CERVEZA D’EQUÍ
AtrásCerveza D'Equí representó durante su tiempo de actividad una propuesta singular y muy apreciada en el panorama gastronómico asturiano. Ubicada en una nave del Polígono Empresarial Águila del Nora, en Colloto, su concepto rompía con el molde tradicional de los restaurantes al fusionar directamente la fábrica de cerveza con un "taproom" o despacho de bebidas. Esta integración permitía a los clientes disfrutar de la cerveza artesanal directamente de la fuente, en el mismo lugar donde cobraba vida. Sin embargo, es fundamental señalar desde el principio que, para lamento de su fiel clientela, Cerveza D'Equí ha cerrado sus puertas de forma permanente, convirtiendo cualquier análisis de su oferta en una retrospectiva de lo que fue un establecimiento con una identidad muy marcada.
La propuesta gozaba de una valoración excepcionalmente alta, con una media de 4.8 estrellas sobre 5 basada en más de 400 opiniones, un testimonio del buen hacer de sus responsables y de la calidad de su producto. El cierre, ocurrido en julio de 2025, fue lamentado como una pérdida significativa para el sector de la cerveza artesana en la región, una escena que valora la autenticidad y el producto local por encima de todo.
Una Cerveza Premiada y Reconocida
El corazón de Cerveza D'Equí era, sin duda, su producto estrella. La cervecería no solo producía para consumo local, sino que alcanzó un notable reconocimiento a nivel nacional. El punto álgido de su trayectoria fue la medalla de oro obtenida por su "Metal IPA" en la categoría de American IPA en el prestigioso Barcelona Beer Challenge de 2019. Este galardón no es un detalle menor; posicionó a D'Equí en el mapa de las mejores cerveceras artesanales del país y validó la calidad y el esmero que ponían en sus elaboraciones. Los clientes habituales y las reseñas confirman que la experiencia de degustar sus cervezas en el taproom era superior a la de la botella, destacando la frescura y la intensidad de los matices directamente del grifo.
La oferta de comida y bebida era variada, con cinco grifos fijos y otros tres rotativos que permitían descubrir novedades constantemente. Entre las fijas se encontraban creaciones como la "Nirvana" (una American Pale Ale), la "Queen" (una Belgian Strong Ale, a menudo comparada con cervezas de abadía por su carácter tostado y accesible) y, por supuesto, la laureada "Metal IPA". Esta variedad aseguraba que tanto los iniciados en el mundo craft como los paladares más tradicionales encontraran una opción a su gusto. Para aquellos que no eran aficionados a la cerveza, el local también ofrecía vinos y alternativas sin alcohol, demostrando una vocación de servicio inclusiva.
Gastronomía que Acompañaba a la Perfección
Un local de estas características necesitaba una oferta culinaria que estuviera a la altura, y Cerveza D'Equí supo resolverlo con inteligencia. Lejos de complicadas elaboraciones, su carta se centraba en un concepto de hamburguesas gourmet, perritos calientes y raciones para compartir que maridaban a la perfección con sus cervezas. Las reseñas destacan de forma unánime la calidad de la comida, con hamburguesas elaboradas con ternera asturiana, cordero o "pitu de caleya", apostando por el producto de proximidad. Las raciones eran descritas como abundantes y sabrosas, y todo ello a precios considerados muy asequibles, casi "de fábrica", lo que convertía la visita en una excelente opción para saber dónde comer bien sin que el bolsillo se resintiera.
Este enfoque en una carta corta pero de alta calidad fue uno de sus grandes aciertos. Permitía mantener un estándar elevado y asegurar que la comida complementara la experiencia cervecera en lugar de competir con ella. Era, en esencia, un bar de tapas y hamburguesas elevado por la calidad de su bebida principal.
El Ambiente y sus Peculiaridades
El emplazamiento en una nave industrial confería a Cerveza D'Equí un carácter único y auténtico. Los tanques de fermentación a la vista formaban parte de la decoración, recordando constantemente a los visitantes que estaban en el epicentro de la producción. Este ambiente industrial, acompañado de una selección musical orientada al rock, creaba una atmósfera distendida y diferente. Sin embargo, esta característica tenía su contrapartida. Varios clientes señalaron que el local podía resultar frío, especialmente en los meses de invierno, una desventaja inherente a la estructura de una nave industrial que no siempre es fácil de aclimatar.
Aspectos Positivos y Negativos a Considerar
Al evaluar la experiencia que ofrecía Cerveza D'Equí, surgen puntos muy claros que explican tanto su éxito como sus limitaciones.
- Lo bueno:
- Calidad del producto: Una cerveza artesanal de calidad excepcional, con reconocimientos nacionales que avalaban su maestría.
- Concepto único: La experiencia de beber en la propia fábrica era un diferenciador clave.
- Gastronomía acertada: Sus hamburguesas gourmet y raciones eran el acompañamiento perfecto, con buena materia prima y precios justos.
- Facilidades: El local contaba con un amplio restaurante con aparcamiento, algo fundamental dada su ubicación en un polígono. Además, su terraza para comer era un gran atractivo, especialmente por ser un espacio que admitía perros.
- Lo malo:
- Cierre permanente: El principal punto negativo es que el negocio ya no existe, una pérdida para la gastronomía local.
- Ubicación periférica: Su localización en Colloto, a las afueras de Oviedo, obligaba a desplazarse en coche o a caminar un trecho desde la parada de transporte público más cercana.
- Comodidad del local: La naturaleza industrial del espacio lo hacía susceptible de ser frío y ruidoso, lo que podía mermar el confort.
- Aforo y reservas: El número de mesas era limitado y no se admitían reservas, lo que podía generar esperas o la imposibilidad de encontrar sitio, recomendando a los clientes llegar temprano.
Un Legado en el Recuerdo
Cerveza D'Equí fue más que un simple bar o restaurante; fue el proyecto personal de sus fundadores, Javi e Inma, quienes transformaron su pasión por la elaboración casera en un negocio profesional en 2017. Su historia, marcada por la reconversión laboral y el aprovechamiento de habilidades técnicas para construir su propio equipo, añade una capa de autenticidad y mérito a su trayectoria. Su cierre se enmarca en un contexto de dificultades para los pequeños productores artesanales, pero su impacto perdura. Dejaron una huella imborrable como un lugar que ofrecía una experiencia honesta, de alta calidad y con un carácter inconfundible. Fue un punto de encuentro para la comunidad local, un escenario para música en directo y, sobre todo, un templo para los amantes de la buena cerveza y la comida sin pretensiones.