Chiringuito El olivo de Sant Mateu
AtrásUbicado en un entorno natural privilegiado, el Chiringuito El olivo de Sant Mateu se presenta como una propuesta gastronómica que se aleja radicalmente del circuito convencional de restaurantes urbanos. No es un lugar al que se llega por casualidad; es un destino que requiere planificación y, en cierto modo, un espíritu aventurero. Su propuesta se centra en ofrecer una experiencia de desconexión, funcionando exclusivamente los fines de semana, lo que lo convierte en un refugio para quienes buscan una pausa del ajetreo semanal en plena naturaleza.
Una experiencia que empieza antes de llegar
Uno de los aspectos más comentados y que define en gran medida la visita a este chiringuito es su acceso. Situado en el Camí de Sant Mateu, en Premià de Dalt, el trayecto para llegar puede ser un desafío. Algunas opiniones de clientes habituales sugieren que el camino es de una dificultad considerable, recomendando el uso de un vehículo todoterreno para navegar por la pista forestal que conduce al establecimiento. Este factor, que a primera vista podría considerarse un punto negativo, es en realidad un filtro que garantiza la tranquilidad del lugar. Quienes completan el viaje son recompensados con un enclave casi secreto, lejos del ruido y la congestión.
La alternativa es para los amantes del senderismo. El chiringuito se encuentra en las inmediaciones de la histórica Ermita de Sant Mateu, un punto de interés para excursionistas que recorren la Serralada de Marina. Para ellos, el local funciona como una parada perfecta para reponer fuerzas, un oasis donde un almuerzo de fin de semana se convierte en el premio final tras una buena caminata. Esta dualidad de acceso, ya sea con el vehículo adecuado o a pie, configura su identidad como un lugar para quienes valoran el entorno por encima de la comodidad.
El encanto de un entorno único
Al llegar, la recompensa es evidente. El Chiringuito El olivo de Sant Mateu está junto a un club hípico, el Club Hípic Sant Mateu, lo que añade un elemento visual y ambiental muy particular. No es raro disfrutar de la comida mientras se observan los caballos, un detalle que fascina tanto a niños como a adultos. Esta proximidad lo convierte en uno de los restaurantes para ir con niños más originales de la zona, ya que los pequeños tienen un vasto espacio natural para moverse con libertad, lejos de los peligros del tráfico.
El ambiente general es descrito como relajado, con un toque bohemio o "hipster", donde la música ambiental juega un papel importante en la creación de una atmósfera distendida. Es un lugar ideal para comer al aire libre, con mobiliario sencillo y funcional que se integra en el paisaje. Además, es un establecimiento pet-friendly, un punto muy a favor para los dueños de mascotas que buscan planes de fin de semana inclusivos. La sensación general es la de estar en un espacio con magia, un refugio en la montaña donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.
Propuesta gastronómica: Sencillez y sabor
La oferta culinaria del Chiringuito El olivo de Sant Mateu está en sintonía con su ambiente informal y relajado. No se trata de un restaurante de alta cocina con menús degustación, sino de un lugar donde disfrutar de tapas y platos para compartir. Es el sitio perfecto para el ritual del "vermut de domingo", una costumbre muy arraigada en la cultura local.
Entre los platos que los clientes suelen destacar se encuentran opciones internacionales adaptadas a un formato de picoteo, como nachos, tacos y sabrosos bocadillos bao. Esta selección sugiere una cocina pensada para ser disfrutada sin complicaciones, ideal para acompañar una cerveza fría o una copa de vino mientras se charla. Las tartas caseras también reciben elogios, poniendo el broche dulce a una comida en la montaña. Aunque la carta no sea extensa, la calidad y el sabor de la comida son consistentemente valorados de forma positiva, con menciones a una "comida muy rica" que complementa perfectamente la experiencia. El establecimiento también ofrece opciones de brunch, consolidándose como un destino versátil para las mañanas y mediodías del fin de semana.
Atención y servicio: El factor humano
Un aspecto que a menudo puede marcar la diferencia en la hostelería es la calidad del servicio, y en este punto, el Chiringuito El olivo de Sant Mateu parece destacar. Las reseñas hablan de un trato "agradable" y de una atención "estupenda" por parte del personal. Este servicio cercano y profesional contribuye a que los visitantes se sientan bienvenidos y a gusto, reforzando la atmósfera positiva del lugar. La posibilidad de reservar a través de WhatsApp es un detalle práctico que facilita la organización, algo recomendable dado que su popularidad y su aforo limitado pueden hacer que encontrar mesa sea difícil, especialmente en días soleados.
Puntos a considerar antes de la visita
A pesar de sus numerosos puntos fuertes, es fundamental que los potenciales clientes sean conscientes de ciertos aspectos para evitar sorpresas. La planificación es clave.
- El acceso: Como ya se ha mencionado, es el principal obstáculo. No es un lugar apto para cualquier tipo de coche ni para quien busque un acceso directo y asfaltado. Hay que estar preparado para un camino de tierra y con posibles baches.
- Horario limitado: Su apertura se restringe a sábados y domingos, generalmente de 10:00 a 16:00. Esto significa que no es una opción para cenas ni para visitas entre semana. Es vital consultar siempre sus redes sociales o contactarles directamente, ya que en ocasiones pueden organizar eventos especiales con música en vivo que alteren estos horarios.
- Enfoque informal: No se debe esperar el servicio o las comodidades de un restaurante tradicional. La experiencia es más rústica y autosuficiente, lo cual forma parte de su encanto pero puede no ser del agrado de todo el mundo.
En definitiva, el Chiringuito El olivo de Sant Mateu es un restaurante con encanto que ofrece una propuesta muy definida. No compite en la misma liga que los establecimientos convencionales, sino que ha creado su propio nicho. Es el destino ideal para excursionistas, familias aventureras, grupos de amigos que buscan un plan diferente para el vermut, y cualquiera que necesite desconectar y recargar energías en un entorno natural espectacular. Es la prueba de que, a veces, los mejores lugares son aquellos que requieren un pequeño esfuerzo para ser descubiertos.