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El Chico que te Gusta

El Chico que te Gusta

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Pl. Mercado Chico, 4, 05001 Ávila, España
Restaurante
6 (1877 reseñas)

Situado en un enclave privilegiado, en la Plaza Mercado Chico número 4, se encuentra El Chico que te Gusta, un restaurante que capta la atención de inmediato tanto por su nombre sugerente como por su estética moderna. Su posición estratégica, justo al lado del Ayuntamiento de Ávila, lo convierte en una parada casi inevitable para turistas y locales. Sin embargo, la experiencia que ofrece este establecimiento genera un abanico de opiniones tan amplio que merece un análisis detallado, con una valoración general que se sitúa en un punto intermedio, reflejando una realidad de luces y sombras.

El Encanto Inicial: Ubicación y Ambiente

No se puede negar el principal atractivo del local: su ubicación. Disponer de una terraza en una de las plazas más concurridas y bellas de la ciudad es un punto a favor inmenso, especialmente en días soleados. Muchos clientes satisfechos destacan precisamente esto, la posibilidad de disfrutar de una bebida mientras se observa el pulso de la ciudad. El interior del restaurante no se queda atrás; las reseñas positivas a menudo aluden a una "decoración espectacular", un diseño cuidado y contemporáneo que crea un ambiente agradable y acogedor. Esta cuidada apariencia es, para muchos, la carta de presentación que invita a entrar y probar su oferta.

Para aquellos que buscan un lugar donde tomar un aperitivo o unas tapas, El Chico que te Gusta parece ser una opción considerable. Varios usuarios han compartido experiencias positivas centradas en esta faceta. Mencionan haber disfrutado de un vermut o de una cerveza bien fría —destacando la disponibilidad de marcas como Estrella Galicia, un detalle apreciado por sus aficionados— acompañada de picoteo. En este ámbito, platos como el queso "pata mulo" reciben elogios por su sabor y buena presentación. Incluso se reporta que con la consumición se ofrece una "pulga variada" gratuita, un gesto que enriquece la experiencia de tapeo y que se alinea con la gastronomía local de cortesía.

La Experiencia en la Mesa: Un Terreno Inestable

Cuando la visita va más allá de un simple picoteo y se convierte en una comida o cena completa, las opiniones comienzan a divergir drásticamente. El punto más crítico y recurrente en las valoraciones negativas es la calidad de la comida, especialmente en lo que respecta a sus platos principales. La carta, que promete especialidades de la región, parece no cumplir siempre con las expectativas, generando una notable decepción en un número significativo de comensales.

La carne, protagonista indiscutible de la cocina abulense, es el foco de las quejas más serias. Platos estrella como el chuletón de Ávila o el entrecot han sido descritos por algunos clientes como decepcionantes. Se mencionan problemas como una cocción inadecuada, carnes pasadas de punto hasta el punto de ser difíciles de masticar, y una calidad general que, según algunos, no parece fresca, sugiriendo que podría tratarse de producto congelado. Un cliente llegó a devolver un plato de secreto ibérico por encontrarlo "rancio", mientras que otros describieron el chuletón con un sabor y apariencia que les generó desconfianza. Incluso opciones más sencillas, como la hamburguesa de carne de Ávila, han sido comparadas con las de cadenas de comida rápida, algo que choca con la promesa de un producto de calidad y origen certificado.

Esta inconsistencia es un factor de riesgo para quien busca dónde comer en Ávila con la garantía de probar la auténtica cocina castellana. Algunos clientes han reportado incluso malestar estomacal tras la comida, una acusación grave que pone en tela de juicio la calidad del producto. Los platos que en principio deberían ser una apuesta segura, como las patatas revolconas, aunque consideradas sabrosas por algunos, han sido criticadas por otros por un exceso de pimentón que desequilibra el sabor. Las croquetas, otro clásico del tapeo, también generan opiniones mixtas: mientras unos las encuentran ricas, otros señalan detalles como trozos de jamón excesivamente grandes que afectan la textura.

El Servicio: Una Lotería

El trato recibido por parte del personal es otro de los grandes puntos de división. Existen clientes que describen a los camareros como "agradables y profesionales", destacando una atención correcta y eficiente. Una reseña negativa incluso salva de la crítica general a una camarera en particular por su buen hacer. Esto indica que el establecimiento cuenta con personal capaz de ofrecer una buena experiencia gastronómica.

Sin embargo, un volumen considerable de quejas apunta en la dirección opuesta. Se habla de un servicio lento y desorganizado, con clientes que se han levantado y marchado cansados de esperar a ser atendidos. Otros describen un trato poco amable e incluso displicente, como la anécdota de unos comensales a los que se les ubicó en una zona de sótano vacía y, al pedir ser cambiados a mesas libres en la planta principal, recibieron una respuesta de mala gana. Detalles como la falta de servicio de mesa en la terraza, la entrega de bebidas a temperatura ambiente con el hielo aparte —lo que arruina la carbonatación de los refrescos— o la presencia de vasos sucios con restos de pintalabios, son fallos que empañan la visita y denotan una falta de atención al detalle inaceptable para el nivel de precios del local, con refrescos a 3,50€.

¿Vale la Pena la Visita?

El Chico que te Gusta es un restaurante en Ávila de contrastes. Por un lado, posee una ubicación inmejorable y una estética muy atractiva que lo hacen ideal para una parada rápida, tomar una cerveza en su terraza y disfrutar de una tapa sencilla como el queso. En este contexto, la experiencia puede ser muy positiva.

No obstante, para quienes planean cenar en Ávila o buscan una comida completa basada en la comida tradicional y, sobre todo, en la aclamada carne de la región, la visita puede ser una apuesta arriesgada. Las numerosas críticas sobre la calidad de los platos principales y la inconsistencia del servicio son señales de alerta importantes. El precio, considerado de nivel medio, resulta elevado para aquellos que han tenido una mala experiencia, sintiendo que la calidad no justifica el coste. En definitiva, parece ser un lugar que prioriza su atractivo visual y su localización por encima de la consistencia culinaria y la atención al cliente, dejando un sabor agridulce en la memoria de muchos de los que se sientan a su mesa.

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