Can Pericus
AtrásCan Pericus se presenta en Banyoles no simplemente como un restaurante, sino como un concepto dual que fusiona con acierto un gastrobar de ambiente cosmopolita y una pastelería de alta calidad, todo ello arraigado en una impresionante historia familiar que se remonta a 1899. Originalmente una carnicería y fonda, el negocio ha evolucionado a lo largo de cuatro generaciones para convertirse en un referente gastronómico que ha sido reconocido con el Premio Nacional al Establecimiento Centenario por la Generalitat de Catalunya. Este legado se percibe en la filosofía del local: un compromiso con el producto de proximidad, la elaboración artesanal y una constante búsqueda de innovación.
Una oferta salada centrada en la calidad
La propuesta gastronómica de Can Pericus se inclina hacia una cocina informal pero muy cuidada, donde las hamburguesas gourmet son las protagonistas indiscutibles. Confeccionadas diariamente en el obrador de la histórica Xarcuteria Pere Roca, vinculada a la misma familia, estas hamburguesas utilizan carnes de primera, incluyendo opciones como Black Angus ecológico. Los comensales destacan creaciones como la "Concorde Burger Paris", calificada como una sorpresa exquisita, lo que demuestra que no se trata de una hamburguesería convencional, sino de un lugar para comer bien y disfrutar de combinaciones de sabores pensadas y bien ejecutadas.
Más allá de su plato estrella, la carta ofrece una variedad de tapas y raciones que mantienen el mismo nivel de calidad. Son especialmente mencionadas las tapas como los moniatos con cuatro quesos, elogiada por su generosidad y sabor. La oferta se complementa con ensaladas frescas, como la de burrata, frankfurts, embutidos y quesos que honran su origen charcutero. Además, el restaurante ofrece un menú del día que varía semanalmente, así como menús para grupos, adaptándose a diferentes necesidades y presupuestos.
La joya de la corona: pastelería y postres
Si la parte salada es sólida, el apartado dulce es donde Can Pericus alcanza la excelencia y se distingue notablemente. Actuando como una pastelería de primer nivel, sus creaciones son descritas por los clientes con adjetivos como “espectaculares”, “increíbles” y “exquisitas”. Uno de los postres más aclamados es el pastel de chocolate de Dubái, que algunos clientes han calificado como uno de los mejores que han probado en su vida. Esta reputación convierte al local en un destino obligado para los amantes de los postres caseros.
La tienda, que opera tanto física como online, permite adquirir estas delicias para llevar, ofreciendo una amplia gama de tartas por encargo que incluyen variedades como Red Velvet, Carrot Cake, Sacher o Cheesecake. Además, su oferta se extiende a productos de temporada como los turrones artesanales, con sabores innovadores como naranja o licor, y otras especialidades saladas como las tartas de espinacas. Esta versatilidad lo convierte en mucho más que un lugar dónde cenar; es también una tienda gourmet donde encontrar productos de alta calidad.
Ambiente y servicio: una experiencia con matices
El diseño interior de Can Pericus evoca un ambiente cosmopolita y moderno, con una decoración que algunos describen como de "coffee-shop a la americana", creando una atmósfera divertida e ideal para una comida informal. Dispone de una agradable terraza bajo los soportales, perfecta para disfrutar del desayuno o de una comida al aire libre. En general, el servicio recibe altas valoraciones, siendo calificado como espectacular, rápido, amable y muy atento.
Puntos a considerar en horas punta
A pesar de la satisfacción general, es importante señalar que la experiencia puede variar dependiendo de la afluencia. Algunos clientes han reportado que, cuando el restaurante está lleno, el servicio puede volverse algo “caótico” y el nivel de ruido ambiental aumenta considerablemente. Estas situaciones, típicas de locales populares, pueden afectar a quienes buscan una velada más tranquila. También se han mencionado pequeños detalles, como una cerveza que no estaba suficientemente fría, que indican que durante los momentos de máxima ocupación la atención al detalle puede disminuir ligeramente.
Aspectos prácticos y conclusión
Ubicado en la Plaça de Catalunya, Can Pericus ofrece múltiples facilidades a sus clientes. Dispone de servicio de comida para llevar (takeaway) y entrega a domicilio, y se recomienda hacer reserva, especialmente durante los fines de semana, ya que suele llenarse. El local es accesible para personas con movilidad reducida y cuenta con opciones vegetarianas.
Can Pericus es un establecimiento polifacético que triunfa gracias a su doble oferta de gastrobar y pastelería. Es una opción excelente para quienes buscan hamburguesas de alta calidad y, sobre todo, para aquellos que consideran el postre el punto culminante de una comida. Si bien en momentos de alta demanda puede presentar desafíos en cuanto a ruido y agilidad del servicio, su propuesta gastronómica, la calidad de sus productos y su sólida reputación lo consolidan como una parada muy recomendable en Banyoles.