación de pescado empanado con kimchi y lima envuelto en lechuga que recibe elogios constantes, y el llamado "Bocadito de El del Medio", un pan inflado con panceta y huevo que muchos califican de adictivo. Otro plato que genera excelentes comentarios es el atún con salsa de ternera, una combinación de mar y montaña que, aunque arriesgada, resulta exitosa por la calidad del pescado y la potencia del fondo. La terrina de manitas con cigalas es otra de las joyas de la carta, descrita como un plato excepcional por su elaboración y equilibrio. Para quienes buscan sabores más tradicionales, la ensaladilla rusa y los callos también figuran entre las opciones recomendadas.
Una Experiencia de Sala Cercana y Acogedora
El servicio es uno de los pilares de El del Medio. La figura de Valentín en la sala es mencionada repetidamente en las reseñas como un factor diferencial. Su trato cercano, profesional y apasionado contribuye a crear una atmósfera acogedora, haciendo que los clientes se sientan como en casa. Este nivel de atención personal es posible gracias a las dimensiones del local: un espacio pequeño e íntimo, con capacidad para unos 25-30 comensales, que fomenta una interacción directa y cuidada. Este ambiente convierte al establecimiento en un restaurante con encanto, ideal para quienes valoran un trato personalizado por encima de grandes salones impersonales.
Aspectos a Tener en Cuenta Antes de Visitar
Pese a sus notables fortalezas, existen varios factores que un futuro cliente debe conocer. El más evidente es su horario, limitado a comidas y cenas de lunes a viernes. Esto obliga a planificar la visita con antelación y dificulta el acceso para quienes tienen mayor disponibilidad durante los fines de semana. La combinación de su popularidad y su aforo reducido hace que reservar restaurante en Madrid, y en concreto aquí, sea una tarea complicada, por lo que la antelación es clave.
En cuanto al precio, la percepción es variada. El coste medio por persona se sitúa entre los 60 y 70 euros. Mientras que muchos consideran que la relación calidad-precio es adecuada para el nivel de la cocina de mercado en Madrid, otros clientes señalan que algunos platos, especialmente los bocados más pequeños como el saam o el salmonete, pueden tener un precio elevado, sugiriendo un margen comercial considerable. También se ha señalado que el tamaño de las raciones, pensadas para compartir, puede ser excesivo para dos personas, lo que limita la posibilidad de probar una mayor variedad de la carta. Finalmente, aunque la mayoría de los platos reciben altas calificaciones, algunas elaboraciones como los mejillones o el crujiente de sardina ahumada han sido consideradas menos impactantes por algunos comensales, una apreciación subjetiva pero recurrente.
Final
El del Medio no es un restaurante convencional. Es una propuesta de autor que brilla por la calidad de su cocina creativa con raíces, un servicio sobresaliente y un ambiente íntimo. Es una opción excelente para una comida o cena especial entre semana. Sin embargo, sus particularidades —horario restrictivo, tamaño reducido y un nivel de precios que puede ser percibido como alto en ciertos platos— son factores determinantes. Los potenciales clientes deben valorar estos aspectos: si buscan una experiencia gastronómica cuidada y personal y no les importa adaptarse a sus condiciones, probablemente saldrán muy satisfechos. Si, por el contrario, priorizan la flexibilidad de un horario de fin de semana o buscan opciones más económicas, quizás deban considerar otras alternativas.