Can Recasens
AtrásCan Recasens, ubicado en las afueras de Sant Cugat del Vallès, es la evolución natural de un concepto gastronómico con más de un siglo de historia, nacido en el emblemático barrio de Poblenou en Barcelona. Si el local original se consolidó como una apreciada charcutería y posterior bar de degustación famoso por sus quesos y embutidos, esta nueva localización en una masía restaurante expande la propuesta culinaria hacia nuevos horizontes, sin perder la esencia que le dio fama. Ocupando una masía del siglo XV, el restaurante ofrece un entorno idílico rodeado de naturaleza, que contrasta y complementa la experiencia urbana de su hermano mayor.
Una Propuesta Gastronómica de Calidad y Tradición
La oferta culinaria de Can Recasens en Sant Cugat se construye sobre dos pilares fundamentales: la herencia de sus famosas tablas y la incorporación de una potente parrilla. Los clientes fieles al nombre reconocerán inmediatamente las generosas y aclamadas tablas de quesos y embutidos, tanto catalanes como ibéricos, que han sido el sello de la casa durante generaciones. Estas tablas, descritas por los comensales como abundantes y de una calidad muy buena, se complementan con patés, quesos fundidos y ensaladas variadas, manteniendo viva la tradición de la casa madre de Poblenou.
La gran novedad y, sin duda, uno de los mayores atractivos de esta masía, es su apuesta por la cocina a la brasa. La carta se enriquece con una excelente selección de carnes a la brasa preparadas en leña de encina, lo que les confiere un sabor particular. Entre las opciones más destacadas por los visitantes se encuentran el entrecot de ternera, el solomillo, el churrasco, el secreto ibérico e incluso cortes imponentes como el Tomahawk. Las reseñas coinciden en que la carne es de una calidad superior, con gran sabor y cocinada a la perfección, respetando el punto solicitado por el cliente. Además de las carnes, el pulpo a la brasa también recibe elogios constantes, posicionándose como otro de los platos estrella.
Más allá de la brasa, la cocina de Can Recasens rinde homenaje a la comida tradicional catalana con platos caseros muy bien ejecutados. Propuestas como el canelón casero, el estofado de ternera o la galta al horno (carrillera) son mencionadas repetidamente como exquisitas. De hecho, algún cliente ha llegado a calificar la galta como "la mejor que he comido nunca", un testimonio del mimo y la buena mano que hay en su cocina. Para finalizar, la carta de postres no decepciona, con opciones como la crema catalana, los buñuelos con chocolate o un delicioso carrot cake que ponen el broche de oro a la experiencia.
Ambiente y Servicio: El Encanto de una Masía Catalana
Uno de los factores diferenciales de Can Recasens es, sin lugar a dudas, su entorno. El restaurante se emplaza en un espacio rodeado de naturaleza, descrito como un lugar "idílico" y "lleno de encanto". La decoración interior es exquisita y acogedora, creando un ambiente cálido que invita a la sobremesa. Sin embargo, es su exterior lo que más cautiva: cuenta con un restaurante con terraza muy amplia y cubierta, ideal para cualquier época del año, y otra zona al aire libre con barra propia y música, perfecta para tomar una copa después de comer. Estos espacios, bien distribuidos y rodeados de vegetación, hacen de este lugar una opción excelente para restaurantes para celebraciones o comidas familiares tranquilas.
En cuanto al servicio, la tónica general es muy positiva. El personal es descrito como súper atento, amable, cálido y rápido. La atención personalizada, con detalles como los de Edgar, mencionado en una reseña por hacer sentir a los clientes "como en casa", contribuye a crear una atmósfera familiar y cercana. La valoración general del servicio es de impecable, lo que, sumado a la calidad de la comida y el entorno, justifica su alta calificación.
Puntos a Considerar Antes de la Visita
A pesar de sus numerosas fortalezas, existen algunos aspectos importantes que los potenciales clientes deben tener en cuenta. El más significativo es su horario de apertura, extremadamente limitado. El restaurante solo abre para el servicio de comidas los sábados y domingos, de 13:30 a 17:00. Permanece cerrado durante toda la semana, lo que lo convierte en un destino exclusivo de fin de semana. Esta particularidad hace que sea casi imprescindible reservar restaurante con antelación para asegurar una mesa.
Otro punto a valorar, derivado de su popularidad y el gran tamaño de sus terrazas, es el ritmo del servicio. Aunque la mayoría de las opiniones son excelentes, una reseña advierte de que en momentos de máxima afluencia el servicio puede ser algo lento, al contar con un número ajustado de camareros para atender a todos los comensales. Sin embargo, esta misma crítica es matizada por otros clientes que destacan que es un lugar para disfrutar de una "reunión tranquila sin apuros", por lo que la posible lentitud puede ser vista como una invitación a una comida pausada y sin prisas, en sintonía con el ambiente relajado que ofrece la masía.
Finalmente, su ubicación en Carrer Ripollès, en las afueras de Sant Cugat, implica que el acceso es más cómodo en vehículo particular. Aunque esto le proporciona su encanto natural y tranquilidad, es un factor logístico a planificar para quienes no dispongan de transporte propio.
En definitiva, Can Recasens en Sant Cugat es una magnífica opción para quienes buscan comer bien en Sant Cugat durante el fin de semana. Ofrece una experiencia gastronómica de alta calidad, donde la tradición de los embutidos y quesos se fusiona a la perfección con una excelente cocina a la brasa, todo ello en un entorno privilegiado. Si se tiene en cuenta su particular horario y se acude sin prisas, la visita promete ser una velada extraordinaria.