Casa Garras
AtrásCasa Garras es mucho más que un simple restaurante; es el proyecto de una familia, ya en su tercera generación, que ha convertido su pasión por el producto de calidad en una propuesta gastronómica de alto nivel. Bajo la dirección en cocina del chef Txema Llamosas, este establecimiento se ha consolidado como un referente ineludible para los amantes de la buena mesa, especialmente para aquellos que buscan una experiencia gastronómica centrada en la carne de buey. El reconocimiento con un Sol de la Guía Repsol no hace más que confirmar lo que sus clientes ya sabían: aquí se come excepcionalmente bien.
El elemento que define y diferencia a Casa Garras es su apuesta por el buey de ganadería propia. No se trata de una simple declaración de intenciones; la familia Llamosas cría sus propios animales, principalmente de razas como la tudanca o la pirenaica, controlando todo el proceso desde el nacimiento hasta el plato. Este control total garantiza una calidad y un sabor que difícilmente se encuentran en otros lugares, ofreciendo una carne con una maduración y un tratamiento cuidados al detalle. Esta dedicación se materializa de forma sublime en sus famosas Jornadas Gastronómicas del Buey, un evento que atrae a comensales de todas partes.
El Menú Degustación de Buey: Un Viaje Culinario
Uno de los mayores atractivos de Casa Garras es su menú degustación de buey. Las opiniones de los clientes son prácticamente unánimes al calificarlo como una vivencia culinaria sobresaliente. Concebido como un recorrido completo por el animal, el menú presenta el buey en múltiples elaboraciones que van mucho más allá del clásico chuletón. Se pueden encontrar platos como la croqueta cremosa, la contra curada a modo de cecina, un delicado steak tartar, raviolis de zancarrón o la melosa terrina del animal. Es una demostración de creatividad y profundo respeto por el producto, aprovechando cada corte para extraer su máximo potencial.
El precio, que ronda los 120€ por persona, es considerado por los comensales como justo y razonable, ya que incluye no solo la extensa secuencia de platos, sino también agua, vino, pan, postres y café. Es una propuesta para disfrutar sin prisas, una comida que puede extenderse durante más de dos horas y que deja una impresión duradera. Los clientes destacan que, a pesar de la contundencia del producto, los platos están elaborados con un cuidado que permite llegar al final de la degustación con una sensación de plena satisfacción.
El Chuletón: Consejos para Disfrutarlo al Máximo
Por supuesto, el chuletón de buey es la estrella indiscutible de las carnes a la brasa en Casa Garras. Proveniente de su propia ganadería, la calidad es excepcional. Sin embargo, es aquí donde surge uno de los pocos puntos de mejora señalados por algunos clientes. Un comensal experimentado advierte que las piezas más pequeñas, como la "tableta de buey para dos", al ser más finas, corren el riesgo de cocinarse en exceso, perdiendo parte de su jugosidad. La recomendación es clara: para apreciar la carne en su punto óptimo, es preferible optar por cortes más grandes para compartir entre varias personas (por ejemplo, una pieza de 2,5 kg para cuatro comensales). Este consejo es valioso para quienes buscan la perfección en su chuletón.
Más Allá del Buey: Una Carta Completa y de Calidad
Aunque el buey acapara la mayoría de los elogios, Casa Garras demuestra su versatilidad con una carta que satisface todos los gustos. Los restaurantes de su categoría saben que la excelencia debe ser constante en toda la oferta.
- Pescados del Cantábrico: La oferta de pescado fresco no se queda atrás. Traídos de puertos cercanos como Santoña o Laredo, se pueden encontrar piezas salvajes como rey, besugo o rodaballo, tratados con la misma maestría en la parrilla. Si bien un cliente mencionó que el bacalao al pil-pil no cumplió sus expectativas, la calidad general del pescado es altamente valorada.
- Entrantes y Guisos: La carta se complementa con platos que reflejan la riqueza del producto local, como las alcachofas de temporada, las alubias rojas de Karrantza o elaboraciones creativas como el chipirón relleno.
- Postres Caseros: Es fundamental dejar espacio para el final. Los postres son descritos como espectaculares y un cierre perfecto para la comida. La panacotta y la crème brûlée son algunas de las opciones que reciben menciones especiales por su exquisita elaboración.
Servicio, Bodega y Aspectos a Mejorar
La experiencia gastronómica en Casa Garras se completa con un servicio a la altura. El personal es descrito como amable, simpático y profesional, siempre atento para que la velada sea perfecta. Este ambiente familiar y cercano es, sin duda, parte del éxito del negocio. La bodega es otro de sus puntos fuertes, dirigida por Pilar Llamosas, hermana del chef y reputada enóloga. No solo cuenta con una amplia selección de vinos, sino que también elaboran su propio txakoli, "Petite Txakolina", un detalle que añade exclusividad a la propuesta.
En el apartado de críticas constructivas, además del consejo sobre el tamaño del chuletón, algunos visitantes han señalado un detalle práctico: la ausencia de un perchero o armario para dejar los abrigos. Es un aspecto menor que no empaña la calidad culinaria, pero que podría mejorar la comodidad general de los clientes, especialmente en los meses de frío.
En definitiva, Casa Garras se posiciona como uno de los restaurantes de visita obligada en Bizkaia para quienes valoran el producto de origen, la cocina con fundamento y una atención cuidada. Es el lugar ideal para una celebración o para darse un homenaje, con la certeza de que la calidad de su buey y el saber hacer de la familia Llamosas no defraudarán. Se recomienda encarecidamente reservar, dada su bien merecida popularidad.