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Can Cortada

Can Cortada

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Av. de l'Estatut de Catalunya, s/n, Horta-Guinardó, 08035 Barcelona, España
Parrilla Restaurante Restaurante de cocina catalana Restaurante de cocina española Restaurante mediterráneo
8.6 (9856 reseñas)

Can Cortada se erige no solo como un restaurante en Barcelona, sino como una auténtica cápsula del tiempo. Ubicado en una masía que hunde sus raíces en el siglo XI, este establecimiento forma parte del Patrimonio Artístico de la ciudad, ofreciendo una experiencia que trasciende lo meramente culinario. Originalmente concebida como una torre de defensa medieval, la estructura evolucionó a lo largo de los siglos hasta convertirse en la imponente masía que es hoy, abriendo sus puertas como restaurante en 1994. Su emplazamiento, aunque plenamente urbano y próximo a la Ronda de Dalt, logra aislar al comensal del ajetreo, transportándolo a un entorno rural y señorial con jardines cuidados y salones que respiran historia.

Una Propuesta Gastronómica Arraigada en la Tradición Catalana

La carta de Can Cortada es una declaración de principios: un homenaje a la cocina catalana tradicional, con un enfoque claro en los productos de proximidad y, sobre todo, en las carnes a la brasa. La calidad de la materia prima es uno de los pilares del restaurante, un aspecto que los clientes valoran y destacan constantemente. Los platos están diseñados para satisfacer a quienes buscan sabores auténticos y reconocibles, presentados en raciones generosas.

Entre los platos principales, las carnes son las protagonistas indiscutibles. Cortes como el chuletón y el tomahawk son excelentes opciones para los amantes de la buena carne, preparados al punto perfecto en la brasa. Sin embargo, una de las joyas de la corona es el meloso de ternera, un plato cocinado a baja temperatura durante 12 horas que, según los comensales, se deshace en la boca y es simplemente espectacular. Otras opciones como el cordero al horno y la butifarra a la brasa también reciben elogios por su sabor y terneza.

Entrantes y Platos de Temporada que Marcan la Diferencia

Antes de llegar a los principales, la oferta de entrantes es variada y de gran calidad. Platos como la escalivada con queso de cabra, el carpaccio de buey, los buñuelos de bacalao o los huevos estrellados con jamón ibérico de bellota son elecciones seguras y muy apreciadas. Las croquetas, descritas en la carta como "espectaculares y exquisitas", y las verduras de temporada a la brasa con salsa romesco completan una oferta inicial muy sólida.

Una mención especial merecen las calçotadas. Can Cortada se ha convertido en un referente para disfrutar de esta tradición catalana sin salir de la ciudad. Los comensales alaban la calidad de los calçots y, muy especialmente, de la salsa romesco que los acompaña, considerándola uno de sus puntos fuertes. Es una de las experiencias que define al restaurante durante la temporada y atrae a numerosos grupos y familias, consolidándolo como un destino ideal para una calçotada en Barcelona.

El Ambiente: Un Castillo en Medio de la Ciudad

Pocos restaurantes con encanto en Barcelona pueden presumir de una historia tan rica. Comer en Can Cortada es hacerlo dentro de un edificio que ha sido testigo de siglos de historia. La masía está magníficamente conservada, con paredes de piedra vista, vigas de madera y una decoración que combina elementos rústicos con toques modernos, como la iluminación. El interior alberga distintos salones, algunos más privados, ideales para restaurante para grupos o celebraciones íntimas. De hecho, su idoneidad para eventos es tal que muchos lo eligen para bodas y grandes celebraciones familiares.

Además de sus históricos salones, el restaurante cuenta con unos restaurantes con terraza y jardines que son un verdadero oasis. Cenar al aire libre en las noches de verano o disfrutar de una comida bajo el sol en un entorno tan cuidado es uno de los grandes atractivos del lugar, proporcionando una sensación de evasión difícil de encontrar en la ciudad.

Aspectos a Mejorar: El Servicio y los Pequeños Detalles

A pesar de la alta valoración general y la excelencia de su cocina, existen áreas donde Can Cortada muestra margen de mejora. El punto más señalado por algunos clientes es el servicio. Si bien hay opiniones que lo califican de atento y profesional, una corriente de críticas apunta a que el trato puede ser en ocasiones distante, poco predispuesto o no estar a la altura de un establecimiento de su categoría y precio. Comentarios sobre la lentitud para traer la cuenta o una actitud poco amigable por parte de algunos miembros del personal son recurrentes y representan el principal punto débil en la experiencia global.

Además del servicio, algunos comensales señalan inconsistencias en ciertos platos. Mientras la mayoría de la carta roza la excelencia, platos como los caracoles o postres como la crema catalana (que un cliente encontró granulada) no han cumplido las expectativas en algunas ocasiones. Otro detalle, mencionado por un cliente exigente, fue la sorpresa de encontrar un aceite de oliva de una marca comercial común, algo que desentona con la alta calidad general de los productos. Estos pequeños detalles, aunque no empañan la experiencia de forma grave, son aspectos que un restaurante de este nivel podría cuidar para alcanzar la perfección.

Relación Calidad-Precio y Aspectos Prácticos

Can Cortada se posiciona en un nivel de precio medio-alto, con un coste aproximado por persona que ronda los 50€. La mayoría de los clientes considera que la relación calidad-precio es justa y justificada por la calidad de la comida, el tamaño de las raciones y, sobre todo, por el entorno único. Es un lugar donde "pagas lo que comes", y la experiencia en su conjunto suele compensar el desembolso.

Un punto logístico muy a su favor es la disponibilidad de parking propio, una comodidad inestimable en Barcelona que facilita enormemente la visita. El restaurante está abierto para comidas y cenas casi todos los días de la semana, con la excepción de los martes, día en que permanece cerrado. Dada su popularidad, especialmente los fines de semana y durante la temporada de calçots, es altamente recomendable realizar una reserva previa.