El 87

El 87

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Pl. Mayor, 3, bajo, 42002 Soria, España
Bar Restaurante
6.6 (497 reseñas)

Situado en un enclave privilegiado como es la Plaza Mayor de Soria, el bar-restaurante El 87 es un establecimiento que encarna la dualidad. Con una calificación media que refleja una notable división de opiniones, se presenta como un local de "toda la vida" que puede ofrecer una experiencia memorable o una notablemente mejorable, dependiendo del día y, quizás, de la suerte. Su estatus de negocio operativo y su constante afluencia de público se deben, en gran medida, a su ubicación estratégica, pero un análisis más profundo revela una realidad compleja que todo potencial cliente debería conocer.

Punto Fuerte: Las Tapas y la Cocina Tradicional

Uno de los mayores reclamos y donde El 87 parece concentrar sus aciertos es en su oferta de tapas y raciones. La barra de este bar es un punto de encuentro para quienes buscan sabores castizos y propuestas rápidas. Entre ellas, el torrezno de Soria es el protagonista indiscutible. Numerosos clientes lo describen como "espectacular", destacando su perfecta ejecución que logra esa combinación tan deseada de corteza crujiente y una carne jugosa. Sin embargo, es importante señalar que esta opinión no es unánime, un punto que abordaremos más adelante.

Más allá del torrezno, el local ofrece una curiosa especialidad denominada "trukis", unos montaditos generosos y variados que reciben elogios por su buen tamaño y sabor. Las reseñas mencionan positivamente combinaciones como salmón, chistorra o calamares con alioli. Las gildas también figuran entre las recomendaciones, consolidando la imagen de El 87 como un buen lugar para un aperitivo o un tapeo informal. De hecho, muchos consideran que la relación calidad-precio en este apartado es muy competitiva, como demuestra la referencia de dos cervezas y una ración de torreznos por un coste inferior a los diez euros.

En el ámbito de la cocina tradicional, el restaurante también cuenta con platos que han dejado una impresión muy positiva. Las migas son mencionadas como una opción que no hay que dejar de probar. No obstante, la verdadera joya de la corona en la sección de postres parece ser la castrada, un dulce típico soriano que un cliente describió como "de pecado" y "la mejor que he probado". Este postre, por sí solo, parece ser un motivo de peso para volver.

El Talón de Aquiles: La Inconsistencia en Servicio y Calidad

A pesar de sus puntos fuertes, El 87 sufre de una marcada irregularidad que se refleja en su calificación general. El servicio es, quizás, el aspecto más polarizante. Mientras algunos clientes han disfrutado de una atención "muy buena" y "atenta", destacando la amabilidad del personal incluso con niños, otros relatan experiencias completamente opuestas. Las críticas hablan de un servicio "desganado", "descarado" e incluso descuidado, con camareros que "lanzan los platos" y muestran poca atención a las necesidades de los comensales. Se han reportado casos de mesas que, tras esperar un tiempo considerable, optaron por marcharse sin haber sido atendidas, un fallo grave en la gestión de restaurantes.

Esta inconsistencia se traslada a la cocina. El mismo torrezno de Soria que unos alaban, otros lo critican por llegar a la mesa frío, dando la sensación de no haber sido pasado por la freidora al momento. Esta falta de uniformidad en su plato estrella es un riesgo considerable para el cliente. La experiencia con el menú del día parece ser particularmente problemática. Una reseña extremadamente negativa detalla un menú de 16 euros que resultó "deplorable". Se describe un revuelto de setas y gambas "insulso, aguado, insípido" y unas manitas de cerdo incomibles por un exceso de pimienta. Pequeños detalles, como ignorar la petición de no añadir miel a un postre, se suman a una sensación general de falta de cuidado y profesionalidad.

Ambiente y Detalles que Marcan la Diferencia

El ambiente del local es descrito por algunos como el de un "bar de toda la vida", con una atmósfera agradable y castiza. Sin embargo, esta percepción puede verse empañada por aspectos prácticos. Un punto negativo señalado es el fuerte olor a "fritanga" que puede impregnar el comedor, proveniente de una cocina interior cuya puerta da directamente a la sala. Este detalle, que puede parecer menor, afecta significativamente al confort durante la comida.

La atención a los pequeños detalles es otro campo de mejora. Cuestiones como no proporcionar platos individuales para compartir una ensalada o servir el pan cuando los comensales ya están terminando sus platos, son fallos que, aunque pequeños, merman la calidad global de la experiencia gastronómica. Estos elementos, sumados, explican por qué un lugar con potencial para la excelencia se queda en una valoración simplemente correcta o, en ocasiones, deficiente.

¿Vale la pena visitar El 87?

El 87 es un restaurante en Soria de dos caras. Por un lado, su ubicación en la Plaza Mayor es inmejorable, convirtiéndolo en una opción tentadora para turistas y locales. Es una opción recomendable para quienes buscan comer bien a base de tapas, centrándose en sus afamados "trukis", sus gildas o, con un poco de suerte, una excelente ración de torreznos. Probar su postre de castrada parece una apuesta segura.

Por otro lado, no es el lugar más indicado para quienes buscan una experiencia gastronómica consistente, un servicio impecable o celebrar una ocasión especial. El riesgo de encontrarse con un mal día en la cocina o en el servicio es real y está documentado en las opiniones de restaurantes. El menú del día, en particular, parece una opción de alto riesgo. En definitiva, visitar El 87 es una decisión que depende de las prioridades de cada uno: si se valora más la ubicación y el sabor de unas tapas específicas por encima de la garantía de un servicio y una calidad uniformes, puede ser una parada interesante. Si no, quizás sea mejor buscar otras opciones donde la experiencia sea más predecible.

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