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Can Climent Platillos

Can Climent Platillos

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Carrer Pi i Ralló, 8, 17255 Begur, Girona, España
Restaurante Restaurante mediterráneo
9.2 (892 reseñas)

Can Climent Platillos fue una propuesta gastronómica que dejó una huella significativa en el panorama de restaurantes de Begur. Aunque actualmente figura como cerrado permanentemente, su concepto de tapas de autor y su trayectoria merecen un análisis detallado. Dirigido por el chef Sergi Climent y Pili Subirana en sala, este establecimiento se centró en una cocina personal con toques de fusión, basada en productos locales de calidad. Su ubicación, en el Carrer Pi i Ralló, lo situaba en el corazón de la actividad del pueblo, convirtiéndolo en una parada casi obligatoria para quienes buscaban dónde comer algo diferente.

El concepto de "platillos" invitaba a los comensales a compartir y degustar una mayor variedad de la carta. La recomendación habitual era de tres platos por persona, lo que permitía construir una experiencia a medida. El local era conocido por ser muy pequeño y acogedor, con apenas unas seis o siete mesas y una barra, lo que creaba un ambiente íntimo y familiar. Este tamaño reducido hacía imprescindible reservar restaurante con antelación, ya que solía estar siempre lleno, un claro indicador de su popularidad.

Una Propuesta Culinaria de Alto Nivel

La cocina de Sergi Climent, con experiencia junto a grandes nombres como los hermanos Roca, Martín Berasategui y Andoni Aduriz, se reflejaba en cada plato. La oferta era una reinterpretación de recetas tradicionales con técnicas innovadoras, dando como resultado una cocina de autor accesible. Entre los platos más aclamados por los clientes se encontraban creaciones que se convirtieron en clásicos del lugar:

  • El cochinillo y el crujiente de rabo de toro: Mencionados repetidamente como platos estrella, destacaban por su sabor intenso y su perfecta ejecución.
  • La lasaña transparente con pasta de arroz y el salmón salvaje: Ejemplos de la creatividad y el buen manejo del producto que definían al restaurante.
  • El huevo poché con colmenillas a la crema: Considerado por muchos como un plato imprescindible y memorable.
  • El bikini de ceps y trufa: Una versión sofisticada de un clásico que demostraba cómo elevar ingredientes sencillos a otro nivel.

Esta apuesta por la comida mediterránea con un giro creativo le valió una valoración general muy positiva, con una media de 4.6 sobre 5, y el reconocimiento de muchos como uno de los mejores establecimientos de la Costa Brava.

Los Aspectos Menos Favorables: Precio y Cantidad

A pesar de su éxito y de las críticas mayoritariamente positivas, Can Climent Platillos no estaba exento de puntos de controversia. La principal crítica se centraba en la relación entre el precio del restaurante y el tamaño de las raciones. Varios comensales consideraban que los precios eran elevados para la cantidad de comida servida. Una de las reseñas más contundentes mencionaba una cuenta de casi 70 euros por cuatro tapas, un agua y una copa de vino, calificando las porciones de "minúsculas" y la experiencia de un "atraco".

Este es un punto de fricción común en restaurantes que apuestan por el formato de platillo o tapa de degustación. La percepción del valor puede variar enormemente: mientras unos clientes valoran la técnica, la calidad del producto y la elaboración, otros pueden sentir que el desembolso no se corresponde con una sensación de saciedad. Además, no todos los platos de la carta alcanzaban el mismo nivel de excelencia; elaboraciones más sencillas como las patatas bravas o la ensaladilla fueron señaladas por algunos como menos sorprendentes en comparación con el resto de la oferta.

El Ambiente: Íntimo pero Ruidoso

El encanto de su reducido tamaño también tenía una contrapartida. Al ser un restaurante con encanto y pocas mesas, el espacio podía llenarse rápidamente de ruido. Algunos clientes señalaron que, con el local completo, el nivel de sonido ambiental dificultaba la conversación, restando puntos a la experiencia íntima que prometía. Era el precio a pagar por cenar en uno de los locales más demandados de la zona.

Un Legado Gastronómico en Begur

En definitiva, Can Climent Platillos fue un actor importante en la escena culinaria de Begur, un lugar que generaba opiniones fuertes, tanto a favor como en contra. Su propuesta de alta cocina en formato de platillos para compartir conquistó a una gran mayoría gracias a sabores explosivos y platos memorables. Sin embargo, su política de precios y el tamaño de sus porciones no convencieron a todos los públicos. Aunque ya no es posible visitarlo, su historia sirve como un claro ejemplo de cómo la percepción del valor en la gastronomía es subjetiva, y de cómo un restaurante puede ser, al mismo tiempo, el favorito de muchos y una decepción para otros.

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