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Casa Lucita

Casa Lucita

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C. Juan Palencia, 4, B, 39600 Muriedas, Cantabria, España
Bar Bar restaurante Restaurante Taberna
9.4 (382 reseñas)

Casa Lucita se ha establecido en Muriedas como una propuesta gastronómica que se aleja conscientemente de los caminos más transitados de la cocina tradicional cántabra. Liderado por el chef Cristian Periscal, también conocido por su trabajo en El Baruco de Aneto, este establecimiento ofrece una cocina de autor con un formato pensado para compartir y descubrir. El concepto es claro: una carta dinámica, compuesta por medias raciones a precios contenidos, que permite al comensal diseñar su propia experiencia de degustación, probando múltiples elaboraciones en una sola visita. Este enfoque ha posicionado a Casa Lucita como uno de los restaurantes más comentados en la periferia de Santander, atrayendo a quienes buscan sabores novedosos y combinaciones creativas.

El reconocimiento a su propuesta no se ha hecho esperar. El local ha sido nominado a los prestigiosos TheFork Awards, siendo el único representante de Cantabria y avalado por figuras de la talla de Jesús Sánchez, chef del Cenador de Amós con tres estrellas Michelin. Este tipo de espaldarazo confirma que el proyecto tiene una base sólida y una ambición que va más allá de lo local, buscando un hueco en el panorama gastronómico nacional a través de una cocina que, según sus responsables, es "cercana y sin artificios".

La Propuesta Gastronómica: Creatividad y Producto

El eje central de Casa Lucita es una cocina que respeta el producto de temporada pero lo presenta de formas inesperadas. La carta, aunque no es extensa, demuestra una clara intención de sorprender y agradar. Los comensales y críticos destacan de forma recurrente ciertos platos que se han convertido ya en insignias de la casa. Entre ellos se encuentran las albóndigas de costilla y chuleta, elogiadas por su jugosidad y la potencia de su salsa; los tacos de puchero, que logran encapsular un sabor tradicional en un formato moderno; y la ensaladilla, que recibe un toque distintivo con gamba marinada. Otros platos como la coliflor con curry de coco y kimchi o las lentejas con foie demuestran una vocación por fusionar ingredientes y técnicas que rompen con lo preestablecido.

La creatividad se manifiesta también en los platos fuera de carta, a menudo descritos como impresionantes por quienes los han probado. El "pescado machote" es uno de los ejemplos citados por su originalidad y equilibrio, un plato que, según las opiniones, demuestra el verdadero potencial del equipo de cocina. La base de todo es una técnica bien ejecutada y un profundo respeto por la materia prima, algo que incluso las críticas más constructivas reconocen.

Platos Estrella que Definen la Carta

  • Tacos de Puchero: Una reinvención que concentra el sabor del cocido tradicional. Aunque algunos clientes sugieren que un toque ácido o fresco (como un encurtido) podría elevarlo aún más, es consistentemente uno de los favoritos.
  • Albóndigas de Costilla: Calificadas como un "fenómeno", son un pilar de la carta. La combinación de carnes y una salsa bien trabajada las convierte en una recomendación segura para quienes visitan el lugar por primera vez.
  • Pescado Machote: Un plato que encapsula la filosofía del restaurante: originalidad, equilibrio y sabor. Es una de las creaciones que más positivamente ha sorprendido a los comensales.
  • Empanada del día: Mencionada como un punto alto, especialmente la de pulpo, con una masa hojaldrada y un relleno sabroso que denota una elaboración cuidada y reciente.

Aspectos a Considerar: Una Visión Equilibrada

A pesar de la alta valoración general y el aplauso a su audacia culinaria, existen varios puntos de mejora señalados de forma recurrente por los clientes, que un potencial visitante debería tener en cuenta para ajustar sus expectativas. Estos aspectos no restan mérito a la propuesta global, pero ofrecen una visión más completa de la experiencia en Casa Lucita.

El Debate sobre Cantidad y Precio

Una de las críticas más comunes se centra en el tamaño de algunas raciones en relación con su precio. Platos como el pulpo, presentado de forma muy artística con algodón de azúcar y boniato, han sido descritos como "tremendamente escasos". Un comensal detalló haber recibido apenas seis pequeños trozos para compartir entre cuatro personas, lo que genera una sensación de que el precio no se corresponde con la cantidad servida. Esta percepción de "irse con hambre" a pesar de una cuenta considerable es un factor importante para aquellos que no solo buscan una experiencia gastronómica innovadora, sino también una comida saciante. Es un lugar ideal para picar algo y probar diferentes sabores, pero quizás no tanto para quienes buscan un menú del día abundante.

El Punto Débil: Los Postres

Si hay un área donde las opiniones convergen de forma casi unánime es en los postres. Tanto los clientes más entusiastas como los más críticos coinciden en que la parte dulce de la carta no está al mismo nivel que los platos salados. Son descritos consistentemente como demasiado pequeños, casi del tamaño de un bombón, y con un precio (alrededor de 5€) que se percibe como elevado para lo que se ofrece. Más allá del tamaño, se critica una falta de sabor o de la chispa creativa que caracteriza al resto de la carta. La panacota, por ejemplo, es calificada de original en su concepto pero pobre en sabor, mientras que la "muerte por chocolate" es sabrosa pero con texturas que podrían afinarse. Es un aspecto a mejorar para que la experiencia de cenar en Casa Lucita sea redonda de principio a fin.

Afinando la Intensidad de los Sabores

Algunos comensales con paladares más analíticos han señalado que, si bien la ejecución técnica de muchos platos es impecable, a veces se echa en falta un punto más de intensidad, contraste o "punch". Por ejemplo, se menciona que el plato de pulpo, además de escaso, resulta excesivamente dulce, eclipsando el sabor del producto principal. Se sugiere que un contrapunto picante o salado lo equilibraría mejor. Lo mismo ocurre con el canelón de puchero, cuyo relleno se percibió algo seco, o las croquetas, de bechamel excelente pero con un sabor que podría ser más pronunciado. Son detalles de afinado final que, de corregirse, podrían elevar la cocina del restaurante a un nivel superior.

Ambiente, Servicio y

En el apartado del servicio y el ambiente, las valoraciones son mayoritariamente positivas. Se describe como un lugar tranquilo, acogedor y con un trato familiar y atento, lo que contribuye a una experiencia agradable. El local, aunque pequeño, está bien acondicionado y su diseño minimalista resulta atractivo.

En definitiva, Casa Lucita es uno de los restaurantes más interesantes y prometedores de Cantabria para quienes disfrutan de la cocina creativa. Es un lugar perfecto para una comida o cena de tapeo moderno, donde el objetivo es compartir y dejarse sorprender por nuevos sabores. Sin embargo, es importante ir con la mentalidad de que las porciones son refinadas y que los postres pueden no ser el colofón esperado. Con una base culinaria sólida y un chef reconocido, los puntos a mejorar parecen ajustes alcanzables que podrían consolidar a Casa Lucita como un referente indiscutible en la región.

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