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El Cuelgue de Santi Temblador

El Cuelgue de Santi Temblador

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C/ Valle, 2, Casco Antiguo, 41003 Sevilla, España
Bar Bar de tapas Restaurante
9 (384 reseñas)

El Cuelgue de Santi Temblador se presenta en la escena de los restaurantes en Sevilla como una propuesta deliberadamente singular y arriesgada. Ubicado en la calle Valle, en pleno Casco Antiguo, este pequeño establecimiento se aleja de las convenciones para ofrecer una experiencia culinaria que divide opiniones pero que, sin duda, no deja indiferente a nadie. Su concepto, liderado por el chef Santi Temblador, fusiona la cocina de autor con una estética de comida callejera y una notable influencia de la cultura del rap, creando un ambiente único y muy personal.

Una Oferta Gastronómica Creativa y Atrevida

El punto más fuerte y el principal motivo por el que los comensales se acercan a El Cuelgue es, sin lugar a dudas, su comida. La carta, descrita por algunos como corta pero por otros como muy variada en conceptos, está diseñada para sorprender. Aquí, las tapas Sevilla tradicionales se reinventan por completo. Las elaboraciones buscan ser pequeñas joyas o "delicatessen", donde la mezcla de sabores atrevidos es la norma. Entre los platos que reciben elogios constantes se encuentran su particular versión de la ensaladilla, las croquetas, los churros de bacalao, el pan bao y el mollete negro. Los clientes destacan la originalidad y la calidad de estas propuestas, afirmando que todo lo que se prueba resulta sabroso y está bien presentado, saliéndose de lo habitual en la gastronomía local.

El chef Santi Temblador, con experiencia previa en grupos hosteleros de renombre como Ovejas Negras, vuelca aquí su visión más personal y desenfadada de la cocina. Esta creatividad es el gran valor del local y lo que le ha ganado una clientela fiel que busca algo diferente al comer en Sevilla y valora la innovación por encima de todo.

Aspectos a Mejorar: El Vino y el Tamaño de las Raciones

A pesar de la alta valoración de su cocina, existen críticas recurrentes que un potencial cliente debe conocer. El apartado de bebidas, concretamente el vino, es uno de sus puntos débiles más señalados. Varios comensales han expresado su decepción con la carta de vinos, calificándola de pobre en calidad y criticando la baja temperatura a la que se sirven. Para un bar de tapas que aspira a un nivel gastronómico elevado, este es un aspecto crucial a mejorar para redondear la experiencia.

Otro punto de debate es el tamaño de las porciones en relación con su precio. Si bien muchos consideran el coste ajustado y excelente para la calidad ofrecida, otros señalan que algunos platos son escasos en sus ingredientes principales o que el tamaño general es pequeño, lo que puede llevar a una cuenta final más elevada de lo esperado si se busca una comida abundante. El precio medio, según una de las reseñas, ronda los 40 euros para dos personas sin llegar a sentirse completamente llenos.

El Espacio: Íntimo pero con Limitaciones

El Cuelgue es un local de dimensiones muy reducidas. Descrito como "pequeño", "singular" y "angosto", cuenta apenas con dos o tres mesas en su interior y una barra. Las mesas son altas y están muy juntas, con una decoración minimalista donde la cocina, de apenas un metro cuadrado, queda a la vista. Esta configuración crea una atmósfera íntima y vibrante, pero también puede resultar incómoda.

Consideraciones sobre la Comodidad y el Horario

La elección del mobiliario, enfocado en un tapeo rápido, es un factor a tener en cuenta. Las mesas y sillas altas, principalmente de madera firme, pueden volverse molestas si se planea una velada larga. Es un diseño pensado para una rotación alta de clientes, no para una sobremesa prolongada. Además, el espacio es tan limitado que realizar una reserva previa es prácticamente imprescindible para asegurar un sitio.

Sin embargo, el factor más determinante y peculiar de El Cuelgue de Santi Temblador es su horario de apertura. Según la información disponible, el restaurante solo abre al público los sábados, en doble turno de almuerzo y cena. Esta exclusividad lo convierte en un destino difícil de visitar, que requiere una planificación meticulosa por parte del cliente. Es un modelo de negocio atípico que, si bien puede generar expectación, supone una barrera de acceso muy significativa para la mayoría.

Servicio y Final

En el apartado del servicio, las opiniones son mayoritariamente positivas. El personal, incluyendo al encargado, es descrito como amable, simpático, eficaz y rápido, lo que contribuye a una experiencia agradable a pesar de las limitaciones del espacio físico.

En definitiva, El Cuelgue de Santi Temblador no es un restaurante para todos los públicos. Es una recomendación sólida para aquellos comensales aventureros que priorizan la innovación y las tapas creativas por encima de la comodidad, la carta de vinos o la amplitud del local. Es ideal para una visita en pareja o un grupo muy reducido que desee probar una de las propuestas de cocina de autor más personales de Sevilla. Quienes busquen un bar de tapas tradicional, raciones abundantes o la posibilidad de una visita espontánea, probablemente deberían considerar otras opciones. Su restrictivo horario de apertura obliga a planificar la visita con antelación, convirtiendo una cena aquí en un evento especial y muy cotizado.

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