Bau Bar
AtrásSituado literalmente a los pies de la imponente Catedral de Girona, Bau Bar se presenta como una opción gastronómica que capitaliza una de las ubicaciones más privilegiadas y transitadas de la ciudad. Ocupa los bajos de la Pia Almoina, un palacio gótico del siglo XIV que antiguamente fue sede del colegio de arquitectos, dotando al espacio de un innegable carácter histórico y monumental. Esta posición estratégica lo convierte en una parada casi obligada para turistas y locales que buscan un lugar donde comer en Girona tras visitar el casco antiguo.
El restaurante centra su propuesta principal en un menú del día, una fórmula que busca ofrecer una experiencia culinaria completa a un precio contenido. Sin embargo, las opiniones sobre este menú son notablemente polarizadas, dibujando un cuadro de luces y sombras que cualquier potencial cliente debería considerar.
La Propuesta Culinaria: Entre la Sencillez Acierta y la Calidad Cuestionada
El enfoque de Bau Bar se basa en una cocina mediterránea y de mercado, con un énfasis en el producto de proximidad Km0. Muchos comensales han encontrado en su menú una buena relación calidad-precio, destacando platos que, sin grandes artificios, cumplen con su cometido. Entre las elaboraciones que reciben elogios se encuentran la fideuá con sepia, el bacalao con pasas, el risotto de alcachofas o un churrasco descrito como “muy tierno y perfectamente cocinado”. Estos aciertos sugieren que, cuando la cocina funciona a pleno rendimiento, es capaz de entregar platos sabrosos y bien ejecutados, como la ensalada de higos y melón o los chipirones con arroz, que demuestran un buen manejo del producto.
No obstante, el restaurante no está exento de críticas significativas que apuntan a una notable inconsistencia. Varios clientes han reportado experiencias decepcionantes, especialmente con menús de precio más elevado (en torno a los 26€), donde la calidad y la cantidad no parecían justificar el coste. Las quejas son específicas: desde una ensalada con un aliño prácticamente inexistente hasta postres de tamaño ínfimo, como un mini xuxo, servido en una caja de cartón que algunos describieron como reutilizada y manchada de aceite. Este tipo de detalles son los que marcan la diferencia entre una experiencia satisfactoria y una que genera una profunda decepción.
Ambiente, Servicio y Otros Aspectos a Considerar
El interior del local aprovecha la arquitectura del edificio histórico, con grandes arcos de piedra que enmarcan un espacio amplio. La decoración es descrita como funcional y minimalista, lo que para algunos resulta en un ambiente agradable y tranquilo, mientras que otros lo perciben como un tanto frío y falto de calidez. El servicio, por otro lado, es uno de los puntos fuertes más consistentemente mencionados. El personal es calificado mayoritariamente como “muy atento”, “agradable” y profesional, un factor que sin duda suma puntos a la experiencia global y puede compensar otras carencias.
A pesar de la amplitud del local, un punto negativo recurrente es la gestión del espacio. En momentos de alta afluencia, algunos clientes han señalado que las mesas están demasiado juntas, creando una sensación de estar “como sardinas en lata” que impide moverse con comodidad y resta privacidad. Otro aspecto crítico que ha sido mencionado es la limpieza de los baños, que según una opinión contundente, “brillaba por su ausencia”. Este es un detalle fundamental en cualquier restaurante y un área clara de mejora para el establecimiento.
Información Práctica y Veredicto
Para quienes planeen visitar Bau Bar, es crucial tener en cuenta su horario de funcionamiento. El restaurante opera exclusivamente de lunes a viernes, desde las 9:00 hasta las 16:00 horas, permaneciendo cerrado los sábados y domingos. Esta particularidad lo posiciona principalmente como una opción para desayunos y comidas entre semana, descartándolo para cenas o visitas de fin de semana, algo importante para los turistas que planifican su itinerario.
Puntos a Favor:
- Ubicación Inmejorable: Justo en la Plaça de la Catedral, ideal para combinar con una visita turística.
- Servicio Atento: El personal recibe elogios de forma constante por su amabilidad y profesionalidad.
- Buena Relación Calidad-Precio (en ocasiones): Cuando el menú acierta, ofrece platos de comida casera bien resueltos a un precio competitivo.
- Entorno Histórico: Comer en un palacio gótico del siglo XIV añade un valor singular a la experiencia.
Puntos a Mejorar:
- Inconsistencia en la Calidad: La experiencia puede variar drásticamente, con platos excelentes y otros muy deficientes.
- Gestión del Espacio: La proximidad entre mesas en momentos de alta ocupación puede resultar incómoda.
- Atención al Detalle: Cuestiones como la presentación de los postres o la limpieza de los sanitarios han sido focos de críticas negativas.
- Horario Limitado: El cierre durante los fines de semana limita su disponibilidad para muchos visitantes.
En definitiva, Bau Bar es un restaurante en Girona con dos caras. Por un lado, ofrece la oportunidad de disfrutar de un menú del día correcto en un lugar absolutamente espectacular con un servicio que suele estar a la altura. Por otro, el riesgo de una experiencia decepcionante debido a la irregularidad en su cocina y ciertos descuidos en la gestión del local es real. Es una opción válida para una comida sin pretensiones a mediodía durante la semana, especialmente si se valora más el entorno que la excelencia gastronómica. Se recomienda ir con expectativas ajustadas, sabiendo que el resultado puede inclinarse hacia cualquier lado de la balanza.