Can Xelini
AtrásUbicado en el pintoresco Passatge Viña Vieja, Can Xelini se presenta como uno de los restaurantes con una propuesta de cocina tradicional en Deià. Su emplazamiento, en un edificio con historia y una terraza que atrae miradas, promete una experiencia culinaria auténtica. Sin embargo, las opiniones de quienes lo visitan dibujan un cuadro de marcados contrastes, donde conviven aspectos muy positivos con críticas severas que cualquier potencial cliente debería sopesar.
El Atractivo Principal: Ambiente y Ubicación
No cabe duda de que uno de los puntos fuertes de Can Xelini es su entorno. La terraza, descrita frecuentemente como "muy bonita" y "pintoresca", ofrece un espacio ideal para una cena al aire libre, permitiendo a los comensales sumergirse en la atmósfera tranquila de Deià. El interior del restaurante, alojado en una construcción de piedra con 130 años de antigüedad, complementa esta sensación con un ambiente rústico y acogedor que muchos valoran positivamente. Este factor es, para muchos, el principal motivo para elegir Can Xelini, buscando un lugar con encanto donde disfrutar de la gastronomía local.
La Propuesta Gastronómica: Entre Aciertos y Decepciones
La carta de Can Xelini se centra en la comida española, con un énfasis particular en las tapas. Su web oficial presume de un menú con más de 60 variedades de tapas, diseñadas por Pedro, conocido como “El Rey de las Tapas”. Algunos clientes respaldan esta fama, calificando las tapas y la comida en general como "muy buena" y "rica". Platos como el tumbet mallorquín, el queso de cabra frito o el chorizo son mencionados como ejemplos de su cocina casera y rústica. No obstante, la experiencia en la mesa parece ser una lotería. Mientras unos disfrutan de una excelente comida, otros relatan experiencias decepcionantes con platos específicos. La tortilla de patatas ha sido criticada por estar excesivamente seca, hasta el punto de necesitar líquido para poder tragarla. La ensalada griega ha sido descrita como una de las peores, con ingredientes escasos y sin aliño. Asimismo, platos de pasta han recibido quejas por estar saturados en crema de leche, alejándose de la calidad esperada. Esta inconsistencia en la cocina es un punto débil significativo, ya que la satisfacción del comensal depende en gran medida del plato que elija.
El Servicio: Una Experiencia Inconsistente
El trato al cliente es, quizás, el aspecto más polarizante de Can Xelini. Existen relatos de un servicio excelente, donde camareros y camareras, como una empleada francesa mencionada específicamente, son descritos como "súper amables" y atentos. Estos empleados consiguen que la experiencia sea positiva y memorable. Sin embargo, un número considerable de opiniones negativas se centra precisamente en lo contrario: un servicio deficiente que ha llegado a arruinar la velada de varios clientes.
Se han reportado actitudes displicentes y poco profesionales por parte de algunos miembros del personal, incluyendo a la encargada. Un cliente narra cómo, al tener un problema con el sistema de pago móvil del restaurante, la respuesta de la responsable fue un tajante "Ahora no tengo tiempo". Otros visitantes ni siquiera llegaron a sentarse, marchándose tras recibir un trato que calificaron de "lamentable" y "clasista" por parte de una camarera que les indicó de malas maneras que dejasen los carritos de bebé en la calle y que desconocía lo que era una trona. Estos incidentes sugieren una falta de uniformidad en la formación y en la filosofía de atención al cliente, lo que genera una incertidumbre considerable para quien decide comer bien en este establecimiento.
Relación Calidad-Precio y Otros Aspectos a Considerar
Otro punto de fricción es el precio. Varios comensales consideran que los precios son "muy elevados" para la calidad general de la comida, que en ocasiones es calificada simplemente como "decente". Esta percepción de una mala relación calidad-precio se agrava cuando la experiencia se ve empañada por un mal servicio o platos mal ejecutados. Si bien el encanto de la terraza puede justificar en parte un coste superior, la experiencia global debe estar a la altura, algo que no siempre ocurre en Can Xelini.
Un detalle peculiar, mencionado por un cliente que cenó en el exterior, fue la caída de pequeños gusanos en las bebidas desde los árboles que cubren la terraza. Aunque es un factor ambiental difícil de controlar, es un dato a tener en cuenta para quienes sean más aprensivos y planeen sentarse fuera. El personal, en esa ocasión, ofreció cambiar las bebidas, mostrando una reacción adecuada al imprevisto.
Un Restaurante de Dos Caras
Can Xelini es un lugar de contrastes evidentes. Por un lado, ofrece un ambiente encantador y una terraza idílica, ideal para una velada en Deià, junto con una extensa carta de tapas que, en sus mejores momentos, satisface a los paladares. Por otro lado, el riesgo de encontrarse con un servicio poco profesional y una calidad de comida inconsistente es real y está documentado por numerosos clientes. La decisión de visitarlo dependerá de las prioridades de cada uno: aquellos que valoren por encima de todo el entorno y estén dispuestos a arriesgarse con el servicio y la comida, pueden encontrarlo aceptable. Sin embargo, quienes busquen una garantía de buen trato y excelencia culinaria constante a un precio justificado, quizás deban considerar otras opciones antes de reservar mesa en este establecimiento.