Can Po

Can Po

Atrás
Carretera de Beget, s/n, 17867 Rocabruna, Girona, España
Restaurante
8.6 (720 reseñas)

Ubicado en una masía de piedra que data del siglo XVIII en la carretera de Rocabruna, Can Po es un establecimiento con una larga trayectoria, regentado desde hace décadas por la misma familia. Este restaurante se presenta como una propuesta de cocina catalana tradicional y de montaña, con toques creativos, en un entorno rural que muchos describen como idílico. Sin embargo, la experiencia de los comensales parece dividirse en dos polos opuestos, con la calidad de la comida como punto fuerte y el servicio como una notable área de conflicto.

Una Propuesta Gastronómica de Altura

La cocina de Can Po, a cargo del chef Ramón Sala, es el principal motivo de elogio. Los platos están profundamente arraigados en la tierra, ofreciendo una experiencia gastronómica honesta y sabrosa. Entre las elaboraciones más aclamadas por los clientes se encuentran varias especialidades que se han convertido en la seña de identidad de la casa.

El milhojas de patata, ceps y foie es uno de los entrantes estrella, calificado como "sensacional" por quienes han tenido la suerte de probarlo. No obstante, su popularidad es tal que su disponibilidad es un punto recurrente de frustración, ya que no siempre figura en la oferta del día. Otros primeros platos que reciben buenas críticas son el carpaccio templado de pies de cerdo, las vieiras con jamón o el revuelto de gambas y setas, destacando por su sabor y buena ejecución.

En cuanto a los segundos, las carnes son protagonistas. El solomillo a la piedra ("llosa") y el turnadó de rabo de toro son mencionados frecuentemente. Mientras algunos comensales describen la carne como excepcionalmente tierna, "deshaciéndose en la boca", otros han encontrado el rabo de toro algo duro o excesivamente especiado, lo que sugiere cierta irregularidad en la preparación. También se destacan opciones como las costillas de cabrito a la llosa o el canelón de rustido, recomendado incluso por figuras de la gastronomía catalana.

Pequeños Detalles que Suman

Un aspecto muy valorado por muchos clientes son los detalles de cortesía que ofrece el restaurante. Es habitual que, antes de tomar nota, se sirva en la mesa pan con alioli, jarras de agua fresca y un aperitivo del día, como un gazpacho de sandía o un vasito de humus. Estos gestos son percibidos como una muestra de hospitalidad que enriquece la visita y predispone positivamente al comensal.

El Ambiente: Rústico y Acogedor

El emplazamiento es, sin duda, otro de los grandes atractivos de Can Po. La masía, con sus muros de piedra y vigas de madera, conserva el encanto de antaño, creando una atmósfera íntima y romántica. El restaurante cuenta con pocas mesas, lo que contribuye a una sensación de exclusividad y tranquilidad. Estar rodeado de la naturaleza de la Alta Garrotxa convierte la comida en un ritual pausado, ideal para quienes buscan dónde comer en un lugar apartado del bullicio.

El Talón de Aquiles: Un Servicio Inconsistente y Cuestionado

A pesar de la excelencia de su cocina, el servicio es el punto más polémico y el que genera las críticas más severas. Las opiniones de restaurantes sobre Can Po muestran una clara división: mientras algunos clientes reportan un trato correcto, muchos otros describen una experiencia decepcionante. Los problemas más señalados son:

  • Lentitud excesiva: Son frecuentes las quejas sobre esperas prolongadas. Algunos clientes mencionan haber esperado hasta una hora solo para poder realizar el pedido, y tiempos similares entre platos. Esta lentitud parece estar relacionada con la escasez de personal, ya que a menudo solo una o dos personas atienden toda la sala.
  • Falta de atención y mala actitud: Varios comensales se han sentido ignorados por el personal, describiendo camareras que evitan el contacto visual o se muestran "despistadas" para no atender sus peticiones. En un caso, la justificación de una empleada fue: "es que tengo que atender a 24 personas", una respuesta que evidencia la presión del servicio pero que resulta insatisfactoria para el cliente.
  • Gestión de reservas: Se han reportado casos de clientes que, a pesar de tener una reserva confirmada, tuvieron que esperar para que su mesa fuera preparada.

Esta inconsistencia en el servicio es un factor de riesgo importante. Parece que llegar temprano, al inicio del turno de comidas, puede aumentar las probabilidades de recibir un mejor trato, pero no es una garantía.

Recomendaciones Prácticas

Visitar Can Po es una decisión que debe sopesarse. Por un lado, ofrece la posibilidad de disfrutar de una comida casera y platos típicos de la cocina catalana de montaña a un nivel muy alto, en un entorno verdaderamente especial y a un precio considerado justo para la calidad ofrecida. Por otro lado, el comensal se expone a un servicio que puede ser lento, desatento e incluso frustrante.

Es un restaurante para ir sin prisa, con paciencia y priorizando la calidad gastronómica sobre la eficiencia en el servicio. Es fundamental reservar mesa, dado el aforo limitado y su funcionamiento exclusivo de fin de semana (viernes, sábado y domingo para comidas y cenas). Quienes busquen un servicio ágil y permanentemente atento quizás deberían considerar otras opciones.

Información de Interés:

  • Dirección: Carretera de Beget, s/n, 17867 Rocabruna, Girona.
  • Teléfono: 972 74 10 45.
  • Horario: Viernes, Sábado y Domingo de 13:00 a 16:30 y de 20:30 a 22:30. Cerrado de lunes a jueves.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos